En España The Princess of Nebraska se estrenó hace unos meses en cines. Quien quiso ver la película pagó su entrada, y pudo disfrutarla.
En España The Princess of Nebraska se estrenó hace unos meses en cines. Quien quiso ver la película pagó su entrada, y pudo disfrutarla. Curiosamente, la forma de explotar este film en Estados Unidos es radicalmente diferente. Desde el pasado 17 de octubre, la peli se puede ver gratis total en YouTube, repetimos, sólo en Estados Unidos (youtube.com/watch?v=rKgbIz6CM_E). Y la cosa, a fe mía que ha sido un éxito. En tan sólo un fin de semana 140.000 internautas empezaron a ver la película (si la terminaron es otro cantar, no hay datos al respecto). Según el comentario de The New York Times, se puede ver con una calidad bastante razonable a pantalla completa y con el formato original, seleccionando la opción de vídeo de alta calidad.
¿Y dónde está el negocio? Pues francamente, no tengo ni idea. Parece que no hay publicidad, y no creo que la gente salga corriendo a comprar el film dentro de unos meses en DVD porque lo quiere tener para siempre. Si algo parece revelar este sistema es una escasa confianza en que la película sea capaz de generar muchos ingresos. Así que la ventaja de este novedoso método de difundir películas, es el de lograr cierta notoriedad, que un film de autor tendría difícil de obtener si sólo pudiera verse en una gran ciudad, en una salita de arte y ensayo.
