Asegura Pedro Almodóvar que cuando está rodando una película “dejo de existir para el mundo, y el mundo deja de existir para mí”. Se supone que es el
Asegura Pedro Almodóvar que cuando está rodando una película “dejo de existir para el mundo, y el mundo deja de existir para mí”. Se supone que es el caso ahora mismo, cuando el cineasta manchego está inmerso en la filmación de Los abrazos rotos en Lanzarote. Sin embargo, lo que está claro es que Almodóvar siempre tiene tiempo para hacer marketing de su cine, actividad en que, lo confieso con rendida admiración, es un genio absoluto.
Lo digo a cuento del artículo “La maldición de Almodóvar”, firmado por Paul Julian Smith el pasado 17 de junio en The Guardian. Se trata de una pieza bastante elemental, todo hay que decirlo, en que a cuento de una muestra de cine español en Londres, el autor viene a decir que el nombre de Pedro Almodóvar eclipsa cualquier otra producción hispana, y que apenas se estrenan películas de España en Inglaterra, a excepción de las del manchego y poco más. El tal Smith ha acudido a la muestra de marras, y ha descubierto que existe más gente en España que hace cine aparte de Pedro y Pe, como el fallecido Fernando Fernán Gómez.
El “retirado” del mundo Almodóvar se ve que tiene tiempo no sólo para escribir un blog en internet sobre el rodaje de su peli, sino también para navegar por diversas webs como la The Guardian, pues ha detectado la existencia del artículo susodicho, y le ha producido una enorme indignación. Puedo entender que le caiga más o menos mal la cosa, pero sorprende que tenga tiempo de escribir una carta más larga aún que el artículo que le ofendió, donde expresa su malestar. La editora Catherine Shoard se confiesa entre halagada y estupefacta por la misiva, pues resulta evidente que no hay intención ninguna de molestar en el artículo, y por otro lado es infrecuente que un cineasta escriba personalmente a un diario para decir lo que sea.
Dispone de tan poco tiempo Almodóvar mientras filma, que, no sé, ha debido encontrar por casualidad datos como el de que según el UK Film Council (Research and Statistics Bulletin, Octubre 2007), el 96,3% de los ingresos en taquilla en Gran Bretaña entre enero y agosto de 2007 fueron para películas rodadas en inglés. Total, que lo que veo es una polémica creada de modo completamente artificial por el cineasta, con la que logra que se hable más de él y de su cine. Publicidad gratis, eso no se consigue todos los días, hay que aprovecharla... y estirarla.
