Decine21

Blog de Hildy

¿Se acaban los festivales?

Si uno echa un vistazo a los festivales de cine que se celebran, sólo en España, la respuesta sería un rotundo '¡nooooo!. Hay certámenes en todas

¿Se acaban los festivales?

Si uno echa un vistazo a los festivales de cine que se celebran, sólo en España, la respuesta sería un rotundo '¡nooooo!. Hay certámenes en todas las comunidades autónomas, en ciudades grandes y pequeñas, e incluso en diminutas poblaciones. En el presupuesto de cultura del municipio de turno, nunca falta una partida para organizar una muestra, la proyección de una serie de películas, e incluso una competición dotada con premio en metálico.

Sin embargo, con la era internet en ascensión imparable, se han encendido las luces de alarma entre los organizadores de festivales, que se preguntan sobre el ‘ser o no ser’ de unos eventos que, teóricamente, servían para programar un cine de difícil acceso en la población de que se tratase. Llevo muchos años acudiendo al Festival de San Sebastián, y siempre me ha llamado la atención el grado de involucración de la población local, que se apuntan a ver pelis la mar de exóticas, a ver si descubren alguna ‘joyita’. Pero los tiempos están cambiando...

El caso que todo el mundo –entre otros, el New York Times– está examinando con lupa es el del recién celebrado Festival de Sundance. Cierto que la cosa se celebra en Park City, Utah, lugar muy retirado y donde hace un frío del carajo, pero la tendencia es que la cifra de asistentes decrece. Y ello, entre otras cosas, porque empieza a imponerse la distribución digital en internet de las películas ‘indies’: se programan estrenos simultáneos en salas y en internet, y se ha dado el caso de que películas que se presentaban en Sundance, se han hecho accesibles a la vez a través de la red, por ejemplo con el caso de Daddy Longlegs. Y claro, en casita se está muy bien...

Otra razón de ser de los festivales es el mercado que hay alrededor, las distribuidoras están ojo avizor, y ven si interesa comprar alguna peli para encargarse de su lanzamiento. Ahora, con las alertas, los mensajes de Twitter y demás, lo cierto es que enseguida se produce el runrún de las pelis que merecen la pena, y tal vez uno cómodamente desde su oficina puede estar al tanto, y deshojar la margarita de la compra de películas entre la decena de títulos que suena que no están mal. Vale, no es lo mismo que la presencia física, pero uno no puede verlo todo a la vez, los ‘inputs’ de otras personas también cuentan.

Robert Redford prefiere no lamentarse ante el panorama cambiante, sino pensar en avanzar hacia delante, la tecnología es una aliada, no el enemigo: “Ahora tenemos la oportunidad de llegar a la gente por caminos que antes no existían, y pienso que hemos de aprovecharnos de ello, suponga un riesgo o no”.

Lo último del mundo del cine

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot