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Blog de Hildy

¿Retorno a Brideshead?

Seamos honrados y vayamos con la verdad por delante. “Retorno a Brideshead”, de Evelyn Waugh , es mi novela favorita, y su adaptación en forma de

¿Retorno a Brideshead?

Seamos honrados y vayamos con la verdad por delante. “Retorno a Brideshead”, de Evelyn Waugh, es mi novela favorita, y su adaptación en forma de serie televisiva, Retorno a Brideshead (1981), me parece difícilmente superable. Por ello, cuando supe que se iba a realizar una versión cinematográfica del libro, me eché a temblar. Pese a todo decidí hacer de tripas corazón, y conceder al film el beneficio de la duda, aquello de que, hasta que no lo vea (y la peli no se estrena en España hasta octubre), mejor no opinar. Pero es que las señales que me llegan sobre la película me hacen flaquear sobre lo que consideraba un firme propósito. No tengo más remedio que largar un poco, o reviento.

Está claro que es una dificultad contar con sólo 135 minutos, en vez de los 659 de la serie. Pero en fin, nada obligaba a Julian Jarrold a aventurarse a hacer una película digna de la novela, y con un referente tan bien considerado por los seguidores de Waugh. Pese a todo, por lo que me llega, el principal problema de la versión de Jarrold no es la inevitable supresión o reducción de momentos memorables, sino la traición al espíritu de lo escrito por el gran novelista británico.

Al parecer, la carga nostálgica del original queda mitigada, y por tanto uno de los principales encantos desaparece. El atolondrado soldado Hooper, toda una crítica a los mediocres nuevos tiempos, la “era de Hooper”, parece ser que en el nuevo film muestra su mejor rostro, pues según Harrold “es el futuro de Inglaterra, la esperanza de la generación de 1945, y le hemos dado un giro positivo”. Además, parece que no se entiende nada, o casi, de la importancia del catolicismo del converso Waugh, pues el coguionista Jeremy Brock habla de un planteamiento de choque entre libertad individual y fundamentalismo religioso, algo totalmente inexistente en la novela o en la serie. La historia de la acción de la gracia sobre unos personajes, ese tirón del sedal de la providencia del que hablaba Waugh citando a G.K. Chesterton, se desdibuja. Para acabar de rematar la faena, se comenta que se han cargado las tintas en lo sexual, matando la sutileza de la relación entre Charles Ryder y Sebastian Flyte, y cayendo en el dibujo de un triángulo amoroso algo vulgar, el de Charles, Sebastian y Julia Flyte.

Me temo que al final esta película no será, de verdad un retorno a “Retorno a Brideshead”. Si se me permite un juego de palabras con el inglés, en vez de un retorno a Waugh’s Head, a “la cabeza y mente de Waugh”, nos vamos a ver inmersos en Jarrold’s Head, en lo que piensa el director y sus guionistas. Que es otra cosa.

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