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Biografía

Julian Jarrold

Julian Jarrold

60 años

Julian Jarrold

Nació el 15 de Mayo de 1960 en Norwich, Norfolk, Reino Unido
Filmografía
Philip K. Dick's Electric Dreams

2017 | Philip K. Dick's Electric Dreams | Serie TV

Serie antológica compuesta de diez episodios basados en relatos cortos de Philip K. Dick, el prestigioso autor de ciencia ficción responsable de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", que dio pie al mítico film Blade Runner. De hecho, el título englobador "Electric Dreams", "Sueños eléctricos", es una alusión a las historias imaginadas por Dick a partir del título de esa obra. El planteamiento, de historias sorprendentes de anticipación con final rompedor, conecta con otros populares seriales televisivos, como Alfred Hitchcock presenta, Dimensión desconocida, Cuentos asombrosos, o, más reciente, Black Mirror. Los diez episodios cuentan con directores, guionistas y actores diferentes, por lo que el interés de las historias es desigual, algunos entusiasmarán más que otros, también según gustos o humor cuando se ven. En cualquier caso, se trata de fábulas de advertencia, que nos proponen situaciones con una humanidad cada vez más deshumanizada, que corre el riesgo de perder sus rasgos de identidad con una tecnología cada vez más perfecta, pero que nos puede hacer olvidar nuestra singularísima e irrepetible condición personal, quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos. Y lo que se cuenta trata de adaptarse a las circunstancias de los comienzos del siglo XXI, no podemos olvidar que muchos relatos originalmente fueron escritos hace más de 50 años, cuando no había móviles, internet, etc, etc. Tampoco era entonces tan abrumadora la presión en pro de la diversidad sexual. En "Real Life", se nos presenta una historia donde el escapismo a través de la realidad virtual conduce a no distinguir cuál de dos posibles vidas es la verdadera. "The Conmuter" nos habla de una parada no prevista en un tren, que conduce a Timothy Spall a un mundo de felicidad demasiado perfecta. En "Impossible Planet" una anciana con la cara de Geraldine Chaplin ahnela volver a la romántica e idílica Carolina del Norte de su niñez, aunque la Tierra es un planeta radioactivo. Un científico anodino al que da vida Steve Buscemi podría ver cómo cambia su vida si acepta los planes de una mujer sintética para rebelarse contra el sistema en "The Crazy Diamond". "Kill All Others" habla con acidez de la manipulación de los políticos, con una lideresa a la que encarna Vera Farmiga, que invita a matar a los diferentes, mientras que los "borregos" no se cuestionan nada. También habla con fuerza de la manipulación, en este caso a cuento de la amenaza terrorista, "Safe & Sound", hasta el punto de que va a sufrir una relación entre madre (Maura Tierney) e hija (Annalise Basso). Y "The Hood Maker" habla de una sociedad controlada por policías que usan los poderes telepáticos de algunos de sus agentes, y que se rebelan con unas misteriosas máscaras. Tu padre (Greg Kinnear) tal vez no sea tu padre, propone la inquietante "Father Thing", una curiosa variación muy lograda sobre el clásico La invasión de los ladrones de cuerpos. "Autofac" alerta acerca de los peligros del consumismo. También en "Human Is", un marido militar (Bryan Cranston) vuelve cambiado de la batalla.

6/10
The Crown

2016 | The Crown | Serie TV

Una verdadera joya seriófila, manejada con mano firme por su creador, Peter Morgan, que se ha especializado en escribir guiones basados en personajes auténticos en títulos como El último rey de Escocia, Las hermanas Bolena, The Damned United, El desafío. Frost contra Nixon o Rush, aunque sin duda su libreto más conocido es el de La reina, por el que logró la nominación al Oscar. Y aquí justamente retoma al personaje protagonista de ese film, la reina Isabel II de Inglaterra, pero en su juventud, los primeros años de su reinado con las dificultades de adaptarse a su papel de monarca en un mundo cambiante y recién salido de la Segunda Guerra Mundial. En parte se inspira en su propia obra de teatro "The Audience", estructurada alrededor de las audiencias de la reina con sus diferentes primeros ministros. Llama la atención la solidez del entramado argumental, donde nada es simple o tópico, cada escena está escrita con mimo, las situaciones y los diálogos son de una inusitada brillantez, la introducción de algunos flash-backs con Isabel niña nunca son caprichosos. Y se recogen con rigor los hechos históricos, los últimos años del reinado de Jorge VI, con una enfermedad cuya gravedad oculta a los más allegados, el matrimonio por amor de Isabel con Felipe de Edimburgo, el acceso al trono de la inexperta Isabel, y cómo debe aprender sobre la marcha su papel, poner en práctica lo que conoce en teoría y más. Están recogias, por supuesto, las relaciones con el primer ministro Winston Churchill, casi octogenario, y que viene a despachar con ella semanalmente. A lo largo de diez capítulos, servidos por grandes directores, empezando por Stephen Daldry, se despliegan muchos temas de enorme calado. Por supuesto el significado de la Corona, y su capacidad aglutinadora de un pueblo y un imperio, junto a un encorsetamiento que puede ser frustrante y anulador de la propia personalidad. Se habla de sentido del deber y de sacrificio, de la capacidad para estar a la altura de un puesto de grandísima responsabilidad, pero en cuyo desempeño se puede infligir heridas a los seres más queridos, además de que toca lidiar con políticos que por la bisoñez y el hecho de ser mujer, la miran con condescendencia. Se juega al paralelismo de los dos hermanos –Jorge VI obligado a reinar ante la abdicación de su hermano Eduardo VIII, que prefiere seguir ser fiel a su amor plebeyo, Wallis Simpson– con las dos hermanas, hijas de Jorge, Bertie, con una princesa Margarita enamorada del antiguo caballerizo de su padre, el famoso capitán Townsend, un hombre divorciado. Y también hay espacio para los nuevos tiempos, hay moldes que resulta necesario romper, aunque las tradiciones sean importantes y puedan tener cientos de años de historia. Los ancianos decrépitos deben ceder el testigo a los jóvenes, aunque sea necesario reconocer en algunos casos, Churchill, su servicio extraordinario a la nación. El pueblo debería poder ver la coronación de su reina por televisión, aunque alguno piense que eso vulgariza una función sagrada. En fin, los temas están trenzados maravillosamente, labor de orfebrería de guión, con las vicisitudes de las personas, que son de carne y hueso, y cuyos problemas implican al espectador. Se puede sugerir que el colonialismo debe terminar, o que con la contaminación es un problema auténtico. Todo con un esfuerzo de producción formidable: reconstrucción de la época, dirección artística, vestuario, fotografía, maquillaje, una banda sonora soberbia de Hans Zimmer y Rupert Gregson-Williams... Los actores están muy bien escogidos, no hay personaje pequeño, ninguno es una caricatura, de todos puedes entender sus razones, desde un secretario de la reina a un ministro. Resulta obligado destacar las interpretaciones de John Lithgow, colosal Winston Churchill, increíble todo lo relativo a su retrato pictórico, y de Claire Foy, que sabe dar a su reina una sabia mezcla de fragilidad, sensatez, buena voluntad, carácter...

9/10
Noche real

2015 | A Royal Night Out

Recreación libre de lo que podría haber ocurrido el 8 de mayo de 1945, cuando los aliados reciben la noticia de la rendición de la Alemania nazi, y los ciudadanos de Londres se lanzan a la calle para festejar la victoria. Mientras el rey George VI prepara su discurso, sus dos hijas, Elizabeth (futura Isabel II), apodada Lillibeth, de 19 años, y Margaret, de 14, solicitan permiso para unirse de incógnito a las celebraciones, mezclándose entre la población, con el acompañamiento de dos oficiales. Tras dar esquinazo a estos últimos, Lillibeth se separará de su hermana, pero recibirá la ayuda de Jack Hodges, un soldado de clase humilde con ideas republicanas, que no sospecha quién es su nueva amiga. El especialista en cine de época Julian Jarrold, responsable de La joven Jane Austen y Retorno a Brideshead, trata de imitar el tono agridulce de Vacaciones en Roma, de William Wyler, también sobre una princesa mezclada con la gente de a pie. Si allí se aprovechaban (de forma magistral) las localizaciones de la Ciudad Eterna, en esta ocasión se recorren los lugares más emblemáticos de la capital inglesa: Trafalgar Square, el Soho, el East-End… Por desgracia, las comparaciones son bastante odiosas, pues aquí todo se queda en una sucesión de situaciones amables pero excesivamente ligeras, con humor de baja intensidad, filmadas con demasiado academicismo y la voluntad decidida de no molestar demasiado a la Corona. Queda la sensación de que gran parte del metraje consiste en mostrar a los protagonistas en medio del bullicio y el jolgorio, y poco más. Al menos, cuenta con una convincente ambientación de la época. La relación entre la joven en alza Sarah Gadon (también protagonista femenina de la serie 22.11.63), y su cicerone, Jack Reynor, desprende cierta química. El resto del reparto desempeña su labor sin aspavientos, aunque  queda la sensación de que se ha desaprovechado un poco a los reyes, los veteranos Rupert Everett y Emily Watson, con poca presencia.

5/10
The Girl

2012 | The Girl

Julian Jarrold (Retorno a Brideshead) dirige este biopic parcial de Alfred Hitchcock, rodada prácticamente al mismo tiempo que Hitchcock, de Sacha Gervasi. Reconstruye el rodaje de Los pájaros, en 1962, cuando el Maestro del Suspense escogió a la entonces desconocida Tippi Hedren para protagonizar el film. Tras la alegría inicial, Hedren se dará cuenta de que el realizador la maltrata, y llega a acosarla sexualmente. El film tiene un tono de cine de terror, lo que resulta contraproducente para su credibilidad, pues ofrece una visión del rodaje de Los pájaros más terrorífica que el film en sí. Cuenta con actores de primera como Toby Jones (Hitchcock), Imelda Staunton (su esposa, Alma Reville) y Sienna Miller (Hedren), pero a pesar de sus esfuerzos, poco pueden hacer para salvar sus planos personajes y unos diálogos pobres. Obtuvo tres nominaciones a los Globos de Oro, en las categorías de miniserie, actor de miniserie (Toby Jones) y actriz de miniserie (Sienna Miller).

4/10
Red Riding: 1974

2009 | Red Riding: In the Year of Our Lord 1974

Julian Jarrold (La joven Jane Austen) adapta una novela de David Peace, sobre un asesino en serie que existió realmente en Inglaterra y que atemorízo al país durante una década. Un joven periodista investiga la causa de la desaparición de tres niñas. Se trata de la adaptación de la primera novela de una tetralogía, de las cuales otras dos han sido adaptadas al cine, con lo que la saga de películas se completa con Red Riding: 1980 y Red Riding: 1983. Destaca la presencia de Andrew Garfield, quien al año siguiente saltaría a la fama gracias a La red social.

6/10
Retorno a Brideshead

2008 | Brideshead Revisited

“Retorno a Brideshead”, de Evelyn Waugh, es una de las obras maestras literarias del siglo XX. Su traslación a la pequeña pantalla, Retorno a Brideshead (1981) es una de las mejores series televisivas de todos los tiempos. Por ello hace falta cierto valor para abordar de nuevo material tan valioso. Julian Jarrold, el director de La joven Jane Austen, se atreve, con un guión de Andrew Davies y Jeremy Brock. Por desgracia, el resultado es bastante mediocre, y no cabe achacarlo sólo a los 133 minutos de metraje, que palidecen ante los 659 de que dispuso la serie de televisión. El film describe la toma de contacto de Charles Ryder, estudiante en Oxford, que desea ser pintor, con la familia Flyte. La cosa ocurre de modo casual, después de que Sebastian Flyte vomite en el alojamiento de Charles, suceso que les lleva a estrechar lazos. En una ocasión Sebastian lleva a Charles a su magnífica mansión en el campo, y éste queda fascinado, pese a que su amigo pone todo tipo de obstáculos para que no conozca a su familia. Existen diferencias, no sólo de clase social (Charles es un tipo normal, ellos son nobles y adinerados), sino de religión, pues los Flyte son católicos, y lady Marchmain, la madre, se toma los asuntos de fe muy en serio. En cualquier caso, Charles queda atrapado por la atmósfera encantadora que rodea al clan, pero hay muchas cosas que no entiende, además de producirse una colisión entre su amistad con Sebastian, y el atractivo que su hermana Julia ejerce sobre él. La nueva versión no atrapa nunca el espíritu de la novela de Waugh. Se puede entender el afán de simplificar, pero no el de vulgarizar. Y al final todo queda reducido a un elemental triángulo amoroso, cuyos vértices son Charles y los hermanos Sebastian y Julia. Sebastian sentiría una atracción homosexual por Charles, pero éste estaría más interesado en una relación con Julia, lo que va a producir la decepción y los celos del amigo. Esto se describe en las escenas del carnaval de Venecia, no demasiado inspiradas. La otra cuestión donde se yerra, es en el tratamiento de la religión, que pesa de modo trascendental en los personajes. Lo que en la historia original era un elemento esencial, incómodo a veces, quizá insoportable incluso, pero necesario, en el film se transforma en carga arrojada sobre los hombros de los hijos por una despiadada e integrista madre, presentada como poco menos que una arpía. Desaparece la idea de se trata de una historia que describe la acción de la gracia sobre unos personajes. Queda así reducida la fe a un elemento casi de superstición -todo el tratamiento del regreso de lord Marchmain a casa para morir allí, que lleva a absurdas promesas-, y hasta se escamotea la emocionante oración atea de Charles ante el moribundo. No, ciertamente Waugh es sometido a un triste ejercicio de reinterpretación, donde Charles sería el hombre que desea mirar a los nuevos tiempos, pero que queda atrapado por los últimos coletazos de un orden antiguo, destinado a desaparecer. Incluso lo que Waugh veía como mediocridad de los nuevos tiempos, simbolizada por la despreocupación y el atolondramiento del soldado Hooper, aquí se torna en esperanza ante una nueva generación que no estaría condicionada por la religión; el final de esa vela ardiendo ante la Virgen de la capilla, y que Charles opta por no apagar, puede ser más o menos ingenioso, pero se diría que habla de alguien que, magnánimo desde su posición de hombre ilustrado, deja un espacio para los crédulos, un simple guiño nostálgico a algo que ya es pasado. Quien no conozca la novela o la serie, tal vez disfrute con este film por su empaque, una historia de amor fatal. Pero lo cierto es que hay mucha torpeza narrativa y que le pesan sus referentes, algo que se nota en la decisión de emplear el mismo escenario para la casa de Brideshead, en el uso de un actor, Matthew Goode, que intenta evocar a Jeremy Irons, o en el intento de crear una partitura emotiva, cosa que ciertamente no se logra.

4/10
La joven Jane Austen

2007 | Becoming Jane

Probablemente la gran referencia de este film sea Shakespeare enamorado. Como en ese título, se trata de recrear la juventud de Jane Austen como si fuera una novela más de la autora, de tal modo que los acontecimientos que marcan esos años tengan un enorme parecido a episodios de sus novelas más célebres, mayormente “Orgullo y prejuicio” y “Sentido y sensibilidad”. Así, la película arranca con Jane viviendo con sus padres y hermanos en su su casa campestre. Jane, como las heroínas de sus obras, es una joven guapa y agradable, de mente despierta y clara inteligencia, que se esfuerza por escribir historias, aunque hasta ese momento no está satisfecha de los resultados. Sus padres bien podían ser un trasunto de los Bennett de “Orgullo y prejuicio”, al igual que la gran confianza que tiene con su hermana; la relación con lady Gresham, y su arisco aunque sensible sobrino, también recuerdan a esa novela. La tesis del film, que se apoya en la biografía de Austen de John Spence, es que la autora no logrará convertirse de verdad en escritora hasta que tenga auténticas experiencias de la vida, como es la del éxtasis de la enamorada. Y en esta asignatura recibirá lecciones de Tom Leffroy, un irlandés que se pasa una Navidad en su casa, cuyo “primo lejano” en “Orgullo y prejuicio” sería el mundano Wickham. Se dará la paradoja de que este personaje auténtico provoca a Austen para que desafíe las convenciones sociales, aunque él mismo se encuentra constreñido por ellas. El reparto del film es espléndido; obligado es citar a Anne Hathaway, en alza, americana que encarna, bien, a una inglesa; mientras que James McAvoy parece estar especializándose en papeles de jóvenes con encanto pero con un punto canalla, como los de El último rey de Escocia y Expiación.

6/10
Pisando fuerte

2005 | Kinky Boots

Gran Bretaña. A la muerte de su padre, Charlie Price toma las riendas del negocio familiar, una fábrica de zapatos tradicional, fundada en 1895. Enseguida se da cuenta de que han bajado los pedidos, por lo que si no lo remedia, tendrá que cerrar. Durante un viaje a Londres, en busca de nuevos clientes, protege a Lola, un travestí, del acoso de un grupo de macarras callejeros. Como agradecimiento, le sugiere que se dedique a fabricar botas para drag-queens. Modesta comedia británica inspirada en la historia real de Steve Pateman, un fabricante que acabó elaborando botas para hombres vestidos de mujer. El tono amable emparenta el film con comedias británicas, como Despertando a Ned o Las chicas del calendario, con las que tiene en común el dibujo costumbrista. Es interesante su retrato del protagonista, un tipo que se convierte en un dinámico emprendedor, como única solución para sacar adelante su negocio. Sin embargo, el guión acumula elementos frívolos sobre el mundo de la moda y el personaje travestido, de los que el film se resiente.

4/10

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