A más de uno, y a más de dos, nos parece que la animación en plastilina tiene un encanto especial, como se han encargado de recordarnos los
A más de uno, y a más de dos, nos parece que la animación en plastilina tiene un encanto especial, como se han encargado de recordarnos los profesionales de Aardman, creadores de Wallace & Gromit: La maldición de las verduras, o Tim Burton con Pesadilla antes de Navidad. En el fondo, está al alcance de cualquiera armado de infinita paciencia, el grabar con una cámara digital un muñeco de plastilina, e irlo moviendo poquito a poco, hasta conseguir la sensación de movimiento deseada.
Pero los perezosos y los buscadores de herramientas novedosas cuentan con otra posibilidad. Al software Claymation Studio de Honestech le basta captar una vez con la cámara digital el muñeco a animar, para conseguir el efecto “stop-motion”. Se pueden además introducir pequeños cambios, añadir fondos, e incorporar música a la banda de sonido. Las posibilidades incluyen la posibilidad de desordenar los fotogramas, e incluso crear otros que no existen y que ayuden a mantener la continuidad. El programa lo soporta Windows en PC, y admite formatos wmv y avi.
