Peter Jackson dejó un sabor agridulce con su King Kong , después de alegrar el día a todos los amantes de la obra de Tolkien con su magnífica
Peter Jackson dejó un sabor agridulce con su King Kong, después de alegrar el día a todos los amantes de la obra de Tolkien con su magnífica trilogía de El Señor de los Anillos. Por ello sopesa cuidadosamente cuál será su siguiente paso fílmico. Además de la adaptación de The Lovely Bones, una novela de Alice Sebold, otra posibilidad es Temeraire, una novela de Naomi Novik sobre la que tiene una opción sobre sus derechos, y que cuenta de modo fantasioso cómo el emperador de China ofrece a Napoleón unos huevos de dragón, que podrían ayudarle en sus conquistas europeas; con lo que no cuenta es con que un capitán de la Marina británica va a interceptar uno de esos huevos. Curiosamente El hobbit, un proyecto tolkieniano con el que se asocia a Jackson, también tiene dragones en su trama.
