Mientras Francia cambia de Presidente y de Gobierno, justo un año después de que el Festival recibiera la película que contaba la conquista del poder por Nicolas Sarkozy, el 65 Festival de Cannes se pone en marcha con una marca simbólica: el retorno del cine americano a Cannes después de varios años de representación limitada.
Los grandes actores y actrices que movilizan a las masas están de vuelta, como hoy Bruce Willis o Edward Norton, por sólo citar a dos de ellos. Este retorno no es, sin embargo, una capitulación, pues este cine popular por los actores, seguiría siendo “cine de autor”. Y qué mejor autor que Wes Anderson, que desea sorprender al público en cada película con su humor “fuera de juego” y sus situaciones inesperadas. Ver a Bruce Willis y a Edward Norton como jefes scouts o a Tilda Swinton de intransigente persona responsable de la administración pública no ocurre todos los días.
El explorador Anderson
Wes Anderson ha sorprendido siempre , desde Los Tenenbaums hasta Viaje a Darjeeling, pasando por Life Aquatic, sin olvidar su última obra en animación, Fantástico Sr. Fox. Hoy nos traslada a las Costas de Nueva Inglaterra, en 1965, al seno de un campamento scout y de la comunidad de un pequeño pueblo. Anderson, que ha escrito el guion de su película en colaboración con Roman Coppola, nos traslada al mundo de la infancia donde Sam y Suzy (Jared Gilman y Kara Hayward), de 12 años, se juran amor eterno y deciden huir, decepcionados del mundo de los adultos, para instalarse en un paraje solitario de una isla que bautizan “Moonrise Kingdom”. No es necesario decir que esta huida va a sumir a todo el mundo, familias, responsables scouts y vecinos en una angustia reforzada, porque la huida se repite y coincide con una tempestad devastadora.
Wes Anderson sorprende esta vez jugando con los códigos del amor y la pasión romántica encarnados en personajes de niños, que no pueden vivirlos plenamente, lo que da pie a buena parte del carácter cómico de la película; en el otro lado están los responsables scouts, personajes infantilizados. Este aspecto satírico no se acompaña sin embargo de elementos de crítica ácida, como si Anderson guardara los recuerdos de una infancia unida a los exploradores scouts. Frente a esta visión, hay en Moonrise Kingdom aspectos más sutiles y más serios en torno a las familias, resueltos con tacto y delicadeza. Todos los actores cumplen su cometido de plegarse a los deseos de Anderson, lo que les permite salir de sus personajes habituales. Merecen una mención especial sus jóvenes actores que escapan –era necesario– a la imagen de “niños adorables” a la que el cine nos somete a menudo. No es fácil saber si el estilo Anderson convencerá a todo el mundo, y si su presencia en la inauguración de Cannes está al altura del acontecimiento. ¿Una gran película, Moonrise Kingdon? Quizá sí, pero sin duda es al menos una película diferente.
Excursión al país de Woody Allen
La otra sorpresa de la jornada ha sido la presentación, en la sección “Classic”, de un documental exhaustivo sobre la obra de uno de los cineastas más prolíficos de la segunda mitad del siglo XX, todavía en plena actividad: Woody Allen: A Documentary, firmado por Robert Weide. La excelencia de esta obra reside en varios elementos: el primero, la abundante utilización de las películas de Woody Allen, el segundo, la riqueza y la variedad de los testimonios humanos, y el tercero, la insistencia en aspectos menos conocidos del autor, como todo lo que se refiere al período anterior a su trabajo como cineasta.
Es preciso señalar además el hecho de que es el propio Woody Allen el que comenta buena parte de las imágenes, constituyendo así una especie de verdadera autobiografía. A menudo ignorado por sus compatriotas, Allen ha forjado una imagen de intelectual judío neoyorquino que ha impuesto después en el mundo entero, y ha emigrado para rodar a Inglaterra ya España, donde ha continuado su labor creadora. El análisis de esta figura capital del cine moderno cuenta desde ahora con el trabajo decisivo de Robert Weide.
Reportajes previos de Cannes 2012
