Zona friki
Gary Oldman, el hombre de las mil caras
Hablando con un compi de la facultad sobre cine, cuando menciono a Gary Oldman responde. “Ah, sí, Sirius Black”. Sin ánimo de poner a caldo a la saga de Harry Potter, y aclarando que la tercera entrega, donde aparece por primera vez ese personaje es lo mejor de las pelis, que por norma general no llegan ni de lejos a la altura de los libros, debo confesar que me descolocó un poco su comentario.
Ahora ha ganado el Globo de Oro merecidamente, y se llevará el Oscar, por El instante más oscuro, una peli que os recomiendo. No, no me he vuelto loco, soy consciente de la sobredosis de actores interpretando al mandatario británico más ilustre, tras The Crown, donde le interpretaba un inmenso John Lithgow, y Churchill, con otra increíble transformación, esta vez por parte de Brian Cox.
Pero esta cinta redonda se centra en otro período distinto, cuando toma posesión como primer ministro, le mete cera a los políticos más preocupados por su cargo que por el pequeño detalle de la invasión de Adolf Hitler, tiene un guión brillante, y está dirigida por Joe Wright, el hombre que se mondaría de risa viendo Dunkerque, porque él resumió toda la evacuación de las tropas aliadas en un único plano secuencia, en Expiación.
Aún recuerdo con terror a Gary Oldman transformado en Mason Verger, millonario que había logrado escapar con la cara desfigurada cuando Hannibal Lecter se lo estaba merendando, en Hannibal. Hizo un trabajo tan brillante que pocos espectadores se dieron cuenta de que era él, también porque para desconcertar más, en la versión de cines ni siquiera aparecía su nombre en los títulos de crédito.
Crítica y espectadores discrepan sobre "Michael"
La película biográfica “Michael”, dirigida por Antoine Fuqua y distribuida por Lionsgate, está generando una fuerte brecha entre la crítica especializada y el público en su estreno mundial, incluido su lanzamiento en España.
No ser fan de Taylor Swift pasa factura a Josh Hutcherson
En Hollywood también hay dramas fuera de la pantalla… y esta vez el protagonista es Josh Hutcherson, que ha confesado que una inocente opinión sobre Taylor Swift le metió de lleno en una tormenta digital de la que no quiere saber nada.