Juventud sin juventud fue un aviso, y Tetro la confirmación. Francis Ford Coppola se hace mayor. No se trata sólo de que acabe de cumplir los setenta
Juventud sin juventud fue un aviso, y Tetro la confirmación. Francis Ford Coppola se hace mayor. No se trata sólo de que acabe de cumplir los setenta años -tal hecho ocurrió el pasado 7 de abril-, sino la realidad de que, tras una década sin dirigir, ha entregado dos películas, sí, personales, y hasta con destellos de maestría, pero no, desde luego, geniales. Concretamente Tetro es una película que podría calificarse de notable si hubiera sido hecha a finales de los 60, principios de los 70, por un joven cineasta que apuntaba maneras. Sí, la cosa recuerda demasiado a Ya eres un gran chico y Llueve sobre mi corazón, películas muy de su época, con las inquietudes de un jovencito que vive en el contexto del movimiento hippy, la revolución sexual y la guerra de Vietnam. No parece una película del tercer milenio, ni tampoco una película sin edad, para todas las estaciones.
