Foto HFPA Ayer me llegó un comunicado de Paramount, en que se congratulaban por el Globo de Oro ganado por Kate Winslet por Revolutionary Road ,
Foto HFPA
Ayer me llegó un comunicado de Paramount, en que se congratulaban por el Globo de Oro ganado por Kate Winslet por Revolutionary Road, película que distribuye esa compañía. Aunque The Reader (El lector), que dio a la actriz un segundo Globo de Oro, la lleva otra distribuidora, On Pictures, me parecía de rigor su mención en el comunicado, pero lo leí de cabo a rabo, y nada de nada. Sobre ese otro premio, ganado por la misma actriz y en el mismo contexto, ni una palabra. Como si no existiera. En fin, entiendo que no corresponde a Paramount hacer la promoción de On Pictures, pero tal omisión se me antoja un tanto mezquina. No cuesta tanto compartir la alegría, digo yo.
Algo parecido me ocurrió en una presentación el otro día de los próximos estrenos de Disney. Al hablar Mark Zoradi, presidente de la compañía, de los logros de uno de sus sellos, Miramax, se incluyó un pequeño reportaje de títulos del pasado... ¡donde no figuraba ninguno de los producidos por los hermanos Weinstein! De acuerdo, los Weinstein ya no están en Miramax, ¿pero tan lejos quedan éxitos como Chicago y Las horas, que están en el catálogo de Disney, que son completamente obviados? No sé, parecen rencores, actitudes tipo “te la guardo”, que no van a ningún sitio. Viene al pelo aquel refrán de que “Agua pasada no mueve molino”.
