Si no me falla mi frágil memoria, ya he hablado en alguna ocasión de una pequeña película que ha llamado la atención en Estados Unidos, y que podría
Si no me falla mi frágil memoria, ya he hablado en alguna ocasión de una pequeña película que ha llamado la atención en Estados Unidos, y que podría ser la Pequeña Miss Sunshine de este año en los Oscar. Once, escrita y dirigida por John Carney, cuenta la singular historia de amor entre un cantante irlandés y la musa que le inspira, una aspirante a pianista checa que vende flores en las calles de Dublín. Sembrada de bellas canciones, esta película pequeñita y sin estrellas ha despertado la admiración de propios y extraños. Entre los famosetes que han caído rendidos a sus pies sobresalen dos: Steven Spielberg, quien asegura “que la inspiración que me ha dado debería durarme para lo que queda de año”, y Bob Dylan, que ha invitado a los actores y cantantes Glen Hansard y Marketa Irglova a la gira que hace este verano por Australia, donde versionarán el tema del cante “You Ain’t Goin’ Nowhere”.
