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Blog de Hildy

La insoportable levedad de lo digital

Una diría que con las nuevas tecnologías digitales, la conservación de las películas debería ser buena, bonita y barata, mucho más sencilla que

La insoportable levedad de lo digital

Una diría que con las nuevas tecnologías digitales, la conservación de las películas debería ser buena, bonita y barata, mucho más sencilla que antaño, cuando los negativos originales de celuloide debían ser almacenados en lugares adecuados, con niveles de temperatura y humedad archicontrolados. Pues de eso nada, monada. La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood ha dado la voz de alarma en un exhaustivo informe con el título nada tranquilizador de “El dilema digital”.

Para empezar, si nos ponemos a hablar de costes, resulta que es muchísimo más caro guardar el máster digital de una película que su equivalente de celuloide. Según el informe, lo primero cuesta 8.473 € al año, y lo segundo sólo 717 €. Ah, y si la película se ha rodado desde un principio en digital, y se quieren conservar todas las etapas intermedias de elaboración de la película, los costes de conservación digital se pueden elevar a… ¡141.230 € anuales! Y a ver quién es el guapo que dice lo que vale la pena tirar y conservar, para ahorrarse algún dinerillo. Porque luego puede venir el historiador de turno, y tirarse de los pelos porque se han tirado a la papelera digital unas increíbles “reliquias” de no sé qué película…

Bueno, esto es para asustarse, y también para mosquearse. Porque la impresión a primera vista es que una copia digital debería durar “forever”, y sin embargo… Los expertos comentan que el soporte de cintas magnéticas y discos tiene menor durabilidad que el celuloide (los que tenemos colecciones de DVDs al por mayor deberíamos echarnos a temblar…). Además, a medida que cambian los métodos de codificación digital, se hace obligado volver a almacenar la información con ese nuevo “lenguaje”, pues se corre el riesgo de que pasado el tiempo aquello sea indescifrable (los expertos de la Academia mencionan cómo datos aportados por la sonda espacial Viking desde Marte no son legibles en la actualidad precisamente por este motivo; ya se ve que no estamos hablando de ciencia ficción). La degradación de los soportes puede hacer la pérdida irreparable: si un deterioro del celuloide puede estropear el color de la copia, introducir rayaduras, o distorsionar el sonido, en soporte digital el riesgo pasa de tenerlo todo a no tener nada, algo bastante peor indudablemente.

Curiosamente en la actualidad, de todas las películas se conserva una copia en celuloide, aunque se haya rodado directamente en digital, como puede ser el caso de Corrupción en Miami (2006). Lo cual significa que la copia de seguridad no es la mejor posible, que sería la original digital, sino una muy buena copia de la mejor. En fin, que la era digital tiene sus paradojas… y sus costes. No somos nada.

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