El pasado 6 de diciembre se presentaron en La Habana las dos películas que Steven Soderbergh ha dedicado al célebre líder revolucionario ‘Che’
El pasado 6 de diciembre se presentaron en La Habana las dos películas que Steven Soderbergh ha dedicado al célebre líder revolucionario ‘Che’ Guevara, Che, el argentino y Guerrilla. Había expectación sobre cómo serían recibidas las cintas en Cuba, y parece que el público respondió bien, además de que a la proyección acudieron personajes auténticos del régimen castrista, que combatieron junto al Che, como los generales Rogelio y Enrique Acevedo, y el coronel Leonardo Tamayo. Eso sí, el diario oficialista Granma, aunque la describió como “una película más positiva que negativa”, comentaba que era demasiado superficial.
Los medios de comunicación se han hecho eco de que acudieron a esta presentación pública cubana los actores Benicio del Toro, Rodrigo Santero y los cubanos Jorge Perugorría y Vladimir Cruz. Yo confieso que a mí me llamó muchísimo más la atención una ausencia, la del director de la cinta. Eso sí es noticia, y bastante menos lo demás. Soderbergh no acudió a La Habana, y aunque nadie ha explicado por qué, la verdad es que no me extraña. El director trabaja en Estados Unidos y, espabilado que es el chico, no desea dar ningún paso en falso, que nadie se crea que está arropando mínimamente a los hermanos Castro y alrededores.
