La horrible matanza perpetrada en el campus de la Universidad de Virginia por el estudiante surcoreano Cho Seung-Hui ha conmocionado al mundo entero,
La horrible matanza perpetrada en el campus de la Universidad de Virginia por el estudiante surcoreano Cho Seung-Hui ha conmocionado al mundo entero, y más especialmente a Estados Unidos. Las cintas grabadas por el asesino y enviadas a la NBC han alimentado aún más el deseo de encontrar alguna explicación tranquilizadora a algo tan espantoso.
Lo malo es que no hay respuestas simples. Algunos han tratado de encontrarlas en una posible influencia cinematográfica. La imagen de Seung-Hui sosteniendo un martillo ha recordado a algunos comentaristas la violenta película Old Boy, del también coreano Park Chan-wook. No hay pruebas de que el estudiante perturbado visionara la cinta, pero algunos, como Stephen Hunter en The Washington Post, ya se han lanzado a especular sobre su posible visionado, y el de las películas de John Woo.
Puede que Seung-Hui viera estas películas, y recibiera otros estímulos violentos desconocidos, no digo que no. Pero eso no explica que se líe a tiros con todo el que se pone por delante. Lo ocurrido nos habla de una sociedad enferma de soledad y con unos valores cada vez menos consistentes; determinadas películas son un síntoma del mal, pero no la causa.
