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Biografía

Gary Oldman

Gary Oldman

62 años

Gary Oldman

Nació el 21 de Marzo de 1958 en New Cross, Londres, Reino Unido

Premios: 1 Oscar

El hombre de las infinitas caras

11 Marzo 2010

Su extremada versatilidad le permite transformarse de tal forma, que no se ha hecho más famoso porque muchos espectadores no relacionan a sus personajes con el mismo actor. Gary Oldman es el actor de actores, y aunque le gusta más el cine independiente, ha realizado grandes trabajos en superproducciones de Hollywood. Su especialidad son los personajes asociales, atormentados y estrafalarios.

Nacido en New Cross (Londres), el 21 de marzo de 1958, Leonard Gary Oldman es hijo de un humilde soldador y un ama de casa. Tuvo una infancia dura, por culpa de los problemas económicos y los conflictos familiares. Pero era buen estudiante y logró una beca para estudiar arte dramático –pues desde siempre era apasionado del cine y el teatro–, en el Rose Brudford Drama College. A principios de los 80 interpreta muchas obras de teatro, como integrante del grupo Greenwich Young People’s Theatre. Recibió el premio al mejor actor de la British Theatre Association, en 1985, por su trabajo en “The Pope’s Wedding”.

En cine comenzó con un pequeño papel en el drama Remembrance, y tras algún que otro papel secundario más le ofrecen el papel protagonista en Sid y Nancy, de Alex Cox, donde interpretaba a un personaje real, Sid Vicious, el legendario cantante de Sex Pistols, conocido por su adicción a la heroína. El actor dejó deslumbrados a los espectadores con su impresionante caracterización, pues adelgazó muchísimo para parecerse al máximo al personaje. Sin duda, era toda una declaración de intenciones de lo que iba a ser su carrera.

Cambió radicalmente de registro al interpretar a otro personaje real, el escritor homosexual Joe Orton, en Ábrete de orejas, de Stephen Frears, donde también realizaba un trabajo memorable el actor Alfred Molina, como su amante.

Debutó en el cine de Hollywood protagonizando el thriller Ley criminal, de Martin Campbell. Se le ha dado siempre bastante bien escoger títulos de gran calidad, como Rosencrantz y Guildenstern han muerto, opera prima del dramaturgo Tom Stoppard, y El clan de los irlandeses, memorable cinta de cine negro de Phil Joanou. Aunque estaba rodeado de “actorazos”, nada menos que Sean Penn y Ed Harris, Oldman se llevaba la palma como mafioso agresivo, bebedor y violento.

Después de transformarse literalmente en Lee Harvey Oswald, en JFK, de Oliver Stone, Gary Oldman se consagró de la mano de Francis Ford Coppola, que le convirtió en el personaje principal de Drácula, de Bram Stoker. Realizó un impactante trabajo como el famoso vampiro, al que le dio un toque romántico, además de que hablaba con un perfecto acento rumano y se convertía en un anciano en algunas secuencias.

El francés Luc Besson aprovechó su capacidad para componer villanos, en El profesional (León) y El quinto elemento. También iban en la misma línea sus personajes en Amor a quemarropa –un violento camello–, Homicidio en primer grado –un sádico alcaide de Alcatraz–, Air Force One –un terrorista ruso– o Hannibal, donde estaba simplemente irreconocible como Mason Verger, desfigurado millonario que pretendía vengarse del personaje de Anthony Hopkins. “Me alegré al saber que iba a trabajar con Gary Oldman, ya que sé que es un hombre abierto a todo tipo de experimentaciones con el maquillaje. Pensé que no le importaría aplicarse todo tipo de prótesis. Entonces vino a verme emocionado y me dijo que había pensado que le grapara los párpados, para que pareciera que carecía de ellos. Me dejó asustado”, comentaba Greg Cannon, diseñador de maquillaje del film.

Pocas veces escapaba a este tipo de personajes, como en el caso de Amor inmortal, donde era el mismísimo Ludwig Van Beethoven. En Candidata al poder realizaba un gran trabajo como presidente del comité encargado de confirmar a una senadora como vicepresidenta, aunque acababa usando un episodio del pasado en su contra.

La interpretación que ha requerido un mayor esfuerzo físico por parte de Gary Oldman fue la que realizó en la película Tiptoes, de Matthew Bright, donde encarnaba a Rolfe, un enano. Para ello, adelgazó 15 kilos, y usaba diariamente un arnés para ocultar sus piernas que le mantenía agachado en una postura agotadora. Al parecer, se le quedaban las piernas entumecidas, y sólo conseguía volver a la normalidad con ayuda de hielo.

Entre tantas interpretaciones le dio tiempo a hacer sus pinitos como director, con Nil by Mouth, durísimo drama inspirado en su propia niñez.

En el siglo XXI, Gary Oldman ha aceptado un par de trabajos en superproducciones destinadas al gran público. Fue el prisionero de Azkaban, Sirius Black, en tres películas de la saga de Harry Potter. Y sorprendió al público más que nunca como el comisario Gordon en Batman Begins y El caballero oscuro, sobre todo porque pocos le habían visto interpretando a una persona normal. Ha vuelto a ser otro malvado, interpretando a un cacique, en El libro de Eli.

Aunque ha sido siempre muy reservado en relación con su vida privada, en los 80 dio pie a numerosos rumores sobre su adicción al alcohol. Su vida sentimental no ha sido muy estable. Tras divorciarse de la actriz Lesley Manville, con quien tuvo un hijo, se unió a Uma Thurman, pero el matrimonio no duró ni dos años. Después ha estado con la fotógrafa Donya Fiorentino, con quien tuvo otros dos hijos, y finalmente con la cantante de jazz Alexandra Edenborough.

Oscar
2018

Ganador de 1 premio

Filmografía
La mujer en la ventana

2020 | The Woman in the Window

Una psicóloga infantil agorafóbica se hace amiga de una vecina que vive enfrente de su casa de piedra rojiza en Nueva York. Pero todo su mundo salta por los aires cuando la mujer desaparece y ella sospecha que ha sucedido algo terrible.

The Laundromat: Dinero sucio

2019 | The Laundromat

Película-denuncia de las debilidades del liberalismo económico, que permite la creación de productos financieros para que los ricos sean más ricos, no evadiendo impuestos, que sería un delito, sino eludiéndolos, que viene a ser lo mismo, al menos moralmente, pero que no estaría castigado por la leyes. Para ello parte del escándalo real de los papeles de Panamá, en que el dinero de muchísimos inversores se colocaba en empresas pantalla a través del bufete de abogados, con sede en ese país, Mossack Fonseca. El esquema que utiliza el guión de Scott Z. Burns, a partir del libro de Jake Bernstein, copia el esquema de la bastante más lograda La gran apuesta –Jay Roach acertó, y repitió fórmula en la también interesante El vicio del poder–, con un relato entre surrealista y cínico, donde los narradores son los abogados Jürgen Mossack y Ramón Fonseca, interpretados por Gary Oldman y Antonio Banderas. Éstos explican con desparpajo su forma de ganar dinero, presentándose como víctimas, ellos no habrían hecho nada malo, sólo seguir las reglas que el sistema permite y tolera, y de las que gente "decente" se aprovecha sin problemas. El film, dirigido por Steven Soderbergh, está estructurado en torno a una enumeración de secretos a voces de cómo aprovechar las debilidades del capitalismo, donde los sobornos y la corrupción moral se ofrecen a la vista como una senda natural a seguir. Ello desde el arranque, en que el trágico accidente de un barco conlleva la indemnización nula para las víctimas, porque las responsabilidades habrían derivado de una empresa a otra, hasta que al final nadie se hace cargo de nada. Aunque la narración se sigue con interés, la sensación de calco de La gran apuesta, y cierto estilo descuidado, desfavorece el resultado final. Quien ayuda a elevar el interés es una sorprendente Meryl Streep, que en el último tramo del film sorprende al espectador con una inesperada pirueta interpretativa.

5/10
La mensajera

2019 | The Courier

Nick Murch, testigo de un asesinato cometido por el mafioso Ezekiel Mannings, es conducido a un lugar secreto para tomarle declaración en vídeo para ser transmitida en directo en el juicio de Mannings, retenido en arresto domiciliario en su casa. Para grabar la declaración del testigo llegará una mensajera con el equipo, pero éste resulta contener un gas letal. Todo es una trampa y la mensajera, ignorante de lo que contenía el envío, intentará salvar al testigo con todos los medios a su alcance. Vehículo de acción a mansalva, bastante simplón en sus planteamientos y en su desarrollo argumental. Con un presupuesto reducido y una dirección un tanto anodina de Zackary Adler, prácticamente toda la historia tiene lugar en el interior de un garaje de varias plantas, en donde mensajera y testigo, intentarán sobrevivir a una serie de asesinos. Aunque cuenta con la presencia de algunos pesos pesados como Gary Oldman (en el papel del mafioso) o Dermot Mulroney (como agente del FBI), todo el peso del film recae en la mensajera Olga Kurylenko, que resultará tener unas habilidades impresionantes para el combate. Aún así resultan muy poco creíbles las escenas de acción, torpemente rodadas, especialmente en el cuerpo a cuerpo, al igual que el modo que tienen los perseguidos de desvanecerse, de evitar ser encontrados una y otra vez. Tampoco parece muy normal el personaje del testigo, tan patoso y agotador que dan ganas de dejarlo a su suerte. Con estos mimbres, el resultado sólo gustará a espectadores que quieran pasar el rato viendo a la Kurylenko repartir estopa. Poco más ofrece el film.

4/10
La posesión de Mary

2019 | Mary

A Sarah Greer, madre de familia, le interroga la detective Clarkson, del FBI, a la que cuenta lo que ocurrió a bordo del Mary, el velero en el que viajaba con los suyos, que ha sufrido una explosión cerca de la costa de Florida. Ella ha salvado la vida de milagro en un bote, junto a sus dos hijas. Todo comenzó cuando su marido, David, experto marino que trabaja como guía para turistas deseosos de pescar, tuvo el impulso de comprar a precio de saldo la vieja embarcación Mary, con la que aspiraba a independizarse de su jefe, y ganarse la vida por su cuenta. Para estrenarlo, el clan familiar planea un viaje al Triángulo de las Bermudas, acompañados de Mike, ayudante de David, y Tommy, joven conflictivo a quien los Greer han acogido y que ha iniciado un romance con la hija mayor, Lindsey. Pronto empiezan a sufrir pesadillas y ocurren incidentes alarmantes. Segundo largometraje como realizador tras la poco conocida Megan is Missing de Michael Goi, nominado cuatro veces a los Emmy como director de fotografía por las series Mi nombre es Earl, Glee, y dos veces por American Horror Story. Parte de un guión que refleja poca voluntad de lograr algo de calado, así como de dar un mínimo de originalidad a los numerosos clichés del género fantaterrorífico que recoge. El film podría definirse como El resplandor en un barco en lugar de un hotel, con toques de Christine, con navío en vez de automóvil malvado. Para disimular que el libreto hace aguas, el timonel recurre a sustos facilones o 'jumpscares', que no logran que se pase por alto la sensación de que la historia no llega a buen puerto, y de que la corta travesía de 84 minutos de metraje se haga larga. Al parecer, estuvo a punto de encabezar el reparto Nicolas Cage, lo que hubiera derivado en un naufragio absoluto, a juzgar por sus últimos trabajos. El tal Goi ha tenido la inmensa suerte de contar al final con una tripulación mejor, encabezada por Gary Oldman, que eleva por sí mismo la calidad de la cinta, pese a que su personaje es una especie de versión caricaturesca del capitán Achab, obsesionado con seguir adelante en su viaje marítimo, ocurra lo que ocurra, en este caso porque lo identifica con un cambio radical en su vida. Tiene a su lado a otra excepcional actriz, Emily Mortimer, y a las jóvenes Stefanie Scott (Insidious. Capítulo 3) y Chloe Perrin (Jurassic World), que dan el pego.

5/10
Hunter Killer

2018 | Hunter Killer

Una película del agradecido subgénero de cintas con submarinos, a lo que suma una trama de rescate con el telón de fondo de posible conflagración mundial con armas nucleares. Todo comienza con un submarino estadounidense, misteriosamente torpedeado cerca de la península de Kola, en Rusia. El nuevo capitán del submarino Arkansas, que no anda lejos de esas aguas, recibe la misión de averiguar qué ha ocurrido. Encontrará otro submarino ruso hundido en esas mismas aguas, y él mismo será objeto de un ataque. Entretanto, el presidente ruso Zakarin, desplazado a la base de Kola, es secuestrado por su ministro de defensa, en lo que es un golpe de estado en toda regla. Y claro, en el Pentágono no saben muy bien lo que pasa, y esperan que un comando clandestino de marines les dé alguna pista. Porque de momento todo apunta a una agresión injustificada de Rusia que obliga a una respuesta americana contundente, que podría tener consecuencias impredecibles. El desconocido Donovan Marsh dirige con profesionalidad una cinta que no inventa la pólvora, y que a ratos se hace un poquito larga. Pero entrega lo que pretende, un digno entretenimiento con acción adrenalítica y alta  tensión en el fondo del mar sembrado de minas y mil peligros. Entre tiro y tiro, entre explosión y explosión, aborda la clásica cuestión del liderazgo audaz, porque está guiado por el sentido común y no sólo por las ordenanzas, que es cuestionado por subalternos algo cabezotas. Y tiene la habilidad de lograr un equilibrio a la hora de mostrar rusos malos y rusos buenos, se evita el maniqueísmo al que parecían abocarnos los primeros pasos del film. Gerard Butler encarna bien a su capitán de submarino, y logra una buena química con su homólogo ruso interpretado por Michael Nyqvist, recientemente fallecido, y que curiosamente está también en otra reciente cinta de temática semejante basada en hechos reales, nada menos que en Kursk. Mientras que sabe a poco la presencia de Gary Oldman, como alto mando estadounidense.

6/10
Un espacio entre nosotros

2017 | The Space Between Us

La historia de amor imposible entre Gardner Elliot, el primer humano nacido en Marte, y Tulsa, una adolescente de Colorado.

El otro guardaespaldas

2017 | The Hitman's Bodyguard

Michael Bryce, guardaespaldas venido a menos tras el asesinato de uno de sus clientes, acepta un encargo de su ex novia con el que podría recuperar su reputación. Deberá trasladar de Londres a La Haya a Darius Kincaid, asesino a sueldo que ha pactado declarar contra Vladislav Dukhovich, sangriento dictador bielorruso, a cambio de la libertad de su novia. Pero un ejército interminable de sicarios tratará de pararles los pies. El especialista en acción Patrick Hughes, responsable de Los mercenarios 3, rinde tributo a ‘buddy movies’ de los 80 y 90, como El último boy scout, que combinaban acción con humor, sobre todo en los diálogos entre los protagonistas. El holgado presupuesto permite tirar la casa por la ventana en secuencias de acción, rodadas de manera efectiva, como la que tiene lugar en los canales de Amsterdam. No se pretende ni mucho menos resultar realista, en la violencia a veces se trata de imitar el estilo de cómic de Quentin Tarantino. Pero todo resulta bastante insustancial, sobre todo por un guión decepcionante, más aún si se tiene en cuenta que formó parte de la Lista Negra de los mejores trabajos no producidos, lo que suele ser garantía de cierta calidad. La pobreza de los diálogos diluye la fuerza del carisma de Ryan Reynolds y Samuel L. Jackson. Por su parte, Salma Hayek tiene cierta gracia en sus apariciones esporádicas como presidiaria tan dura como malhablada, pero Gary Oldman está bastante desaprovechado.

5/10
El instante más oscuro

2017 | Darkest Hour

Mucho antes de la magistral Dunkerque, el realizador Joe Wright había resumido la batalla en un único –pero brillante– plano secuencia playero, en Expiación, su segundo trabajo. Después de que el film de Christopher Nolan haya reavivado el interés de la industria audiovisual por la Segunda Guerra Mundial, el británico retoma la evacuación de las tropas aliadas en la ciudad portuaria, que tiene un peso clave en este biopic del carismático primer ministro de su país durante el conflicto. El instante más oscuro llega en un momento en el que parecía tenerlo complicado por saturación, tras la excelente acogida de The Crown, donde le interpretaba un inmenso John Lithgow, y Churchill, con otra increíble transformación, esta vez por parte de Brian Cox. Sin embargo, acierta al centrarse en un momento distinto de la vida del líder británico más valorado de todos los tiempos, cuando en 1940 el parlamento fuerza la dimisión del primer ministro, Neville Chamberlain, que no ha sabido gestionar la amenaza de Adolf Hitler. Su partido se ve obligado a elegir como sustituto a Winston Churchill, desprestigiado por instigar la desastrosa batalla de Gallipoli durante la Gran Guerra, cuando ejercía como Primer Lord del Almirantazgo, pero que es el único de sus candidatos que acepta la oposición. El hombre que ha dirigido excelentes dramas de época como el citado, o Anna Karenina y Orgullo y prejuicio, demuestra que domina el género, haciendo gala de hallazgos visuales, no tan excesivos como el de la costa, pero sí los suficientes para crear tensión en una historia que transcurre en escenarios cerrados; pocas veces se ven detalles del frente, aquí estamos ante un thriller político en el que la principal guerra se libra entre el protagonista y sus rivales. Aprovecha que cuenta como colaboradores a los inspirados Bruno Delbonnel, habitual director de fotografía de los hermanos Coen y Jean-Pierre Jeunet, y Dario Marianelli, su músico de siempre. Con esto le saca gran partido al guión, absolutamente redondo, del especialista en vidas reales Anthony McCarten (La teoría del todo), que consigue meter al espectador del siglo XXI en el pensamiento de la época, cuando aún se podía llegar a pensar que Hitler podría tener clemencia con Inglaterra si se rinde a tiempo. En este contexto los políticos –a los que se da un varapalo por estar más pendientes de su silla que de otra cosa– piensan que resulta estéril plantar cara a los nazis en solitario, pues el resto de países que le hacen frente han caído o están a punto de hacerlo. Resulta impresionante el trabajo de Gary Oldman, a priori una opción nefasta para interpretar al protagonista por su absoluta falta de parecido. Pero pese a la extremada caracterización, a base de maquillaje prostético, el actor consigue resultar creíble sin perder expresividad, y sobre todo humanizar a un personaje mitificado por su peso en la historia. Estamos ante uno de esos trabajos milagrosos que se recuerdan siempre. Contra todo pronóstico, no eclipsa a los eficaces secundarios, realiza un brillante trabajo Kristin Scott Thomas, como Clemmie, la cariñosa esposa, y hasta se echan de menos más escenas de Ben Mendelsohn (brillante villano en Rogue One, una historia de Star Wars), como un Jorge VI que en principio contempla al Primer Ministro con recelo por no haberle apoyado durante la abdicación de su hermano (aquí se ofrece una versión más realista de la relación entre ambos que en El discurso del rey). Por último, Lily James sale airosa del reto de interpretar a una figura omnipresente en los últimos Churchill, la de joven secretaria que sufre la ira del mandatario, por su carácter gruñón, pero que consigue que poco a poco se dulcifique. Se articula en torno a la necesidad de reunir valor y plantar cara a las amenazas pese a que haya que realizar grandes sacrificios, cuando se corre el riesgo de fenecer. Merece un diez la secuencia capriana del metro, que difícilmente pudo ocurrir en la vida real, pero que no sólo resulta conmovedora, sino que resume muy bien lo que supuso la figura de Churchill.

8/10
Criminal

2016 | Criminal

Bill Hope, agente de la CIA en Londres, es asesinado por Xavier Heimdahl, un terrorista español que pretende acabar con todos los gobiernos del planeta. Resulta que la información que Bill poseía sobre el paradero de “El holandés”, quien tiene la llave para llevar a cabo tal catástrofe, ha quedado enterrada en su cerebro. La CIA decide entonces llevar a cabo un experimento: trasladar la información cerebral de Bill a un tal Jericho, presidiario carente de emociones, para poder así encontrar al holandés antes de que lo haga Heimdhal y lleve a cabo sus planes asesinos. Película de acción del director Ariel Vromen, responsable de algunos filmes medianamente estimables aunque poco conocidos, como Danika o The Iceman. Llama la atención el extraordinario elenco de actores que ha conseguido reunir Vromen, más si cabe cuando se trata de una película muy de género, donde el dibujo de los personajes no importa demasiado. Consigue el director imprimir mucho ritmo a la historia, de modo que en el movidito juego del gato y el ratón es complicado aburrirse. Sin embargo, hay una cuestión que limita demasiado el resultado desde el inicio, y es que su premisa de la doble personalidad resulta excesivamente inverosímil, de modo que todo el realismo que se pretende transmitir con la persecución a la que se ve sometido el protagonista y su arco de transformación no acaban de colar. Tampoco el tándem de guionistas formado por Douglas Cook y David Weisberg –que vuelven al cine tras casi veinte años en el dique seco– raya a gran altura. Los diálogos y las reacciones de los personajes son a menudo simplonas y contradictorias, mientras que el desarrollo de la acción incluye simplificaciones bastante tramposillas; tanto rizar el rizo hace escaso favor a la credibilidad. También es una pena contemplar a un desubicado Gary Oldman en esta situación embarazosa, o ver a Tommy Lee Jones de triste comparsa, mientras que lo de Jordi Mollà haciendo de villano de tebeo empieza a rozar el ridículo. Al final, el trabajo más convincente resulta ser el de Kevin Costner, y no precisamente por lo empático de su personaje.

5/10
El niño 44

2015 | Child 44

Año 1953. El agente secreto de la policía soviética Leo Demidov investiga la muerte de su ahijado, arrojado a las vías del tren. Todo apunta a que el culpable está también relacionado con los asesinatos de otros niños, pero en su departamento nadie quiere que continúe indagando, la idea es cerrar pronto el caso buscando una explicación peregrina. Además, Demidov tendrá que defender a su esposa, Raisa, acusada de traidora, lo que provoca que ambos sean exiliados a provincias, sin posibilidad de volver a Moscú. Juntos no cejarán en su empeño por capturar al psicópata. El sueco Daniel Espinosa triunfó a nivel internacional con Dinero fácil, lo que le dio la oportunidad de demostrar ampliamente su talento para rodar en inglés con El invitado. El británico Ridley Scott le produce El niño 44, adaptación de la primera novela de Tom Rob Smith, que alcanzó el éxito internacional cuando se publicó en 2008. A su vez, se basaba libremente en la historia real del asesino en serie ruso Andréi Chikatilo, que entre los 70 y los 90 asesinó a 52 personas, la mayoría niños. Aquí la acción ha sido trasladada dos décadas atrás, para hablar del estalinismo más duro. Sus horribles crímenes dieron lugar al notable film Citizen X, con Stephen Rea, Donald Sutherland y Max von Sydow. Cuenta como guionista con Richard Price, autor de títulos como El color del dinero, y varios de los mejores episodios de The Wire (Bajo escucha), que desarrolla con corrección la historia, mientras que el citado Espinosa logra una ambientación tan oscura e inquietante como efectiva. El niño 44 recuerda en cierto sentido a La noche de los generales, que también trataba sobre la búsqueda de justicia en medio del horror totalitarista. Pero pone los pelos de punta al pisar su propio terreno, pues aborda una realidad poco tratada por el cine: en la 'utopía' comunista no podía haber asesinos en serie. Se suponía que eran un producto del decadente sistema capitalista, por lo que cuando ocurrían de verdad se ocultaban. El niño 44 cuenta también el desencanto histórico ante el comunismo. El británico Tom Hardy aporta su habitual brillantez interpretativa a su personaje, un héroe de la Segunda Guerra Mundial que sufrirá en sus carnes la verdadera naturaleza del régimen. Le acompaña una correcta Noomi Rapace, que sin estar a su mejor nivel, resulta convincente, y secundarios de probada eficacia, como Gary Oldman, en la piel de un oficial, Vincent Cassell, un oscuro superior del protagonista, y Joel Kinnaman, su principal rival, que representa lo peor de la idiosincrasia bolchevique.

6/10
Man Down

2015 | Man Down

RoboCop

2014 | RoboCop

José Padilha, brasileño que se prodiga en el documental, se ha labrado un sólido prestigio internacional con sus dos únicos filmes de ficción, Tropa de elite, y su secuela, estrenada directamente en DVD en España, a pesar de las buenas críticas cosechadas. Hollywood se ha fijado en él, contratándole para ocuparse del remake de RoboCop, el exitoso film de ciencia ficción de Paul Verhoeven. El argumento de RoboCop parte del mismo esquema que su predecesor. 2028. Estados Unidos provee a todos los países de robots capaces de reemplazar a soldados y policías. Pero éstos están prohibidos en el interior del país. La corporación que los diseña, presidida por Raymond Sellars, tratará de influir en el Senado mediante el último trabajo del doctor Norton, que ha construído un híbrido de máquina y humano, para devolverle la vida a Alex Murphy, policía y padre de familia gravemente herido en un atentado. Padilha ha sido una elección acertada, pues imprime a las secuencias de acción un aire cercano al documental que las dota de enorme realismo. Su integración naturalista de los logrados e impactantes efectos especiales recuerda a District 9 y Elysium, del sudafricano Neill Blomkamp. Imprime además un ritmo ágil, sólo roto por alguna caída de ritmo, y logra la necesaria espectacularidad, A diferencia de otros directores que pretenden exhibir demasiado la sofisticada técnica de que disponen, el cineasta la pone al servicio de la narración, y logra resultados impactantes, especialmente en la secuencia –posiblemente la mejor del film– en la que el protagonista se enfrenta a lo que queda de humano en él, después de que le retiren la parte robótica. El guionista Josh Zetumer, debutante aunque ha colaborado sin aparecer en los créditos en Quantum of Solace y La hora más oscura, introduce numerosas diferencias menores con el original (se desplaza en moto, tiene un compañero masculino, etc.), y algunas significativas como una mayor presencia de la esposa y el hijo del protagonista, lo que contribuye a humanizarle. Pero el mayor acierto del libreto de este RoboCop consiste en actualizar la trama, aportando elementos para la reflexión de temas candentes, por ejemplo con los paralelismos de la trama con el uso militar de drones y máquinas. También reabre el debate de la renuncia a la libertad en beneficio de la seguridad, habla de la esencia del ser humano, y reivindica la necesidad de que sean las personas las que tomen las decisiones. Además, mantiene cuestiones ya presentes en el original, como la corrupción, y la avaricia que puede llevar por el mal camino a las grandes corporaciones. El sueco Joel Kinnaman, conocido por The Killing, realiza un notable trabajo en el rol principal. No es el único acierto total del reparto, que cuenta como inventor de RoboCop con un eficaz Gary Oldman que en los últimos tiempos se ha propuesto demostrar que también puede interpretar a personajes honestos, el siempre inquietante Jackie Earle Haley en el papel de uno de los villanos, una Abbie Cornish estupenda como desconsolada esposa, y unos exagerados pero bien elegidos Samuel L. Jackson –un locutor televisivo– y Michael Keaton –el CEO de la megacorporación–.

6/10
El amanecer del Planeta de los Simios

2014 | Dawn of the Planet of the Apes

Diez años han transcurrido desde los hecho narrados en El origen del Planeta de los Simios. César se ha establecido en un bosque en las proximidades de San Francisco con una importante colonia de congéneres simios altamente evolucionados tras los experimentos genéticos, mientras que el virus que diezmó la humanidad no ha podido con un importante grupo de hombres que sobreviven como pueden en la ciudad. Hasta ahora han usado como fuente de energía los generadores que había en la ciudad, pero ahora deben probar a poner en funcionamiento una presa cercana al bosque, lo que propicia un reencuentro de simios y humanos presidido por la desconfianza y el recelo. ¿Será posible que unos y otros aprendan a convivir? He ahí el dilema. En la cadena evolutiva de los blockbusters veraniegos, los Simios revisitados por Fox ocupan indiscutiblemente en 2014 la cúspide, lo que por otra parte no resulta tan difícil de lograr, vista la chatarra metálica de la cuarta entrega de Transformers y el último y bondadoso Godzilla. El Matt Reeves de Monstruoso y Felicity resiste la comparación con su predecesor Rupert Wyatt en su esfuerzo por recrear un futuro distópico donde hombres y simios se enfrentan de modo casi inevitable, al estilo parabólico de esos enfrentamientos recurrentes del mundo real que parecen no tener solución, piénsese en el eterno conflicto de Oriente Medio, judíos y palestinos, donde las visiones maniqueas que dividen entre "buenos y malos" son sin duda simplistas e injustas. No se puede juzgar colectivamente, siempre cuenta la decisión del individuo. Y a la hora de actuar, pensar en la familias es, sin duda, importante, nos señala el guión urdido por Rick Jaffa, Amanda Silver y Mark Bomback. Técnicamente, el film es prodigioso. Los simios verdaderamente transmiten sentimientos, la recreación digital del trabajo de los actores alcanza niveles asombrosos, no sólo en el líder César, encarnado por Andy Serkis, sino también en el villano de la función, el gorila Koba que cuenta con la interpretación de Toby Kebbell, o el del hijo de César, Ojos Azules, aquí con el trabajo de Nick Thurston. En tal sentido puede uno pensar que por comparación, la actuación de los humanos palidece, Gary Oldman estaría desaprovechado, o la misma Keri Russell no brilla como en The Americans, por citar su contemporáneo y memorable trabajo televisivo. La acción es en todo momento trepidante, verdaderamente vistosa, con un sabor aventurero en las escenas boscosas, y un recuerdo a Soy leyenda en el San Francisco en estado de lamentable abandono de sus lugares más emblemáticos. Tienen gran fuerza las peleas cuerpo a cuerpo de los simios, y los pasajes de lienzo más amplio, las cargas de caballería. Y al tiempo, se logran introducir momentos de cierta intensidad dramática, sobre todo en el campo simiesco, y algún pasaje de humorada negra, el de Koba haciendo "monerías" con dos belicosos humanos no tiene precio.

6/10
El poder del dinero

2013 | Paranoia

Adam Cassidy es un jovenzuelo pirado por las nuevas tecnologías, que junto a un grupo de compañeros lucha por escalar socialmente en Nueva York presentando sin suerte “geniales” ideas para su empresa de telefonía móvil, liderada por el ambicioso Nicolas Wyatt. Éste decide manipular a Adam para intentar batir a su principal rival y antiguo socio Jock Goddard: la idea es prometerle un fabuloso futuro, si acepta espiar industrialmente para él, introduciéndose en la empresa del otro. Harto de una vida humilde en Brooklyn, con un padre enfermo, y atraido por el lujo y el dinero, acepta la propuesta de Wyatt. Thriller que adapta una novela de Joseph Finder, con planteamiento inicial atractivo, pues pretende criticar una sociedad en crisis, obsesionada por la tecnología, donde las oportunidades para los jóvenes son escasas, y donde las metas acaban reducidas a subir a la cúspide del poder, como sea. Aunque medianamente entretenido y con atractivo reparto, el guión falla estrepitosamente. Primero obliga a aceptar ideas imposibles, como la de un Adam capaz de presentar a Goddar un gran invento para ganarse su confianza, y luego incluye todos los tópicos imaginables de joven inexperto tratando de robar información. Casi todos los personajes son excesivamente básicos -los mejores son los veteranos Gary Oldman y Harrison Ford, el resto aportan sobre todo atractivo físico-, y las supuestas sorpresas que depara la trama no lo son tanto. Desde luego Robert Luketic estuvo mucho más atinado en 21: Black Jack, netamente superior.

4/10
Lawless (Sin ley)

2012 | Lawless

Los años de la Ley Seca. Los hermanos Bondurant, Forrest, Howard y Jack, trafican con alcohol en el condado de Franklin, en Virginia, y no están dispuestos a pagar "peaje" al recién llegado y corrupto fiscal del distrito, como el resto de sus vecinos. Charlie Rakes, violentísimo agente especial a las órdenes del fiscal, utilizará métodos nada sofisticados para hacer entrar en razón a los hermanos, empezando por su líder, el hermano mayor, Forrest, al que sus sicarios dan por muerto tras rebanarle el pescuezo. Comenzará una espiral de violencia en progresión creciente, mientras el hermano pequeño, Jack, fascinado por la riqueza que genera el alcohol, trata de demostrar a Forrest que tiene madera de contrabandista; lo que trata de hacer compatible con cortejar a la hija del pastor de la iglesia local. John Hillcoat no brilla a la misma altura que en La carretera, con esta historia basada en hechos reales. Maneja un guión de Nick Cave, que se basa en los recuerdos recogidos por Matt Bondurant, descendiente de la familia retratada en el film. Entrega un film exageradamente violento, muy gráfico sin que venga demasiado a cuento; no parece valer la excusa de que está desmitificando con el despojo de toda gloria en las acciones violentas. Los hermanos aparecen más bien deshumanizados, empezando por el Forrest de Tom Hardy. Más comprensible es Jack, una suerte de niño grande, que encaja con el aspecto imberbe de Shia LaBeouf. Y desde luego el sádico personaje de Guy Pearce se acerca a la caricatura, a su lado hasta el Al Capone de Robert De Niro en Los intocables parece humano. También las actrices parecen algo descolocadas en el film, aportan su buen hacer, pero los personajes de Jessica Chastain y Mia Wasikowska son demasiado limitados, sólo en un par de escenas logran brillar. Queda la estupenda recreación de época, el buen sentido del ritmo y la gran fotografía de Benoît Delhomme, por ejemplo los encuadres de la escena final en el túnel.

5/10
El caballero oscuro: La leyenda renace

2012 | The Dark Knight Rises

Han pasado ocho años desde los acontecimientos narrados en El caballero oscuro. Ahora Batman ha desaparecido de las calles de Gotham. Es un proscrito, culpable de haber llevado la criminalidad de la ciudad hasta el límite. El inspector Gordon, sabedor de la verdad, calla. Bruce Wayne vive recluido en su mansión, prácticamente arruinado, incapaz de superar el pasado. Alfred intenta persuadirle: ha de comenzar de nuevo, olvidarlo todo, vivir como un hombre libre. Pero Bruce no tiene fuerzas para escuchar a su viejo amigo y mayordomo, y más cuando mediante un singular robo llevado a cabo en su casa se han llevado sus huellas dactilares. Es el primer paso para hacerse con el control de un reactor nuclear todavía en propiedad de industrias Wayne. Quizá sea el momento de que Batman regrese. Lo ha vuelto a repetir. Con El caballero oscuro el director Christopher Nolan dejó el listón de las películas de superhéroes a un nivel de calidad casi imposible de alcanzar por el común de los mortales. Ahora, cuatro años después, tras el 'descanso' de Origen, este genio británico ha cerrado su personal trilogía sobre Batman de modo absolutamente brillante. Es inenarrable lo que ha hecho este tipo con el superhéroe de DC Comics creado por Bob Kane. El nivel de la producción asusta; el guión (donde otra vez ha contado con la ayuda de su hermano Jonathan) es de esos que no olvida cabo sueltos, que se esmera en los mínimos detalles, intrincado pero claro, muy realista; la acción es asombrosa; y los villanos tienen la fuerza poderosa que ya mostraban los malvados anteriores: Ra's Al Ghul, Scarecrow o el inolvidable Joker de Heath Ledger (a decir verdad, seguramente el mejor malvado de los últimos tiempos). Y además en El caballero oscuro: La leyenda renace Nolan vuelve a no limitarse a ofrecer simplemente a unos comparsas que rodean la lucha del malo contra el bueno, sino que reparte un puñado de nuevos caracteres rebosantes de atractivo, nada planos, y casi siempre sorprendentes, desde la hiperfamosa Catwoman (se acabó el reinado de la Pfeiffer), hasta el implacable Bane, el poli Blake o la bella Miranda Tate. La intensidad de la trama va de más a… más. Es ésta una de las cualidades de las películas de Christopher Nolan, que nunca decaen –lo viene haciendo desde Memento–, no pierden pie porque cada secuencia, cada escena, cada plano tiene su lugar preciso en la narración, nada es simple capricho para la galería. Todo capta la atención. Y eso que en este caso Nolan se toma su tiempo. Es la película más larga de la saga: más de dos horas y media de pura intensidad. Pero, ojo, la potencia de Nolan va mucho más allá de lo visual, de coches ardiendo, persecuciones de infarto y brutales enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Porque lo grande de El caballero oscuro: La leyenda renace es que el espectáculo no lo basa en esos fuegos artificiales, sino en las personas y sus profusos mundos interiores: dudas, sufrimientos, emociones, desesperación, amor, odio, responsabilidad, crueldad, valentía, honor, venganza, sacrificio, etc. Personajes finamente trabajados y maravillosamente transformados en carne y hueso por unos actores de primera fila. La labor metamorfoseante de Christian Bale ya la conocemos de sobra, así como la de Gary Oldman, que vuelve a bordar al poli Jim Gordon, o de Michael Caine en su leve papel de Alfred, pero aquí el director británico reúne además a las grandes actrices Marion Cotillard y Anne Hathaway y a ese enorme actor que siempre está a punto de explotar y no acaba de dar el campanazo, Joseph Gordon-Levitt. Todos están sobresalientes, hasta el irreconocible Tom Hardy, de enorme presencia. Como en las dos películas anteriores, El caballero oscuro: La leyenda renace tiene una atmósfera muy sombría. La maldad tiene trazas brutales, hasta poco peliculeras, y se masca la tensión y la desesperación más que en los otros filmes. El aire tenebroso y casi apocalíptico, como dice Bane, viene agravado por una fotografía oscura, fiel reflejo del siniestro destino que le espera a Gotham y de la lóbrega situación anímica de los personajes, todos sumidos en un mar de dudas, desde Bruce Wayne, hasta Jim Gordon, pasando por Selina Kyle o el agente John Blake. El colofón lo pone la rotunda, grave y resonante banda sonora de Hans Zimmer, capaz de estremecer al respetable cuando empieza a descargar sus decibelios. Estamos, en fin, ante una película donde el elemento fantástico es apabullante, la trama poderosa, los personajes brillantes y el enfoque antropológico muy, muy realista. Sólo queda esperar larga vida a Christopher Nolan. El mundo del cine necesita a hombres como él.

9/10
Caperucita Roja

2011 | Red Riding Hood

"Caperucita roja" es uno de los cuentos más célebres de los que provienen de la tradición oral en Europa. Fue recogido por escrito por diversos autores, aunque las versiones más conocidas son la de los hermanos Grimm y la de Charles Perrault, que difieren sensiblemente. No es la primera vez que el personaje inspira una película de tono fantaterrorífico con licántropos, pues dio lugar a En compañía de lobos, de Neil Jordan. En esta versión, la acción transcurre en Daggerhorn, un pueblecito cuyos habitantes viven atemorizados por un hombre lobo que aparece las noches de luna llena. En este lugar, Valerie, una atractiva joven, descubre que sus padres van a casarla con Henry, un joven de buena familia, pero ella decide huir con Peter, el leñador del que se ha enamorado. Pero el monstruo inicia una oleada de crímenes y asesina a la hermana de Valerie, saltándose un antiguo pacto con los lugareños, que sacrifican un animal al mes para saciar su apetito y que no les ataque. La directora especializada en temática adolescente Catherine Hardwicke es la autora de algún film de entidad, como Thirteen. Su elección para este proyecto no parece casual, pues dirigió Crepúsculo. Se nota que los productores de Caperucita roja, entre los que destaca la figura de Leonardo DiCaprio, buscan una imitación de la famosa saga creada por Stephenie Meyer, con la que la cinta tiene muchos elementos en común. Predomina el romanticismo adolescente, y la protagonista se debate entre dos amores. La fotografía recuerda mucho el look de los filmes vampíricos, sobre todo a la hora de retratar el bosque que rodea la localidad donde transcurre la acción. Aunque se inspira en un cuento que tenía un mensaje claro, que advertía a los niños de los peligros de hablar con desconocidos, el film toma el camino de la ligereza. También resulta un tanto curioso la escasa relación con el argumento original, salvo en el tramo final, donde está presente incluso el diálogo más famoso: "Abuelita, abuelita, que ojos tan grandes tienes...". Pero Catherine Hardwicke es una sólida profesional y más o menos consigue que cumplan sus actores, la mayoría de primer orden, como la expresiva Amanda Seyfried, que lleva casi todo el peso de la cinta, Gary Oldman explotando nuevamente su facilidad para componer personajes siniestros, los solventes Virginia Madsen y Lukas Haas, y la veteranísima Julie Christie, que crea una memorable abuela. Además, logra crear cierta tensión e intriga hasta el final.  

5/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)

2011 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II

Colofón de las aventuras de Harry Potter y sus amigos, basada en la serie de siete libros escrita por la británica J.K. Rowling. Todo tiene su final, y tras diez años en que las pantallas de cine han ido acogiendo las películas del joven mago con regularidad, llega el desenlace de la que ha sido probablemente las saga cinematográfica más importante de la historia. Después de Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte) –película que conviene tener fresca antes de disfrutar de esta segunda parte– Harry, Hermione y Ron prosiguen con su empeño de encontrar los horrocruxes que les faltan, para destruirles y poder acabar así con la vida de Voldemort. Entretanto, en Hogwarts se ha instalado el reino del terror con el ascenso de su nuevo director Severus Snape, asesino de Albus Dumbledore. Y por supuesto, Voldemort busca denodadamente el enfrentamiento personal con su archienemigo Harry Potter, pues sabe que si le destruye ya nadie podrá hacerle sombra y se convertirá en dueño y señor del mundo. Ante todo hay que tener en cuenta que esta película corresponde esencialmente a una conclusión, y se nota (no sólo porque tenga la menor duración de las ocho precedentes). El guión ha de leerse en sintonía con el film anterior, pues aquí la trama se desarrolla de modo absolutamente unívoco, desembocando en el único hilo argumental posible: el de la lucha final. Esto trae como consecuencia que hay muchas menos “distracciones” que en anteriores entregas, nada de hechizos nuevos, de introducción de personajes sorprendentes (aunque alguno leve hay), de grandes diálogos, de momentos de humor o relax... No, aquí sólo parece importar el material previo y eso hace pensar si, lamentablemente, no fue un craso error desdoblar en dos películas la última novela. Lo que más llama la atención de esta última parte es su oscuridad. Argumentalmente es comprensible, pues las fuerzas del mal se abaten cada vez más sobre el mundo, y parece que sólo un milagro podrá ya detenerlas, pero donde la falta de luz es más agobiante es sencillamente en el tratamiento fotográfico del portugués Eduardo Serra. Todo el metraje se desarrolla en una penumbra excesiva, de modo que a veces resulta hasta cansino mirar la pantalla, donde las imágenes siempre están en perpetua oscuridad. Por supuesto, y como era de esperar hay unos maravillosos efectos especiales, y es de justicia afirmar que la larga secuencia del ataque a Hogwarts es un espectáculo impresionantemente desde el punto de vista técnico. Por lo demás, en esta película no hay grandes alardes de los personajes, incluso Hermione y Ron tienen pocos momentos de gloria, más allá de las muestras de amor que se profesan. Aunque hay excepciones, y alguna conmovedora: muy logradas están las escenas protagonizadas por una imprevista y aguerrida profesora McGonagall (Maggie Smith), por el archiconocido y tenebroso profesor Snape (Alan Rickman) y por las heroicas apariciones del alumno Neville Longbottom (Matthew Lewis). Y hay, claro, una presencia eminente de Voldemort (Ralph Fiennes) y de Harry Potter, quien descubrirá su pasado de una vez por todas... A partir de ahora lo que falta es ver cómo se desenvolverán en el futuro los jóvenes actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, que tendrán que emprender caminos separados. Pero eso ya es otra historia. La película, en fin, pone la guinda de despedida a una saga de ocho películas que han ofrecido una imaginería espléndida de personajes y mundos fantásticos, una creación de amplísima magnitud que, a través del mundo de la magia como excepcional metáfora, ha contado en definitiva lo más clásico entre lo clásico: la sempiterna lucha entre el bien y el mal, entre las virtudes y los pecados que pueblan el corazón y los actos humanos.

6/10
El topo

2011 | Tinker, Tailor, Soldier, Spy

Años 70. Los servicios de espionaje británicos están en entredicho tras el fiasco de una operación encubierta en Budapest, Hungría. Son los años de la guerra fría, y todo apunta a que la Unión Soviética tiene infiltrado un topo en la cúpula del MI6. Para descubrir su identidad, el gobierno acude a uno de sus mejores agentes, George Smiley, que fue obligado a jubilarse unos meses atrás. Se diría que Smiley y otros veteranos espías han sido retirados de la actividad gracias a las jugadas maestras de Karla, uno de los jefes de los espías soviéticos, que mueve con extrema habilidad la pieza de su topo en el gran tablero ajedrecístico del espionaje. Intensa y lograda adaptación de la que seguramente es la mejor novela de espías de John le Carré. No era una tarea sencilla armar en dos horas esta tupida tela de araña argumental, ya que existe una excelente miniserie televisiva de 1979 de más de cinco horas, Calderero, sastre, soldado, espía, basada en la misma obra, con un reparto fantástico encabezado por Alec Guinness. Aquí toma el relevo en el rol de inteligentísimo espía gris Gary Oldman, y le acompaña un elenco de actores maravilloso, estamos ante la clásica película que merecería un Oscar al mejor reparto si tal categoría existiera en los premios de la Academia. Tiene gran mérito el guión trabado por Bridget O'Connor y Peter Straughan, hay una sabia labor de condensación de la novela y disposición de los saltos temporales, agil e intrigante, que conserva la emoción del original junto a esa presentación del mundo de los espías como un mundo gris y burocrático, en que las hojas impiden ver el bosque, con el peligro de olvidar en qué y para qué está uno trabajando. Si en Déjame entrar el sueco Tomas Alfredson tenía el mérito de mostrar vampiros en un entorno realista, quizá aquí su gran aportación es presentar a los espías como almas en penas que arrastran sus existencias hacia no se sabe dónde. De algún modo estaríamos ante la otra cara de la misma moneda, hay algo etéreo e inconsistente en ese mundo de duplicidades y traiciones, donde conceptos como lealtad y patriotismo se desdibujan, y el amor de una esposa o unos hijos es sacrificado, ahí está la “fantasmal” Anne, la eternamente nombrada y apenas vislumbrada mujer de Smiley, que tanto le hace sufrir. Logra el director decir mucho sin palabras, lo que tiene gran mérito en una película donde los diálogos con nombres e información importantes no escasean. Las miradas entre los “camaradas de armas”, los silencios que siguen a frases significativas, el espejo que resulta ser un niño para uno de ellos, todo tiene importancia, y Alfredson sabe sacarle valioso partido para dotar a su película de la misma densidad que presentaba la novela de Le Carré, y mostrar con pudor, como pidiendo perdón, las heridas que los personajes presentan en sus almas.

8/10
El libro de Eli

2010 | The Book of Eli

Un tipo solitario camina por una carretera. A ambos lados se divisa un interminable paisaje, desolado, polvoriento. El mundo, tal y como lo conocemos, ha desaparecido. No hay nada, ni siquiera lo más necesario, y el agua y el alimento escasean. Todo desprende una luz cegadora, blanquecina, y el mundo parece no tener más color que el de la caliza. Pero la carretera es peligrosa y el viajero pronto se ve asaltado por unos bandidos. Mala suerte... para los bandidos. El misterioso caminante se muestra como un luchador implacable, mortífero con su enorme y afilado machete en la mano. El hombre sigue su camino hacia el oeste, impertérrito; por las noches se detiene, lee un rato de un libro que lleva consigo, un libro antiguo de pastas de piel, y luego duerme. Al despertar reemprende la marcha, siempre hacia el oeste. Un día entra en un pueblo de paso y se dirige al bar para beber agua. El lugar es regentado por un tal Carnegie, cacique insensible que domina el pueblo y lleva años buscando un libro muy especial. Carnegie sabe que con las palabras de la Biblia tendrá poder para someter a las personas. Muy pronto se dará cuenta de que el libro que busca está en poder del forastero... Lo primero que llama la atención de esta película es la cantidad de puntos en común con The Road (La carretera). Al igual que en la magnífica pelicula de John Hillcoat, también aquí un cataclismo ha hecho cenizas el planeta, el sol cegador ha quemado la vida sobre la tierra; el protagonista también se dirige incansable hacia una dirección, en este caso el oeste; la hostilidad entre las personas reina por doquier, nadie se fía de nadie; hay canibalismo, etc. Sin embargo, es sobre todo en la ambientación y en la puesta en escena en donde El libro de Eli parece deudor de la obra de Cormac McCarthy, en esa agresividad del entorno que aporta la fotografía de Don Burgess y que hace que el mundo sea irrespirable y que la esperanza sea el bien más anhelado. En El libro de Eli el argumento se despliega como si de un western se tratara, un western futurista, claro, pero que responde a la perfección a algunos parámetros del género (el solitario sin hogar, viajero incansable, el pueblo receloso, el sheriff-jefe sin escrúpulos, la chica, la persecución...), el cual se mezcla luego con la acción trepidante y la temática post apocalíptica con temas de fondo que invitan a la reflexión. Esta amalgama no siempre funciona del todo, a veces desconcierta, y también hay momentos en que el ritmo se precipita demasiado o se ralentiza sin motivo, al igual que se insertan escenas un poquito tramposas. De todas formas, el resultado es satisfactorio y más que entretenido. Y desde luego se trata de uno de esos filmes que, con planteamiento simple, sugieren muchas cosas. Llama mucho la atención el audaz guión del debutante Gary Whitta, porque no es normal encontrar en un film de estas características un planteamiento tan directamente religioso, decididamente cristiano aun con sus generalidades. Por eso puede comprenderse la película como una parábola con un evidente significado más allá de la pura acción. El film deja caer que el desastre fue provocado por fanatismos religiosos, y que esa corrupción siempre será un peligro, pero a la vez remacha con decisión la presencia de Dios entre los hombres, la realidad del pecado (“he dedicado tanto tiempo y esfuerzo en cuidar y conservar este libro que he olvidado vivir según sus reglas”, dice el protagonista) y afirma rotundamente el poder de la fe para superar todos los obstáculos y devolver la libertad y la esperanza a la humanidad. Los hermanos, Albert Hughes y Allen Hughes, responsables de filmes como Desde el infierno o Dinero para quemar, logran un producto más que digno gracias también a la poderosa presencia de Denzel Washington, quien está formidable en el papel protagonista (para el que aprendió expresamente artes marciales), y a su oponente Gary Oldman, en uno de esos papeles de psicópata violento (El profesional (León), Homicidio en primer grado) que tanto domina.

6/10
La semilla del mal

2009 | The Unborn

El guionista y director David S. Goyer ha alcanzado cierta notoriedad gracias a los libretos de Dark City, Batman Begins o El caballero oscuro, aunque en la faceta de dirección se ha prodigado menos y con éxito más moderado. Aquí se responsabiliza de ambos aspectos de la película y el resultado es muy decepcionante. Casey, una joven que vive traumada por el suicidio de su madre cuando ella era muy pequeña, comienza a experimentar extraños sueños relacionados con un feto. Hasta aquí, nada importante. Pero la alarma salta cuando los sueños toman forma en la realidad con lo que parece la posesión de un niño que amenaza de muerte a Casey y sus amigos. Tras varias pesquisas, la joven descubre que los sucesos están relacionados con un espíritu maligno judío llamado dybbuk, con un hermano gemelo de ella que no llegó a nacer y con un pasado familiar que se remonta varias generaciones... Es innegable que la historia y el mismo título en español no esconden su intención de apropiarse del elemento demoniaco de La semilla del diablo: el Mal personificado quiere nacer el mundo. Pero ahí acaba todo. La excesiva acumulación de tópicos crea la sensación de lo visto y mil veces visto: jovencita muy sexy y angustiada, sustitos nada originales en torno a los espejos, incrédulas e ingenuas amistades, expertos en demonios, espíritus malignos al estilo El exorcista, niños fantasmagóricos, horribles experiencias o alucinaciones que parecen reales, etc. E incluso hay una rebuscada referencia a los experimentos nazis en el holocausto. Y el eclecticismo va aún más allá cuando se trata de religión, pues se incide en la idea de que todas las religiones comparten elementos exorcistas. Un guión con tantos lugares comunes resulta muy inverosímil y no impresiona; aunque quizá se salven un par de escenas de posesión diabólica. Los actores se esfuerzan, sobre todo la joven protagonista Odette Yustman (Monstruoso) y su novio Cam Gigandet (Crepúsculo), pero los personajes son demasiado del montón. Llama la atención la presencia de Gary Oldman en tan pobre despropósito.

3/10
Cuento de Navidad

2009 | A Christmas Carol

Londres del siglo XIX. Scrooge es un viejo avaro, con un corazón de piedra, incapaz de realizar un acto de bondad, ya sea con su fiel empleado Bob Cratchit o con su sobrino Fred. Incapaz de compadecerse ante las necesidades de los demás, tampoco sabe disfrutar de la vida. Especialmente odia la Navidad, le parece absurdo que en esa época del año la gente se deje guiar por sentimientos caritativos, olvidando rencores y demostrando amor. Siete años después de morir su socio, se le aparece su espectro atrapado por unas cadenas que señalan su estado de condenación. Y le anuncia la próxima visita de los fantamas de las navidades pasadas, presente y futuras, lo que supondrá un auténtico examen de conciencia de lo que ha sido su vida hasta entonces, y de lo que podría llegar a ser. Existen versiones del clásico "Cuento de Navidad" de Charles Dickens para aburrir, con actores reales, animadas, mudas... Con Barbie, los Teleñecos, Mickey Mouse... Lo primero que viene a la cabeza es la pregunta '¿otra más, de verdad hace falta?'. Pues bien la respuesta es, 'Bienvenido sea este maravilloso e imaginativo film de Robert Zemeckis'. Uno se da cuenta de que hay historias inmortales –piénsese en el caso de William Shakespeare–, que pueden ser contadas mil y una veces, y nunca cansan, basta que haya un poco de talento en el narrador de turno. Si encima dicho narrador se toma la cosa en serio, y cuida el aspecto visual de un modo nunca visto hasta la fecha, pues vamos, sólo queda decir '¡chapeau!' Zemeckis, autor también del guión, logra mostrar la vigencia del cuento, sus valores universales y su fondo cristiano, que hablan del tiempo limitado de que disponemos los seres humanos en este mundo, y de la necesidad de aprovecharlo para hacer el bien y ocuparse de los demás. Y lo consigue sin caer en el empalago de otras aproximaciones, incluyendo pasajes bastante terroríficos, y dosificando los momentos de acción, humor y lágrimas, o el de aquellos que apelan directamente al corazón. Los actores, que han sido filmados con sensores para luego trabajar las imágenes en la animación fotorrealista ya utilizada por el director en Polar Express y Beowulf, están muy bien, de modo especial Jim Carrey que no sólo compone un Scrooge contenido en sus diversas edades, sino que pone voz a otros personajes como los fantasmas de las navidades. Zemeckis siempre ha demostrado una gran capacidad para usar los efectos especiales y el 3D sin caer en la rutina, no hay más que repasar su filmografía. Aquí vuelve a probar su pericia en el magnífico diseño visual, con las cadenas del primer espíritu, en el diseño de los tres fantasmas, especialmente el aterrador y silencioso de las navidades futuras, en los vuelos fantásticos, incluida la imagen que homenajea al barón Munchäusen, en las carreras por la nieve. Resulta además un acierto la incorporación de momentos de acción -como el deslizarse sobre la nieve– que no distraen de la narración principal.

7/10
El caballero oscuro

2008 | The Dark Knight

El director Christopher Nolan (Londres, 1970) lleva una carrera cinematográfica fulgurante y es uno de esos raros cineastas que es adorado tanto por el público como por la crítica. Su prestigio es verdaderamente asombroso. Y es que desde su segundo film, Memento, su labor detrás de la cámara quedó encumbrada y sus posteriores películas no han hecho sino aumentar su caché, especialmente gracias a Batman Begins y al thriller "mágico" El truco final. Ahora sólo toca volver a asombrarse ante su impresionante talento, porque esta segunda película sobre el hombre murciélago supera en calidad al resto de su filmografía. Si El caballero oscuro no es una obra maestra absoluta el caso es que se le acerca bastante, y desde luego se trata seguramente de la mejor película sobre un superhéroe realizada hasta la fecha. Es la adaptación de un cómic, cierto, y en ese sentido habrá espectadores para todos los gustos, pero es de justicia afirmar que no hay fisuras en este film. Gotham está dominada por la mafia, pero el nuevo hombre fuerte de la política es el fiscal Harvey Dent (Aaron Eckhart), un tipo íntegro que se ha propuesto acabar con la criminalidad que asola la ciudad, y que además es el novio de Rachael Dewes (Maggie Gyllenhaal), la amiga de la infancia de Bruce Wayne (Christian Bale), alias Batman. Una de las mayores preocupaciones para el gobierno es la corrupción de la policía, pues prácticamente uno sólo puede fiarse del teniente Gordon (Gary Oldman), que es precisamente el mejor aliado es Batman, enemigo número uno de la mafia. Pero todo puede cambiar cuando aparece en escena Joker, un individuo siniestro y sin escrúpulos que se ofrece a la mafia para acabar con Batman. Nadie cree que ese psicópata con cara de payaso sea capaz enfrentarse con el hombre más poderosos de la ciudad. Pero están equivocados, el Joker es mucho más listo, sanguinario y peligroso de lo que parece. Una gran virtud del guión –escrito de nuevo por el equipo formado por Christopher Nolan y David S. Goyer, a quien se ha unido ahora Jonathan Nolan, hermano pequeño del director– es que mete en faena al espectador desde el primer fotograma y ya no le suelta hasta los títulos de crédito finales. No hay aquí apenas introducción, pues los personajes principales están suficientemente maduros de otros filmes como para resultar totalmente convincentes. Pero, justamente, la sabiduría narrativa de Nolan y del resto de guionistas se comprueba en las dos magníficas presentaciones de los dos nuevos personajes contrapuestos, el fiscal Dent y el Joker. Junto al guión –en verdad cuidadísimo, de una inusual variedad de giros para tratarse de la adaptación de un cómic– destaca la puesta en escena y la enorme capacidad de Nolan para crear atmósferas inquietantes. Como en Batman Begins, el ambiente de la película es tenebroso y agobiante, como corresponde a un thriller criminal de altos vuelos, y las escenas nocturnas siguen siendo la prioridad. Y Nolan logra que la tensión sea muy fuerte, con momentos de gran violencia –aunque sobre todo sugerida– y un uso sencillamente perfecto de la rítmica y desasosegante banda sonora de James Newton Howard y Hans Zimmer, siempre al servicio de la imagen. En cuanto a la acción, qué se puede decir... Es de lo mejor que se puede ver hoy en día, con momentos apoteósicos como la larga secuencia del túnel, rodada a un ritmo endiablado. Y pese a lo fácil que es aburrir cuando una película rebosa de acción por los cuatro costados, aquí la maravilla es que Nolan dice cosas, cosas muy interesantes, al tiempo que entretiene de veras. Hay en el film héroes y villanos, claro, pero sobre todo hay bien y mal, moralidad e inmoralidad, un fuerte sentido de la responsabilidad y de las propias limitaciones, la convicción de que el camino entre lo bueno y lo correcto no siempre es el mismo y tan fácil de tomar, y de que el margen que puede separarnos de la bondad o la maldad es tan fino como un papel de fumar. En conjunto, hay una emocionante visión de la épica del héroe, nada estereotipada. Además todos los personajes resultan complejos, verosímiles, muy alejados de los clichés fantásticos, a lo cual también ayuda que la ambientación de Gotham no parece provenir del cómic, sino de la realidad más pura, de cualquier metrópoli normal y moderna. Por último, todo el reparto está perfecto, equilibrado, pero es imposible no mencionar el increíble trabajo del malogrado Heath Ledger, muerto seis meses antes del estreno del film. El actor se ha ido a lo grande, entregando un testamento cinematográfico, tan excelso como triste y doloroso. Su personaje del Joker es absolutamente impactante (se recomienda escucharle en versión original), de una fuerza tan sobrecogedora que hace olvidar al mismísimo Jack Nicholson. Es con toda probabilidad la mejor interpretación de su carrera, y no sería nada raro que fuera nominado al Oscar. Sólo con la escena de su aparición en la reunión de mafiosos lo merecería.

9/10
Harry Potter y la Orden del Fénix

2007 | Harry Potter and the Order of the Phoenix

Han pasado cinco años desde que Harry Potter ingresó en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, al que se accede desde el andén 9 y 3/4. Ya no es un niño, ni tampoco sus fieles amigos Hermione y Ron, y las aventuras y peligros con los que se tienen que enfrentar están más acorde con su mayor madurez. Después de la terrible aventura del pasado año, en la que Harry tuvo que enfrentarse al malvado Voldemort, la sorpresa del chico de la cicatriz es que a su vuelta nadie cree que “el que no debe ser nombrado” haya regresado al mundo de los magos para establecer su tiranía de terror. Por otra parte, el Ministro de Magia, temeroso de que el director de Hogwarts, Albus Dumbledore, le birle el puesto, nombra a una nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, que apenas enseña a defenderse a los alumnos. Al sentirse desvalido ante la inminente lucha, Harry comprende que tendrá que prepararse por su cuenta y decide fundar el llamado “Ejército de Dumbledore”. Tras la cuatro primeras entregas, un nuevo director –el inglés David Yates– toma el mando en la adaptación a la pantalla de esta quinta novela de J.K. Rowling. Además se despide el guionista Steve Kloves y debuta en la serie Michael Goldenberg, responsable de los libretos de Contact o Peter Pan. Yates ha seguido la estela de sus predecesores Mike Newell y Alfonso Cuarón, al imprimir un gran ritmo al film y dotarlo de una atmósfera muy oscura y tenebrosa. Destaca en este aspecto el espléndido y sobrecogedor comienzo en el parque despoblado y el posterior ataque de los dementores. Quizá pueden achacarse al guión algunos descuidos al dejar o sugerir cabos sueltos, y también que en torno al desenlace reine un poco la confusión respecto a la profecía y al papel que juegan algunos personajes. Por lo demás, es interesante comprobar las evoluciones en la vida de Harry: a la vez que nota que los años no pasan en balde y que se siente cada vez más atraído por la bella jovencita Cho Chang, descubrirá que en el amor no es oro todo lo que reluce. Y también se llevará una enorme sorpresa al descubrir ciertos aspectos desconocidos de la vida de su padre, en una original escena que arroja luz a la hora de comprender los modales del profesor Snape. Por otro lado, aunque Hermione y Ron tienen menos protagonismo en la aventura, su profunda amistad se revelará esencial para el mago de cicatriz. Y hay que elogiar a la actriz Imelda Staunton, que ofrece una fantástica, divertida y repelente composición de la profesora Umbridge.

6/10
Bosque de sombras

2006 | Bosque de sombras

Finales de los años 70. Paul y su mujer Isabel han comprado una casa solitaria en medio de un bosque en el norte de España. Y allá van a pasar unos días de vaciones con Lucy y Norman, un matrimonio amigo que no está atravesando por su mejor momento. Pero lo que parecía que iban a ser unos días de asueto, de caza y de tertulias al calor de la chimenea, se convierte en una experiencia cuando menos inquietante cuando encuentran a una niña encerrada como un animal en una minúscula cabaña perdida la montaña. Una auténtica lástima. Ésa es la sensación que a uno le queda después de ver el film. Porque después de un planteamiento interesante y un arranque muy prometedor, la historia se estanca y acaba por echar por tierra cualquier originalidad. Es como si el guión hubiera de repente cambiado de manos y éstas hubieran perdido cualquier objetivo y se hubieran dedicado a continuar el camino más previsible de la historia hasta, simplemente, dejarla morir. El debutante Koldo Serra sabe crear una atmósfera inquietante y meter al espectador en un ambiente opresivo incluso al aire libre de la alta montaña. Sin embargo, todo –ambientación, puesta en escena, personajes y también guión– reclamaba algo más y hay demasiados cabos sueltos que quedan sin cerrar. Y es que todo es amenazador para los visitantes y el terror hace entrada poco a poco, pero..., inexplicablemente, desaparece, para dejar paso a un thriller sin norte cuando los lugareños –demasiado tópicos y sin aristas– empiezan a hecerse notar. Destaca, eso sí, el asombroso e internacional cuarteto protagonista, con mención especial para los dos actores, el resolutivo Gary Oldman y el sufriente Paddy Considine.

4/10
Harry Potter y el cáliz de fuego

2005 | Harry Potter And The Goblet Of Fire

Harry Potter asiste con sus amigos al Campeonato Mundial de Quidditch, donde aparecen los mortífagos, crueles seguidores de Lord Voldemort, que proyectan en el cielo la marca de su señor. Poco después, los chicos vuelven a Hogwarts, donde empieza el curso académico. Y el profesor Dumbledore anuncia una novedad: este año Hogwarts es el escenario elegido para el Torneo de los Tres Magos, una competición tradicional entre hechiceros. Con ayuda de un oficial del ministerio de Magia, Dumbledore pone en marcha un curioso objeto, el cáliz de fuego, que elige tres estudiantes (uno de Hogwarts y los restantes de otras escuelas de magia) para participar en una sucesión de pruebas. Curiosamente, escoge a Harry Potter, a pesar de que tiene sólo catorce años y se supone que los participantes deben tener diecisiete. Las pruebas consisten en eludir a un dragón que escupe fuego, sumergirse en un lago para rescatar a un ser querido y entrar en un misterioso laberinto. Pero Harry se enfrenta a una prueba que para él será aún más difícil: pedir a Cho Chang, una encantadora estudiante que le hace ‘tilín’, que sea su pareja en el baile de Navidad. La cuarta entrega del mago más famoso del mundo, con permiso de Tamariz, suponía un reto sin precedentes. Por un lado, el listón estaba muy alto, y aunque Mike Newell, director de Cuatro bodas y un  funeral, ha demostrado ser un correcto artesano, parecía menos indicado para este proyecto que sus predecesores, el director de Solo en casa y el de La princesita. La novela de J.K. Rowling no sólo está considerada de los mejores, sino que es una de los más cruciales. Y su argumento es tan complejo, que se suponía una enorme dificultad condensarlo en un film de unas dos horas y media. De hecho, Newell barajó dividir la historia en dos películas distintas, aunque esta idea se desechó, porque chocaba con la intención inicial de los productores de rodar una película por libro. Tan oscura como la entrega anterior, trata sobre el fin de la inocencia de los personajes, su iniciación amorosa y las inseguridades propias de esta etapa. También gira en torno a la superación personal y el mantenimiento de la amistad por encima de las adversidades. El desarrollo de la trama sorprenderá a quienes no hayan leído el libro, pero el punto fuerte son las espectaculares recreaciones de escenarios y criaturas, y sobre todo, las vistosas secuencias de acción, como el impagable partido de quidditch.

6/10
Batman Begins

2005 | Batman Begins

Los superhéroes copan las carteleras cada poco tiempo. Mucho antes de X-Men, Spider-Man y por supuesto Los increíbles, triunfaron las películas de Batman, antecedente junto a Supermán de la actual fiebre por los héroes con pijama. Con evidentes méritos artísticos, las dos películas de Tim Burton trasladaban al personaje al particular universo del realizador. Por su parte, Joel Schumacher dirigió dos entregas de diseño gótico y ritmo videoclipero. Ambos cineastas eran tan personales, que se alejaron del cómic original. Ahora, el director de Memento, Christopher Nolan, revisa la historia del personaje, que estaba de capa caída, desde una óptica adulta, tratando de hacerle más realista, dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que se trata de un tipo vestido como un murciélago que combate el crimen por cuenta propia. El film supone un nuevo comienzo con respecto a las películas anteriores, y retoma la historia desde el principio. Así, arranca con Bruce Wayne niño, cuando es testigo pasivo del cruel asesinato de sus padres, a manos de un delincuente callejero. Atendido por su mayordomo, Wayne crece obsesionado con vengarse. Cerca de su mansión descubre una cueva, poblada por murciélagos. Y ya hecho un mozo, Wayne emprende un largo viaje para adquirir experiencia vital, y acaba en el Himalaya, donde recibe clases del enigmático Ducard, experto en varias disciplinas físicas y mentales. Y aunque un  siniestro grupo, la Liga de las Sombras, intenta reclutarle, Wayne acaba volviendo a Gotham; encuentra allí una ciudad en decadencia, donde impera el crimen. Gracias a un aliado en la empresa familiar, Wayne se provee de diversas inventos que le permiten convertirse en Batman, un justiciero enmascarado que tratará de detener a los hombres de Carmine Falcone, capo mafioso, y al Espantapájaros, un siniestro asesino. Nadie se quejará del lustroso reparto. Christian Bale resulta ser el Batman más creíble hasta el momento, por mucho que esta afirmación duela a Michael Keaton, Val Kilmer y al mismísimo George Clooney.  Le acompaña Michael Caine, el perfecto mayordomo británico, Liam Neeson como el perfecto maestro al estilo Qui Gon Yin, Gary Oldman, en el papel menos raro de su carrera, el detective Jim Gordon (en las películas de Burton ya había ascendido a comisario), Ken Watanabe, el actor que nos dejó deslumbrados en El último samurái, como el malvado Ras Al Ghul, un resucitado Rutger Hauer, como egoísta presidente de la compañía  Wayne Enterprises, la flamante novia de Tom Cruise, Katie Holmes, como amiga de la infancia del protagonista. El protagonista de 28 días después, Cillian Murphy, realiza una inquietante interpretación del Espantapájaros. Y por último, el inventor Lucius Fox, un personaje parecido a Q, el hombre que le proporciona los inventos a James Bond, y que no tendría ninguna credibilidad si no estuviera interpretado  por Morgan Freeman. Christopher Nolan logra una estética propia, y vistosas secuencias de acción o incluso de terror, con la llegada del Espantapájaros. Además, el guión, del propio Nolan y David S. Goyer, guionista de Blade, incluye bastante contenido antropológico, para lo que es habitual en este tipo de producciones de acción. Así, reflexiona sobre temas como la culpa, el altruismo, el miedo, la integridad moral y la venganza.

8/10
Harry Potter y el prisionero de Azkaban

2004 | Harry Potter and the Prisioner of Azkaban

Harry Potter crece. La saga del niño mago también. Estrena nuevo director, el mexicano Alfonso Cuarón (Chris Columbus quedó agotado con las dos primeras entregas), aunque manteniendo al guionista Steve Kloves, y contando con el necesario "placet" de J.K. Rowling, la madre de la criatura. Tercer curso en Hogwarts. La incorporación de Harry, Hermione y compañía trae consigo una novedad. Ha escapado de prisión Sirius Black, un poderoso mago relacionado con la muerte de los padres de Harry. Las medidas de seguridad en la escuela se han extremado, sobre todo con los dementores, siniestras criaturas policiales, capaces de introducirse en la cabeza del que tienen delante, y cuyos interrogatorios mentales Harry no soporta nada bien. Como puede verse, la imaginación de Rowling depara nuevas sorpresas, y sólo presentamos la punta del iceberg. Cuarón asume el mundo de Potter, utilizando lo mejor de su capacidad de cuentacuentos (recuérdese que dirigió La princesita), y evitando el error de pasarse de listo (su fallida adaptación contemporánea de Grandes esperanzas de Dickens); apunta lo justo la entrada en la adolescencia de Harry (la rabieta con sus tíos, que le lleva a hacer magia en el mundo de los "mugles", algo archiprohibido), y da un toque un pelín más oscuro a la saga. Los personajes más mimados son Harry y Hermione entre los niños, y el profesor Lupin (estupendo David Thewlis) entre los adultos. Donde el mexicano se gana un diez es en el capítulo visual. El autobús que recoge a Harry, el sortilegio de conjurar los miedos con un pensamiento ridículo, la clase sobre el hipogrifo, el viaje en el tiempo o los terroríficos dementores, resultan deslumbrantes. También hay asombrosas transformaciones (atención al hombre lobo, o las sorpresas que depara Scabbers, la rata de Ron), y hechizos que dan pie al humor, como aquel con que Harry castiga a la tía Marge, conviertiéndola en una auténtica mujer-globo. Concretamente Cuarón se esforzó en la creación de los dementores, según explica el productor, David Heyman: “Alfonso quería que los dementores tuviesen una cualidad completamente distinta de las restantes criaturas míticas de la historia. Comenzó el proceso de diseño experimentando con movimiento a cámara lenta. Y luego reprodujo el movimiento a cámara lenta al revés, como si los dementores fueran por delante de un personaje al entrar en una habitación, en lugar de seguirlo.” Y sí, dan miedo estas criaturas, que recuerdan un poco a los Jinetes Negros de El Señor de los Anillos.

6/10
Tiptoes

2003 | Tiptoes

Una pareja espera su primer bebé, pero pronto llegan los temores de que herede los genes del hermano del padre, de baja estatura. Gary Oldman interpreta a un enano en esta comedia dramática de Matthew Bright (Ted Bundy).

4/10
El color de la venganza

2003 | Sin

Quince años después de retirarse del servicio, un policía vuelve a su antiguo escuadrón de homicidios, para investigar el secuestro de su hermana. Descubre que el culpable es un siniestro individuo, Charlie Strom, que busca vengarse de él por un hecho que ocurrió en el pasado. La interpretación de Gary Oldman, en su salsa como el malo de la función, es lo más relevante de este thriller.

2/10
Interstate 60

2002 | Interstate 60: Episodes of the Road

Cuando se plantea qué camino seguir en la vida, Neal recibe de un misterioso personaje la oportunidad de recorrer una autopista con diversos destinos. En cada uno de ellos podrá ver cómo sería su vida, según hubiera tomado tal o cual decisión. Bob Gale, guionista habitual de Robert Zemeckis, con quien escribió la trilogía de Regreso al futuro, y cuyos dos actores principales interpretan aquí pequeños papeles, está tras la cámara.

6/10
Hannibal

2001 | Hannibal

Suspense y drama psicológico. Nueva vuelta de tuerca al estrecho vínculo que une a la agente del FBI Clarice Starling con el psicópata asesino Hannibal Lecter, que se mueve entre la feroz repulsa y la atracción magnética. Los corderos vuelven a chillar. Diez años después de los hechos narrados en El silencio de los corderos, Clarice es una agente al fin experimentada, que luchar por salvar vidas de gente inocente todos los días. En una operación en la que se ve envuelta, el resultado a primera vista es desastroso. Ella ha actuado con sensatez, pero sus jefes la tratan injustamente. Herida moralmente, acepta trabajar en el caso que podría congraciarle son sus superiores. Se trata de la búsqueda de Hannibal el caníbal, huido de la justicia, y sobre el que hay nuevas pistas aportadas por una antigua víctima del doctor: un multimillonario paralítico y de rostro deforme, que pretende una venganza a la altura de su ominoso oponente. Ha habido un consenso casi general en señalar que la novela de Thomas Harris en que se basa el film tenía más de un problema. Los productores Dino y Martha De Laurentiis así lo han entendido al confiar el guión a dos “pesos pesados”: David Mamet y Steven Zaillian. Ambos han tenido la virtud de conservar los mimbres de la historia –al fin y al cabo, su labor era adaptar–, pero realizando una ejemplar labor de poda en muchísimo elemento superfluo, y desechando el cochambroso final. El propuesto es ejemplar: no sólo porque guarda una imprescindible coherencia con la personalidad de los personajes, sino por conservar idéntica situación a la planteada en el libro y conseguir elevar el clímax, casi inesperadamente, a una altura insospechada. ¿Qué decir del reparto? Pues que está muy bien, aunque a Anthony Hopkins y Julianne Moore les faltan más momentos para dar lo mejor de sí mismos. Apenas comparten escena juntos, y el espeluznante juego del “quid pro quo”, que a tan intensos momentos daba pie en El silencio de los corderos, está ausente en el nuevo film; un "leiv motiv" que sustituye al de los corderos que no dejan de chillar, las palomas de vuelo alto y vuelo bajo, trata de cimentar su nueva relación; pero se revela más oscuro y traído por los pelos. Si dirigimos la atención a los nuevos personajes, podemos aplaudir a un sobrio Giancarlo Giannini al que ciega la ambición, a un irreconocible y vengativo Gary Oldman, e incluso al fugaz carterista Enrico Lo Verso.

6/10
Candidata al poder

2000 | The Contender

Así son los políticos del siglo XXI, nos dice este ácido film, donde la lucha por el poder se convierte en una auténtica pelea barriobajera. La peli expone una situación insólita en Washington: el vicepresidente ha fallecido y hay que buscar sustituto. El presidente (entonadísimo Jeff Bridges), demócrata, deja de lado al que parece sustituto ideal, honrado y hasta heroico, escogiendo a cambio a una mujer (excelente Joan Allen), ambiciosa política de raza. La confirmación del Congreso se pone cuesta arriba en una sucia campaña republicana, donde se recurre a artimañas varias para tumbar a la candidata. Divertida pero feroz crítica al pragmatismo político, donde viejas ideas como “servicio a los ciudadanos” parecen ya gastadas. Demócratas y republicanos son personajes de dudosa moralidad, que buscan sólo disfrutar de su pequeña o gran cuota de poder. Quizá por ello sorprende el vuelco que da el film hacia el final, para salvar la cara a unos por encima de otros.

6/10
La Biblia: Jesús

1999 | Jesus | Serie TV

Tras ser bautizado por su primo Juan en el río Jordán, Jesús de Nazaret se marcha solo al desierto y supera las tentaciones del demonio mientras ayuna durante 40 días. A su vuelta, se dirige a Cafarnaún donde comienza su predicación junto a los apóstoles. Durante su caminar hace milagros, sufre altercados con la autoridad y perdona a los pecadores, hasta que en la última cena con sus discípulos es traicionado por Judas Iscariote, uno de ellos. Último capítulo de la aclamada serie "La Biblia", que trata sobre el principal pilar de la religión católica: Jesucristo. Este episodio, presentado en dos volúmenes, abarca desde el bautismo del Señor hasta su Pasión y Muerte, y entre los actores principales se encuentran Jeremy Sisto (A dos metros bajo tierra), Jacqueline Bisset, Gary Oldman o Debra Messing.

5/10
Perdidos en el espacio

1998 | Lost in the Space

El profesor John Robinson sabe bien que las condiciones de habitabilidad de la Tierra son cada vez peores. Como intento pionero de colonizar el espacio exterior, acepta comandar una expedición al planeta Alpha Prima, acompañado de su familia. Pero el sabotaje de la nave en que viajan, por parte del malvado Dr. Smith, obliga a un salto al hiperespacio que les sitúa en un punto ignoto del universo. Están perdidos en el espacio. Todo, desde el apellido de la familia protagonista (alusión a las aventuras del héroe novelesco Robinson Crusoe) nos prepara para acompañarles en su particular "naufragio" en el espacio. Stephen Hopkins (Los demonios de la noche), con guión de Akiva Goldsman (Tiempo de matar) ha reciclado con acierto Perdidos en el espacio. Olvídense del aire algo naïf  y pobretón del viejo serial televisivo. La película ofrece unos efectos especiales asombrosos, desde la intensa batalla espacial con que da comienzo. Maquetas, decorados, robots, incluso un curioso alienígena, tienen un diseño de alta calidad. Pero no todo se confía a la parafernalia del diseño artístico. Goldsman ha procura trazar una historia sólida. Y procura huir de simplismos, incluyendo algunas paradojas sobre viajes en el tiempo, que tanto juego dan en el cine de ciencia ficción. No sólo se ha cuidado la abundante acción, sino que se ha procurado perfilar bien los personajes. Sin pretender "inventar la pólvora" se definen villano y héroes de modo muy clásico. El Dr. Smith (bien y contenido Gary Oldman) compensa su maldad innata con su irónico sentido del humor. Se dibujan bien las relaciones de la familia Robinson. El hijo pequeño (todo un descubrimiento el jovencito actor Jack Johnson) se siente desplazado por su padre, demasiado absorbido por el trabajo (William Hurt, un inesperado y reflexivo héroe de acción). La madre (Mimi Rogers) reprocha al profesor este descuido de la familia. Judy, la hija mayor, mantiene un original romance con el comandante de la nave: un joven demasiado seguro de su éxito con las mujeres, que ella sabe mantener a raya para lograr, de verdad, su amor; lo que propicia algunas buenas salidas humorísticas.

6/10
El quinto elemento

1997 | The Fifth Element

Luc Besson dirige esta historia de ciencia ficción, que nos narra la búsqueda del quinto elemento, que junto con la tierra, el aire, el agua y el fuego, componen el motor del universo. A cargo de esta tarea, están: un desaliñado taxista del siglo XXIII (Bruce Willis), una atractiva enviada celestial (Milla Jovovich), y un curioso monje (Ian Holm). Para lograr sus fines, han de oponerse a un malvado e histérico villano, (Gary Oldman), dispuesto a todo para evitar la unión de los cinco elementos y asi dominar a la humanidad. Espléndido relato de ciencia ficción, que combina acertadamente acción, efectos especiales, y, en algunas ocasiones, una sutil ironía de los tópicos del género. Destaca el diseño visual del film, inspirado en los comics de Moebius y Jean Claude Mézières, este último creador del personaje de Valerian. Así, sobresale una cuidadosa recreación de las calles y modo de vida de una futurista ciudad de Nueva York.

5/10
Air Force One (El avión del Presidente)

1997 | Air Force One

Uno de los pocos papeles que le faltaban por interpretar, lo lleva a cabo aquí Harrison Ford con perfección. El carismático actor da vida al presidente de los Estados Unidos en esta película de acción aérea dirigida por el especialista Wolfgang Petersen (El submarino, En la línea de fuego). A bordo del avión presidencial, el más potente y preparado del mundo, viaja el presidente Marshall (Harrison Ford) junto a su esposa y su familia. Pero el avión es secuestrado por unos terroristas rusos, a cuyo mando está el sanguinario Korshunov (Gary Oldman). La intención de los terroristas es comenzar a matar a los pasajeros si no liberan a su líder de una cárcel rusa. Con estos ingredientes la acción está servida, y con los actores presentes y la profesionalidad del realizador la calidad del film es indiscutible. Sobresale la gran actriz Glenn Close (La casa de los espíritus, The Paper. Detrás de la noticia) como vicepresidenta de los Estados Unidos y el inquietante Gary Oldman (Drácula, de Bram Stoker), un auténtico especialista en la caracterización de personajes desequilibrados.

5/10
Basquiat

1996 | Basquiat

En 1987 el pintor Jean-Michel Basquiat se convirtió en el pintor de moda de Nueva York. Sus coloristas cuadros eran la comidilla de la intelectualidad de la Gran Manzana. Pero el éxito no duró mucho, al menos para él, que murió al año siguiente, con apenas 27 años. Su amigo y compañero de profesión Julian Schnabel debutó en el cine con este film, que quiere ser un homenaje a su memoria y a la creatividad del artista. Y aunque Schnabel consigue algunos pasajes vigorosos, bien apoyado en la dirección artística y musical, el conjunto sabe a caos y vacío, tal vez porque la connivencia de Basquiat con la droga y la frivolidad tampoco daban para más.

4/10
La letra escarlata (1995)

1995 | The Scarlet Letter

Inspirada en el relato de Hawtothorne narra la historia de Hester Prynne (Demi Moore) que a finales del siglo XVII viaja a un pequeño pueblo de Boston con el objeto de hacerse cargo de una casa y unas tierras, con el fin de tenerlo todo preparado para cuando regrese su marido. Su belleza, sus ideas liberales, pronto le llevan a ser objeto de murmuración en el pueblo. Creyendo que su marido ha muerto, y atraída por el pastor protestante, mantiente relaciones con él, quedándose embarazada. Acusada de adulterio, será castigada a llevar durante toda la vida la letra A "de adultera" en el pecho, y es que en el antiguo Boston no se andaban con chiquitas. Roland Joffé (La Misión, Los gritos del silencio, La ciudad de la alegría) dirige este melodrama romántico, en el que señala los excesos en los que puede caer un excesivo puritanismo. Si bien hay que tener en cuenta que el film carga las tintas. Hay que destacar que la célebre Demi Moore se ve bien acompañada por Gary Oldman y por un siempre eficiente secundario Robert Duvall.

4/10
Homicidio en primer grado

1995 | Murder in the First

Henri Young (Kevin Bacon) cumple condena en Alcatraz. En un intento de huida es cogido de nuevo y enviado a una celda de aislamiento como castigo, donde deberá permanecer 19 días. El alcaide del centro le tendrá encerrado durante años. Pasado el tiempo, Henri se ha convertido en un ser trastornado, atormentado e incapaz de comunicarse con los demás, pero el joven abogado James Stamphill (Christian Slater) llevará su caso y le defenderá ante un juicio. Drama desolador sobre injusticias carcelarias, basado en hechos reales y que fue muy aclamado por la crítica, gracias al notable guión de Dan Gordon. Kevin Bacon realiza un excelente trabajo en un papel en que se mete de lleno, lo que le supuso convertirse en el punto de mira de otros directores, que le ofrecieron enseguida papeles en Apolo 13 y Sleepers. Christian Slater convence en el rol de competente letrado, y Gary Oldman es creíble también en un papel de psicópata que consigue bordar. No hay que olvidar a los secundarios William H. Macy y Stephen Tobolowsky. El ritmo es bueno y la carga de violencia suficiente, pero lo que más destaca son los diálogos y la música de Christopher Young.

6/10
El profesional (León)

1994 | Léon

El aclamado director Luc Besson (Nikita, El quinto elemento) escribe y dirige esta sensacional película de acción sin límites. Gary Oldman (Drácula, de Bram Stoker) interpreta a un policía antidrogas, corrupto y desequilibrado, que no duda en matar si sus planes codiciosos no llegan a buen puerto. En su camino tropezará con Léon (Jean Reno), un asesino a sueldo, ingenuo y solitario, pero capaz de llevar a cabo cualquier misión que se proponga. Su encuentro con Matilda (Natalie Portman), una adolescente de 12 años, cuya familia ha sido asesinada, cambiará la vida del profesional para siempre, pero le llevará a un camino sin retorno. Espléndida película donde Jean Reno (Misión imposible) da un verdadero recital interpretativo, en un papel que cambiaría su caché (previamente le habíamos visto en la comedia Los visitantes). Por su parte una jovencísima Natalie Portman (Beautiful Girls, La amenaza fantasma) demuestra el porqué de su estrellato posterior. La chica, que aquí contaba con 11 añitos, fue elegida por Besson en un casting de miles de aspirantes, y con este papel se ganó un lugar en el corazón de muchos espectadores. Con una música perfectamente dosificada y unas escenas de acción muy tensas y logradas, marca de fábrica de Luc Besson, esta película resulta un verdadero acontecimiento cinematográfico. Destaca la primera secuencia, realmente impactante, y que es toda una declaración de principios del protagonista acerca de lo que nos espera.

7/10
Amor inmortal

1994 | Immortal Beloved

Viena, 1870. Ludwig Van Beethoven (Gary Oldman) acaba de fallecer. Su amigo Anton Schindler (Jeroen Krabbé), intrigado por un testamento en el que lega sus bienes a una anónima "amada inmortal", inicia una investigación para averiguar su identidad. La única pista es una carta dirigida a la misteriosa dama. Schindler se entrevistará con aquellas mujeres que significaron algo en la vida de Beethoven. Como en Ciudadano Kane de Orson Welles, el guión se articula sobre las pesquisas que tratan de descubrir el significado de las palabras postreras de un moribundo. Bernard Rose despliega una historia compleja y fragmentada, en la que una serie de 'flash-backs' quiere completar el perfil de genial compositor. El problema reside en que Rose no es Welles; los peligrosos saltos que da para retratar a su personaje son embarullados, lo definen poco, y terminan en una pirueta especulativa final bastante poco creible. Algunas concesiones eróticas tampoco ayudan al relato. En un film de estas características preguntarse por el rigor histórico es casi obligatorio: Rose se ha tomado algunas libertades, sobre todo en lo que concierne a la relación de Beethoven con su sobrino Karl. El director y guionista hace demasiado hincapié en mostrar, como él dice, a un Beethoven "irascible, a veces malo, casi siempre desagradable": se señala como única explicación su sordera, dolorosa sin duda para un creador musical. El personaje resulta contradictorio, pues otras veces es risueño y jovial con sus hermanos o audaz conquistador de damas. Escudarse en que los genios son raros por definición, y por tanto difíciles de entender, parece un tópico simplista de dudosa validez. Pese a todo el film tiene algunos momentos conseguidos, que le hacen aupar el vuelo: ayuda la genial música del compositor, que ha seleccionado Georg Solti. Es un hábil recurso hacer participar al espectador de la sordera de Beethoven. Y es sugerente la idea, expresada por Beethoven a Schindler y por desgracia no demasiado trabajada, de que el artista trata de trasladar a su obra su estado mental o emocional: "Con una marcha militar has de desfilar, con una Misa has de tomar la Comunión...". Precisamente en torno a esto se estructura la hermosa secuencia de la presentación de la Novena Sinfonía.

4/10
Amor a quemarropa

1993 | True Romance

Clarence es un joven solitario que, como regalo de cumpleaños, tiene una noche pasional con una joven prostituta llamada Alabama. Los dos se enamoran y deciden pasar el resto de su vida juntos. Pero los problemas no tardan en llegar cuando aparece Drexl, el anterior protector de la chica, al cual le han robado un maletín lleno de cocaína. Los jóvenes ven aquí la oportunidad de vender la droga y empezar una nueva vida. Comienza entonces una persecución atroz por la policía y la mafia, en medio de una espiral de mentiras, violencia y muerte de la que será difícil salir. La puesta en escena es trepidante y toda la película está plagada de rostros conocidos. El guión y el tono sórdido-humorístico del film lleva claramente escrito el nombre de Quentin Tarantino, lo cual pesa mucho más que el hecho de que esté dirigido con soltura por Tony Scott (Spy Game). La película es romántica y violenta, con momentos muy logrados. Se llevan la palma las escenas del diálogo entre Walken y Hopper, y la de la ensalada de tiros, sangre y muerte en la habitación del hotel.

6/10
Doble juego

1993 | Romeo is Bleeding

Drácula, de Bram Stoker

1992 | Bram Stoker's Dracula

Una fiel adaptación de la célebre novela de Bram Stoker, que se inspiró en Vlad IV Tepes (el empalador) Draculea (hijo del diablo), heredero de Vlad III Dracul, descendiente de los hunos. A pesar de esta anunciada fidelidad a la obra de Stoker, Coppola introduce algunas alteraciones, como el prólogo en el que narra que tras vencer a los turcos, Vlad Draculea encuentra a su mujer muerta. Decidió quitarse ella misma la vida al recibir una traidora carta otomana que le comunicaba la muerte de su esposo. Por esto, Vlad Draculea maldice a Dios y es condenado al sufrimiento eterno en la tierra, convertido en un vampiro. Casi medio siglo después, el conde Drácula, interpretado por Gary Oldman, solicita los servicios de un joven y ambicioso abogado llamado Jonathan Harker (Keanu Reeves), con el fin de realizar las escrituras para la compra de un castillo de Inglaterra. Por casualidad, Drácula ve la fotografía de la novia de Jonathan, Mina (Winona Ryder), y se obsesiona con que es el vivo retrato de su amada. Cuando Drácula llega a Londres, deberá enfrentarse al profesor Van Helsing (Anthony Hopkins), experto en exterminar vampiros. Una película impactante, puramente gótica, terrorífica y romántica a la vez. Son muchas las adaptaciones de la novela de Stoker llevadas al cine, con mayor o menor inspiración. Destacan el Nosferatu (1922), de Murnau, o el Drácula (1931), de Tod Browning. Cuenta con un reparto de verdadero lujo, con un insuperable Gary Oldman dando vida al conde. Una película muy recomendable, llena de artificio, rodada con una técnica sorprendente, que cautiva al espectador desde el principio.

7/10
Heading Home

1991 | Heading Home

Janetta es una bella joven que, acabada la Segunda Guerra Mundial, llega a Londres. En la ciudad conoce y se enamora de Leonard, un poeta bohemio que le enseña a conocer el ambiente cultural y literario de ese tiempo. Janetta acabará cautivada por todo lo que encuentra a su alrededor. Bucólica película de David Hare protagonizada por Stephen Dillane y Joely Richardson. Sobresale también el trabajo de Gary Oldman así como la bella música de Stanley Myers.

4/10
JFK

1991 | JFK

Basada en la investigación del fiscal del distrito de Nueva Orleans, esta película pone en tela de juicio las conclusiones a las que llegó la Comisión Warren sobre el asesinato del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy. Frente a la tesis defendida por la Comisión de que el magnicidio fue realizado por un solo hombre (Lee Oswald), el fiscal Jim Garrison defiende la existencia de una conspiración que implica a altos miembros del Gobierno y de la CIA y a un grupo de guerrilleros anticastristas Oliver Stone, director caracterizado por comprometerse políticamente en sus películas, consigue mantener un ágil ritmo narrativo, a la vez que nos proporciona una información exhaustiva y documentada sobre los hechos acaecidos en Dallas. Testimonios contradictorios, muertes oportunas y repentinas, ocultación de pruebas, terminan por hacernos dudar de la versión oficial. En el film, galardonado con 2 Oscars, Stone contó con un amplio reparto de estrellas, tanto en papeles principales como secundarios, lo que contribuye a enriquecer la película. Sólidas actuaciones de Kevin Bacon, Tommy Lee Jones, Gary Oldman y Donald Sutherland. La música es del sensacional John Williams.

7/10
Henry & June

1990 | Henry & June

Reconstrucción de las tórridas relaciones entre el novelista Henry Miller y la escritora Anaïs Nin, a partir de su propio diario. Ambos están muy bien interpretados por Fred Ward y Maria de Medeiros respectivamente. La historia comienza en el París de los años 30, cuando Anaïs Nin, embarcada en un viaje de autodescubrimiento que escribe en su diario, conoce al autor americano Henry Miller. Ambos se enamoran y mantienen un romance, mientras que la esposa de Henry, June (Uma Thurman), les alienta a proseguir.

5/10
El clan de los irlandeses

1990 | State Of Grace

Cuando Terry Noonan vuelve a su barrio natal, la neoyorquina “Cocina del Infierno”, sus viejos amigos tratan de enredarle en la mafia irlandesa. Buen film de gangsters de Phil Joanau.

6/10
Rosencrantz y Guildenstern han muerto

1990 | Rosencrantz & Guildenstern Are Dead

Adaptación de la obra de teatro del dramaturgo y guionista Tom Stoppard, que dirige él mismo, su única incursión hasta la fecha como director. Toma a dos personajes secundarios del "Hamlet" de William Shakespeare, Rosencrant y Guildenstein, y presenta los hechos de la conocida obra desde su punto de vista, ignorantes del destino que les ha preparado su amigo el príncipe de Dinamarca, por lo que considera una deslealtad y una traición de parte de ellos. Se trata de un planteamiento original, y que proporciona momentos cómicos, próximos a lo surrealista. Gran trabajo de Gary Oldman y Tim Roth como la pareja del título. El film ganó el León de Oro en el Festival de Venecia.

6/10
Héroes de papel

1989 | Chattahoochee

Un combatiente de la guerra de Corea acaba en una institución psiquiátrica. Pero allí, lejos de cuidar de los enfermos, abusan de ellos con un tratamiento inhumano. Se trata de un film agobiante, con excelente reparto.

5/10
Ruta 29

1988 | Track 29

Atípico film sobre una mujer desequilibrada que vive una vida triste junto a su marido, otro tipo extraño obsesionado con los trenes y con tendencias masoquistas. Las cosas cambian cuando conoce a un tal Martin.

4/10
Ley criminal

1988 | Criminal Law

Un abogado defiende a un asesino y logra que sea absuelto. Una vez en la calle, vuelven a ocurrir crímenes con la misma metodología, y el acusado es de nuevo llevado a juicio. Para sorpresa de propios y extraños el mismo abogado de la otra vez le defiende, aunque su idea es llegar al fondo de la posible culpabilidad de su cliente, para que acabe definitivamente encerrado.Típico thriller judicial, con juego del ratón y el gato a los que dan vida Kevin Bacon y Gary Oldman. La idea es dar la vuelta a la trama un par de veces, aunque Martin Campbell acaba forzando un tanto.

5/10
Ábrete de orejas

1987 | Prick Up Your Ears

Biografía nada convencional del escritor británico Joe Orton (1933-1967), autor de novelas y satíricas obras teatrales que murió asesinado a martillazos por su amante Kenneth Halliwell. Inteligentemente, Frears se ocupa de ambos personajes que encarnan con absoluta credibilidad Gary Oldman y Alfred Molina. Y, entre un moderno montaje y mucho humor cínico, les enfrenta a su triste destino: Orton es el genio que tiene éxito con cualquier frase que escriba, se mueve entre ambientes barriobajeros de urinarios públicos y conoció a Paul McCartney; mientras que Ken no goza de ninguna reputación, está calvo y no puede soportar el éxito de su compañero. Adaptación del libro de John Lahr. La excelente música de Stanley Myers fue recompensada en el Festival de Cannes como mejor contribución artística, mientras que Vanessa Redgrave fue elegida mejor actriz secundaria por el Círculo de Críticos de Nueva York.

6/10
Sid y Nancy

1986 | Sid And Nancy

¡Lo que faltaba para dar ideas violentas!... 1977. Sid Vicious y Johny Rotten son las estrellas del grupo de rock "Sex Pistols". Drogadictos incoscientes que se dejaron matar lentamente hasta que, en octubre de 1978, la policía halló el cuerpo de Nancy cosido a puñaladas en una habitación del famoso hotel Chelsea de Nueva York y a Sid postrado a su lado, el cual murió de sobredosis antes del juicio. Alex Cox narra estos hechos de modo desgarrado y nada complaciente. Acompaña al relato la música de Sex Pistols, a todo trapo. Gary Oldman completa uno de sus típicos trabajos de tipo marginal.

6/10

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