Hace unos días una oyente de nuestro podcast “House of Movies” se preguntaba y nos preguntaba si no era hacer el primo pagar mensualmente, como ella hacía, seis suscripciones a distintas plataformas de streaming.
Y es que, nos explicaba, la realidad es que el tiempo no le da para seguir las novedades o lo que tienen en catálogo unas y otras. Sin duda que se trata de una pregunta legítima, y aunque expresé en “House of Movies” mi opinión, junto a Pablo de Santiago y Juan Luis Sánchez, he seguido dándole vueltas a la cuestión. La respuesta no es sencilla.
Desde luego está el caso del que no le importa gastar en torno a 100 euros al mes en sus suscripciones, y tener la seguridad de tener acceso a todo lo que hay en el mercado del streaming. Pero otros deben mirar cada euro que gastan, y en efecto resulta frustrante considerar que me han pasado un recibo de, digamos, 10 euros de Apple TV+, cuando la realidad es que este mes no he visto ninguno de sus contenidos. O los 13 euros de Netflix. O los 9 de Disney+. O los 8 de Showtime. O los 14 de Movistar+. O los 8 de Filmin. O los 9 de Max. O los 5 de Prime. Etcétera, etcétera.
Ante este panorama, ¿hay alguna opción para tener acceso al mayor número posible de contenidos sin pagar un precio excesivo? Alguna posibilidad hay, y cuento lo que veo, pero no pensemos que esto es jauja.
1) Aguantar anuncios. Bastantes plataformas, como Netflix o Disney+, ofrecen una suscripción mensual algo más barata, pero con anuncios.
2) Opción sudoku. Planificar con tiempo el mes, y renunciar a alguna plataforma, hasta que esté completa la temporada que uno desea ver, como Materia oscura o Un caballero en Moscú, y entre tanto aprovechar y verme El problema de los 3 cuerpos que está en... Requiere mucha disciplina, la verdad, pero a veces compensa.
3) Operación bikini, o verano. Quizá en vacaciones nos vamos a algún sitio y podemos prescindir de alguna plataforma, quedarnos con lo esencial.
4) Operación siempre nos quedarán los clásicos, que básicamente es reducir la cosa a Filmin.
5) Operación compartir contraseña con amigos. Es cierto que, sobre todo Netflix, no han ahorrado esfuerzos para evitarlo, pero seguramente con cierta mesura se puede hacer, porque al fin y al cabo la plataforma no tiene más remedio que ofrecer servicio al suscriptor cuando desea conectarse desde un dispositivo o localización que no es la habitual. Por otro lado aún no ha salido el que usuario denunciante, que acuda a la instancia que corresponda para quejarse del abuso e invasión de la privacidad de esos mensajes que nos dicen, “parece que alguien se está conectando desde Coslada, si es usted...”, etcétera. Y hay plataformas pragmáticas, que lo que limitan es el número de dispositivos simultáneos conectados, que es lo más sensato y menos antipático para el usuario.
6) Las suscripciones anuales, algo más baratas que si pagamos mes a mes, pero que atan e impiden renunciar a los meses en que acudimos menos a la plataforma.
7) Paquetes de varias plataformas. La cosa empieza a pegar fuerte en Estados Unidos, y es de suponer que se irá extendiendo. Por ejemplo, Comcast ha anunciado para sus clientes StreamSaver que suma a Pacock los contenidos de Apple TV+ y Netflix, a un precio más bajo que si contrataras los tres por separado. En España, lo más parecido es lo que hace Movistar+, que juega en su paquete Ficción Total a integrar junto a sus contenidos, los de SkyShowtime, Max, Netflix y Disney+, con distintos precios.
