Edward Norton es autor de las más variopintas, intensas y creíbles interpretaciones que haya dado la industria del cine en las últimas dos décadas. La película Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia) ha vuelto a ponernos delante de los ojos a uno de los más arriesgados y valientes actores de la gran pantalla, premiándolo con sendas nominaciones a los Oscar y a los Globos de Oro.
No ha habido muchas sorpresas este año en los Oscar y, tal como se esperaba, Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia) acabó llevándose los mejores premios. Pero sí que fue sorprendente que una nominación más, el camaleónico Edward Norton se fuera a casa sin la estatuilla. Y no por menospreciar al ganador de Mejor Actor de Reparto, un J.K. Simmons en estado de gracia haciendo de profesor de métodos despóticos en Whiplash, sino porque parece sorprendente que un actor como Edward Norton no tenga todavía una estatuilla dorada en su estantería.
Sí fue suyo, sin embargo, el Globo de Oro por Las dos caras de la verdad, película con la que debutó junto a un Richard Gere descafeinado y, tras superar un casting de 2000 personas después de que Leonardo DiCaprio dijera que no al papel. Aquel 1996 también fue nominado al Oscar, aunque acabó cayendo en las manos de Cuba Gooding Jr. por Jerry Maguire.
Lo que pudo parecer la suerte del principiante solo era el principio de la demostración de talento que Norton tenía guardada en la chistera y, en 1998 sorprendió con dos interpretaciones de vértigo en Rounders y American History X.
Rounders es considerada un film de culto para los aficionados del poker y jugadores muy influyentes como Chris Moneymaker confiesan que esa película fue lo que les hizo empezar a jugar. Norton es un jugador algo díscolo y Matt Damon es el chico listo con un don para los naipes que se tiene que enfrentar a un mafioso ruso (John Malkovic) para “salvar el culo” de su amigo. Tanto Norton como Damon participaron en las Series Mundiales de Poker de 1998 para entender mejor el juego. Otra curiosidad es que Edward Norton, que es anti-tabaco, se negó a que su personaje fumase.
En American History X, Edward Norton interpreta a un ex convicto que se debate entre su pasado nazi y el empeño de que su hermano no acabe siguiendo sus mismos pasos. Esta nueva interpretación de un personaje lleno de matices fue aplaudida por crítica y público y, le llevó a obtener otra nominación al Oscar que tampoco ganó, ya que fue el año de La Vida es Bella y acabó en las manos del italiano Roberto Benigni, aquel que salió a recoger la estatuilla saltando por encima de las butacas.
Edward Norton siguió con su carrera como actor demostrando que él no estaba hecho para papeles sencillos y se hizo un año después con el papel de protagonista en El Club de la Lucha, película a la que algunas voces de la crítica han tildado como una de las mejores de los 90 y para la que al principio se pensó en Matt Damon o Sean Penn para el papel de Norton. A pesar de las grandes interpretaciones del trío protagonista completado por Brad Pitt y Helena Bonham Carter, la película solo tuvo una nominación a los Oscar en la categoría de Mejores efectos de sonido.
La carrera cinematográfica de Edward Norton ha dado rienda suelta a las inquietudes intelectuales de este licenciado en Historia en Yale, desarrollando también facetas de director como en la cinta Más que amigos, de guionista en Frida y en Hulk, y como productor en varios films, entre los que destacaremos La Última Noche, donde se pone en la piel de un camello en su último día de libertad antes de entrar en la cárcel. Esta película dirigida por Spike Lee tiene al final de la cinta uno de los monólogos más apreciados por los amantes del cine, interpretado por un inspirado Edward Norton en una corrosiva crítica a la ciudad de Nueva York.
Edward Norton continúa construyendo su carrera en el cine con total libertad, combinando eclécticos trabajos entre los que se encuentran sus participaciones en series como Modern Family o Los Simpson, sus interpretaciones en películas comerciales como El Ilusionista, Hulk o El Legado de Bourne o continuando con su carrera de director en la próximamente estrenada Motherless Brooklyn. Y, aunque ya nos tiene a todos convencidos de su extraordinario talento, esperemos que en algún momento de su biografía llegue a agarrar la ansiada estatuilla. Julianne Moore tuvo que esperar 4 nominaciones antes de recibir el suyo, así que todavía hay esperanza para Norton.
