Hay que reconocer que la gente que sigue atenta los derechos (!?) de los animales trabaja de modo incansable, y sabe aprovechar las oportunidades que
Hay que reconocer que la gente que sigue atenta los derechos (!?) de los animales trabaja de modo incansable, y sabe aprovechar las oportunidades que ofrece Hollywood para arrimar el ascua a su sardina... o en este caso, a su elefante. Lo digo a propósito de Agua para elefantes, la romanticona película circense de Robert Pattinson y Reese Witherspoon, que como su nombre indica tiene un elefante por ahí.
Resulta que Tai, el elefante de la película que tiene 42 añitos, y que interpreta, por así decir, a Rosie, entendiendo el polaco a la perfección, ¡fue maltratado por sus entrenadores en 2005! Animal Defenders International (ADI) ha hecho público un vídeo donde se ve supuestamente a Tai, maltratado con ganchos y descargas eléctricas.
Bien consciente del arma propagandística que tiene en sus manos, ADI ha enviado DVDs de la "tragedia" a los artistas y técnicos implicados en Agua para elefantes. Y su presidente Jan Creamer ha pronunciado la frase mágica que ha despertado la atención mediática, más allá de la posible preocupación de la gente por la suerte de los paquidermos: “Creo que Reese Witherspoon y Robert Pattinson se sentirán horrorizados cuando se enteren de lo que tuvo que pasar Tai”.
Fox, productora del film rápida de reflejos, también ha aprovechado la publicidad sobrevenida segurando que “condena la crueldad hacia los animales”, y para reiterar lo que se dice en los títulos de crédito de que Tai no sufrió ningún daño en el rodaje de la película. Es más, por si hay dudas, dicer que el vídeo de la discordia “no fue tomado durante el entrenamiento o la producción de la película”.
En fin, quién sabe, tal vez esto dé para otra película, que bien podía titularse Abusando de Tai.
