... y el crítico canadiense Peter Howell le pega un buen repaso al director antaño mítico gracias a títulos como Clerks y Persiguiendo a Amy . Lo
... y el crítico canadiense Peter Howell le pega un buen repaso al director antaño mítico gracias a títulos como Clerks y Persiguiendo a Amy. Lo hace en el diario The Toronto Star, con una carta abierta, que viene a decir a Kevin Smith que mejor haría twittereando menos mensajitos donde despotrica de los críticos a los que no les ha gustado su último film, Vaya par de polis, y dedicando sus esfuerzos a hacer buenas películas con un poquito de enjundia, en vez de venderse descaradamente al peor Hollywood. Y es que quien fuera considerado un cineasta imaginativo y transgresor, hace tiempo que no convence a sus admiradores. Yo diría que parece distraído soltando tacos continuamente, y dedicándose en twitter a tonterías para llamar la atención, como aquel ‘affaire’ tan publicitado de una aerolínea que le desmontó de un avión por sobrepeso, le dijeron que no podía ocupar dos plazas. De acuerdo, con 1.662.578 de seguidores en twitter, es para estar emocionado, pero ahí el chico está consumiendo un tiempo precioso, que debería emplear en algo que se le empieza a escapar, llamado creatividad.
En fin, el caso es que Smith tan mosqueado anda con los críticos, que reclama que ya está bien eso de que vean el cine ‘de gorra’, reclama el director que paguen la entrada como todo ‘hijo de vecino’, si van a poner ‘a caldo’ su trabajo, que al menos dejen algún que otro dólar en la taquilla. Por supuesto que Smith tiene derecho a opinar lo que quiera y a expresarlo, pero la verdad, la imagen que transmite es la de una rabieta de cineasta consentido, que ha vivido demasiado tiempo encantado con las reverencias de sus seguidores, y que ahora que se terminan, arremete contra los mismos que le auparon, años ha. Ay, qué difícil les resulta a algunos encajar las malas críticas...
