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Biografía

Robert Pattinson

Robert Pattinson

34 años

Robert Pattinson

Nació el 13 de Mayo de 1986 en Barnes, Londres, Reino Unido

La hora de comerse el mundo

16 Diciembre 2008

Después de los vampiros más famosos de la historia del cine –desde Bela Lugosi a Tom Cruise, pasando Christopher Lee y Klaus Kinski–, aterriza en las pantallas un nuevo inmortal sediento de sangre humana. Su nombre es Robert Pattinson y, literalmente, ya se está comiendo el mundo.

Robert Thomas Pattinson nació el 13 de mayo de 1986 en Londres, Reino Unido. Este joven actor y músico –toca la guitarra y el teclado–, empezó en el teatro a los quince años, participando en obras amateurs con una compañía llamada Barnes Theatre, agrupación a la que afirma deber su éxito actual: “Por alguna razón, cuando terminó mi trabajo entre bastidores, decidí que quería actuar. Me presenté a una prueba para la obra “Guys and Dolls” y obtuve un pequeño papel como bailarín cubano. En la siguiente obra conseguí el papel protagonista y tras ésta llegó mi agente. Le debo todo a aquel pequeño club”.

En 2003 conoció al realizador Mike Newell, que dos años después le daría un papel secundario en una de las películas de la saga de Harry Potter. Antes, con 18 años, saltó a la televisión en el telefilme Ring of the Nibelungs y después al cine con un papel no acreditado en La feria de las vanidades, ambas películas estrenadas en 2004.

En 2005 participó en Harry Potter y el cáliz de fuego en el papel de Cedric Diggory, uno de los alumnos de la academia Howards y ganador –junto al protagonista– del “Torneo de los tres magos”. Pronto empezó a alcanzar notoriedad: “Un día antes del estreno estaba tranquilamente sentado en Leicester Square, ignorado por todo el mundo, y al día siguiente los extraños gritaban mi nombre. Increíble.”

Dos años después volvió a participar en la secuela Harry Potter y la Orden del Fénix, esta vez bajo las órdenes de David Yates. Fue en 2008 cuando su suerte empezó a cambiar a raíz del estreno de tres largometrajes que le darían la popularidad definitiva. Hablamos de How to Be, por el que obtuvo el Gran Premio del Jurado en el Festival de Estrasburgo; Sin límites, donde encarnó al pintor Salvador Dalí; y Crepúsculo, el nuevo éxito adolescente, que le ha convertido en el fenómeno cinematográfico del momento, al presentar públicamente su aspecto ‘grunge’ y desgreñado, causando furor entre las jovencitas.

Su papel de Edward Cullen en esta fantasía vampírica, rol que obtuvo entre más de 3.000 candidatos que se presentaron al casting, no sólo le ha elevado como nuevo icono juvenil, sino que le ha supuesto una exitosa plataforma para dar a conocer su música, ya que en la película podemos escuchar algunos temas escritos e interpretados por él mismo, como “Never Think” o “Let Me Sing”.

En 2010 volveremos a verle en Luna nueva, secuela de Crepúsculo, donde el vampiro Edward Cullen continuará su romance con la mortal Bella Swan (Kristen Stewart).

Filmografía
The Batman

2021 | The Batman

El diablo a todas horas

2020 | The Devil All the Time

Retorcida mirada a la América profunda de los años 50, en el bosque perdido de Knockemstiff, en Ohio, y en Virginia Occidental. Una zona rural, atávica, de personas rudas y taradas, con una fe rayana en la superstición, y en los que el diablo, si es que existe, actúa a todas horas, llevándoles a cometer todo tipo de maldades. Estamos ante la adaptación de una novela de Donald Ray Pollock, rara y malsana, atravesada por una falta absoluta de confianza en la naturaleza humana, las buenas personas sucumben sin remedio, y las malas siembran destrucción, y hasta a veces son lobos vestidos con piel de cordero. Nadie está a salvo de la locura, parece, y la cordura se diría que es una quimera. El fatalista film suma desgracia tras desgracia de personajes interconectados a través de Arvin, primero niño, luego joven adulto. Su padre Willard combatió en la Segunda Guerra Mundial, en el Pacífico, donde fue testigo de las torturas infligidas por los japoneses, como una salvaje crucifixión. A él le consuela rezar al Crucificado, o sea, a Jesús, pero su fe se verá puesta a prueba, y Alvin niño quedará marcado por los hechos violentos que se suceden a su alrededor. Hay predicadores visionarios que cometen salvajes sacrificios, confiando en un milagro; o aquellos que se aprovechan de la confianza que despiertan para satisfacer sus lujuriosas inclinaciones. La injusticia despierta la sed de venganza. Y en fin, hay asesinos en serie, gente zumbada a la que le encanta provocar a jóvenes, una pareja que compone fotos pornográficas con sus víctimas. Dirige la película el neoyorquino Antonio Campos, al que se ve que le interesa la mente criminal y el mal que comete, pues casi su entera obra audiovisual gira en torno a esta cuestión, por ejemplo en la serie televisiva The Sinner. Quizá técnicamente su propuesta sea irreprochable, el cineasta sabe narrar y entregar imágenes poderosas, pero al precio de provocar una completa repulsa por su nihilismo de fondo, y es que aludir al diablo parece en su caso un elemento meramente simbólico, a alguien habrá que atribuir acciones tan horribles como las que se describen, se nos viene a decir, para nuestro... ¿consuelo? Los personajes vienen a dividirse en dos categorías principales: los locos de atar, capaces de cometer acciones deleznables, incluso amparados en una supuesta fe cristiana, y la gente de a pie, víctimas, y a los que esa fe no ayuda nada, sino que deviene en pura superstición, capaz de pasarles a la casilla de la otra categoría de los dementes. Esta película no tendría seguramente mucha repercusión, si no fuera porque en su cuidado reparto cuenta con actores jóvenes que se encuentran en el mejor momento de su carrera, como Tom Holland y Robert Pattinson. Al verla me vino a la cabeza la película Satanás, tan desagradable como la que nos ocupa, pero que al ser un film colombiano no se movió más allá de los circuitos del cine de autor. La que nos ocupa no está destinada a atraer multitudes de espectadores en la plataforma de streaming de Netflix donde se ha estrenado, pero los fans de los mencionados actores picarán sin duda, para verles como víctima o villano.

5/10
Tenet

2020 | Tenet

Nuevo laberinto serpenteante escrito y dirigido por Christopher Nolan, producido por su esposa Emma. Sin el concurso de su hermano Jonathan en el guion. Visualmente deslumbrante, con la buena mano de Hoyte Van Hoytema. Apabullante en su adrenalítico ritmo, que no deja un minuto de respiro. Y mareante, la música de Ludwig Göransson cumple con su cometido, pero no tiene la belleza de la de Hans Zimmer. Intentas entender la trama. Te esfuerzas en comprender la propuesta nolaniana. Y no puedes. Quizá lo consigas en un segundo, tercer, cuarto visionado. Tal vez esta sea la forma de salvar el verano del Covid-19 en los cines. Entregar una película hipnótica y que el espectador se sienta desafiado a entenderla, de modo que vuelva a la sala una segunda, tercera, cuarta vez. Como si tuviera entre las manos un cubo de Rubik, y no se sintiera tranquilo hasta que logre resolverlo con sus manos. Incluso puede que a pesar de todo no entienda nada, pero hará mecánicamente los 40, 50 movimientos necesarios para dar con la solución. No es fácil hablar de Tenet. Título que es un palíndromo, se lee igual del derecho que del revés, y que está integrado en uno mayor, 'Sator arepo tenet opera rotas', frase latina que significa 'El sembrador Arepo mantiene las ruedas con destreza', y en efecto, uno de los juegos de la película, además de aplicar su concepto, es jugar con las palabras de esa frase, por ejemplo el personaje de Kenneth Branagh se llama Sator, o sea, es el sembrador. Pero en fin, es de suponer que esto no es importante, o sí, o quizá lo que es importante en la película es poco, y la mayor parte de lo que vemos carece de importancia. O sea, es un espectáculo circense asombroso, que se disfruta en pantalla grande, donde debería verse el cine, nos dice Nolan. El emperador quizá esté desnudo, y cueste reconocerlo, aunque cabe la otra posición, exclamar simplemente, qué cuerpazo, madre mía. Puede que el Goya de la película sea una falsificación, pero... ¡vaya falsificación! Estamos en una trama de espionaje internacional y de asaltos terroristas. El personaje protagonista sin nombre al que da vida John David Washington es un agente que se enfrenta a los villanos de turno, y que es introducido en arcanos secretos ligados a la resolución de un algoritmo que permite realizar inversiones basadas en la entropía, retroceder a partir de un punto en el tiempo. Lo que da pie a pinzas temporales, en que se acercan los que avanzan temporalmente y los que marchan hacia atrás. Tal hallazgo científico es un peligro, y más en las manos de Sator, traficante de armas ruso y terrorista millonario, que enfermo de cáncer piensa que el mundo sin él no merece existir, y quiere destruirlo. Por otro lado, quizá al final lo que cuentan son el amor que conlleva sacrificio y las personas concretas. Lo que permite entender la fijación del protagonista por evitar la muerte de Kat, la esposa de Sator, y madre de un hijo al que cuida con esmero. Quien salva un alma, salva al mundo entero. En cualquier caso, lo dicho. Obtusa argumentalmente, aunque se nos trate de ofrecer alguna explicación “científica”, probablemente en la mente de Nolan todas las piezas encajan, en las del espectador medio dan lugar a una nebulosa que pide algo así como 'relájate y disfruta de la función'. Y en efecto, las escenas de acción son asombrosas, con las paradojas de rigor y el movimiento de personajes y vehículos hacia adelante y hacia atrás. De todos modos, el conjunto es cerebral y no se logra la conexión emocional con los personajes. Aunque sí acierta Nolan en un reparto de poderosa presencia, lo que sirve para esconder las vergüenzas de los escasos trazos de casa uno, están estupendos, además de Washington, Branagh, Robert Pattinson y Elizabeth Debicki, e incluso aunque lo suyo sea casi puro cameo, Michael Caine, Martin Donovan, Aaron Taylor-Johnson, Dimple Kapadia...

6/10
Waiting for the Barbarians

2019 | Waiting for the Barbarians

El faro

2019 | The Lighthouse

Una película absolutamente desconcertante, lo que no debería extrañar en su director Robert Eggers, que ya logró romper el saque a más de uno con su insólita cinta de terror La bruja, con la que debutó en la dirección. En esta ocasión ha escrito el libreto de El faro con el concurso de su hermano Max, debutante en estas lides. Por momentos se diría que tiene en la cabeza el cine de Ingmar Bergman, en lo que sería una obra de cámara sobre la maldad y la locura. A finales del siglo XIX, dos curtidos marineros son dejados en un islote donde deben ocuparse del cuidado del faro que ilumina y guía a los navegantes. El veterano Thomas Wake está al mando, y trata al otro, Ephraim Winslow, más joven, como si fuera un novato incapaz de manejarse en un entorno que es como para volverse loco. Porque en efecto, se encuentran aislados en un entorno de naturaleza salvaje, en que los vientos, el oleaje, las tormentas y el ruido del faro, taladran el cuerpo y el espíritu de los que deben compartir espacio durante varias semanas, sin mucho con lo que entretenerse. La relación entre Thomas y Ephraim deviene en un curioso toma y daca, en que el primero parece divertirse abroncando y humillando al otro, quien a su vez le va perdiendo el respeto y le contesta también sin muchos miramientos. No lleva además nada bien que Thomas le impida acceder a la linterna del faro. La película estéticamente es deslumbrante, con su fotografía en blanco y negro muy contrastada, y el inusual formato cuadrado de pantalla, que ayuda a intensificar la sensación claustrofóbica de la narración. Y los dos actores que llenan el film, Willem Dafoe y Robert Pattinson, dan el tipo de sus personajes, en lo relativo a su duro oficio, y también en su degradación moral, en que a veces parecen auténticos demonios, incluso con leves trazos de imaginería onírica, ya sea para mostrar a uno asemejándose a un diabólico Neptuno, o al otro con perversas fantasías sexuales con una sirena. Pero una vez definida la atmósfera opresiva, y la relación de odio con cortos lapsos de paz entre los protagonistas, la sensación es de cansina reiteración que se hace irritante, como si contempláramos el flujo y reflujo de las olas del mar. Y se repite una y otra vez la dinámica provocación-respuesta, con frecuencia estimulada por una borrachera.

5/10
The King

2019 | The King

Enrique, o más abreviadamente, Hal, debería ser el heredero del trono de Inglaterra, pero al rey, su tiránico padre Enrique IV, no le agrada el carácter indolente y juerguista del joven, ni tampoco que desapruebe el modo que en que conduce los asuntos de estado, sin pensar nunca en las personas. Por eso ha decidido que le suceda su otro hijo, Thomas. Sin embargo los planes del moribundo monarca se torcerán, así como también la idea de Hal de llevar una vida disipada con sus amigos. A Enrique le toca inesperadamente ejercer la función real, lo que supone asunción de responsabilidades. Y con sorprendente madurez, se marca como objetivo prioritario la paz, hasta el punto de no responder a las provocaciones de Francia. Pero cuando se descubre un complot para asesinarlo de la nación vecina, Enrique no tiene otro remedio que montar una expedición de castigo, donde la diferencia de fuerzas juega en su contra. Producción de Plan B, la productora de Brad Pitt, y la segunda para Netflix con David Michôd como director, tras Máquina de guerra. Ayudado Michôd en el guion por el también actor Joel Edgerton, se marca el objetivo de ser fiel a los hechos históricos más sobresalientes de Enrique V de Inglaterra, que reinó de 1413 a 1422. Lo cual no quita para que su narración aproveche la estructura dramática ideada por William Shakespeare en la narración de las andanzas del monarca; de algún modo sigue la senda de Gabriel Axel, que quiso mostrar los hechos reales que habían dado lugar a “Hamlet” en su film La verdadera historia de Hamlet, Príncipe de Dinamarca. El inconveniente de este enfoque es que en el camino se queda la magia del poderoso texto del bardo inglés. Para entendernos, la arenga de Enrique V a sus hombres antes de la batalla de Agincourt, a pesar de que se le intenta imprimir un aire épico de gran elocuencia, palidece en la comparación con el discurso shakespereano. Además, después del hito bélico, la cinta se desinfla un tanto, con una coda acerca de quién estaba detrás de la supuesta provocación francesa a la que le falta garra, y que parece introducida para conceder importancia al único rol femenino de entidad del film. Señalado esto, hay que reconocer el enorme esfuerzo de producción del film, que sabe explicar la estrategia militar en el campo de batalla, aprovechando que el terreno se ha convertido en un lodazal, que da lugar a escenas muy vistosas, o nos presenta un sorprendente cuerpo a cuerpo entre dos combatientes ataviados de armadura, a guantazo limpio. Y hay ideas curiosas como la de imaginar a Falstaff, a quien estamos acostumbrados a ver como alguien divertido, ingenioso y frívolo, como un inesperado consejero de Enrique V, todo lo que dice respira sentido común y lealtad a su amigo convertido en rey, a pesar de haber sido antes compañero de francachelas. El joven Timothée Chalamet confirma que es uno de los actores jóvenes más prometedores del momento, a su Enrique V le concede gran dignidad; en cambio, el delfín francés de Robert Pattinson tiene un punto grotesco, aunque habrá quien disfrute con su interpretación. El film dispone de un buen reparto, con acertados secundarios, entre ellos Edgerton como Falstaff.

6/10
Damsel

2018 | Damsel

Un western poco convencional, escrito, dirigido y coprotagonizado por los hermanos Nathan y David Zellner. Un hábil y sorprendente giro a mitad de metraje atrapa inevitablemente al espectador. Samuel Alabaster viaja por el lejano Oeste con la intención de reunirse con Penelope, la mujer que ama, y casarse con ella. Para ello recluta a un pastor, Parson Henry, que deberá oficiar la boda de la feliz pareja. Samuel no deja de cantar las virtudes de su prometida durante el viaje, enseñando a su acompañante la imagen de Penelope que atesora en un medallón. Pero cuando al fin llegan a la granja donde ella debería recibirles feliz, el panorama que se encuentran resulta de todo menos acogedor. Hay bastantes decisiones arriesgadas en la trama, como la de centrar cada una de las dos mitades en que se divide el film, en uno de los potenciales esposos, Samuel –un Ulises un poco de pacotilla, bien interpretado por Robert Pattinson– y Penelope –la mujer que ¿espera?, excelente Mia Wasikowska–, y en un caso descubriremos a un charlatán con mucha labia pero que no pisa suelo, y en el otro a una mujer decidida y de armas tomar. Entre medias, nexo de unión, tenemos al pastor Parson, con un pasado que sólo conoceremos al final. En general el film está bien llevado, también en la introducción de pintorescos personajes. Pero también hay elementos bizarros que descolocan demasiado, la presencia del pony, y sobre todo la pintoresca decisión de Penelope de cargar al pastor Parson con un “collar” de explosivos de dinamita. La mirada del film es una apuesta descorazonadora por el individualismo –estamos en el mundo solos, y cada uno debe arreglarse como pueda–, hay muy, muy poco espacio para el romanticismo, a ideas como el amor, pasar página, formar una familia, apoyarse en la dificultad aunque las circunstancias de una alianza no sean perfectas, no se les conceden demasiadas posibilidades, el mundo sería un lugar cínico y cruel.

6/10
High Life

2018 | High Life

No, no es Stanley Kubrick, ya quisiéramos. Es la septuagenaria directora parisina Claire Denis, quien nos ofrece una película de ciencia ficción en inglés, que juega al despiste. Porque arranca con un astronauta reparando su nave espacial en el exterior, mientras tiene entretenida a su bebé en el interior de la nave, le habla y le ríe las gracias mientras trabaja, como orgulloso papá. Tiene que pasar casi media hora de metraje para que entendamos que Monte, que así se llama el astronauta, es uno de los supervivientes de una singular misión espacial para hacer experimentos de reproducción asistida, ir más allá del sistema solar, y hasta probar la gravitación de un agujero negro. Lo peculiar es que todos los viajeros espaciales eran presos y criminales, alguno incluso condenado a muerte, que han aceptado el trato de ser cobayas humanos en los citados experimentos. Les preside una doctora, también convicta, que debe presentar resultados diarios de su experimento, que el ordenador de abordo valida para concederles un día más de vida. De desarrollo irritantemente lento, pinta a un grupo variopinto de tipejos, algunos francamente desagradables, y otros que parecen incapaces de matar a una mosca. Con una antropología bastante pobre, Denis no nos ahorra pasajes escabrosos, como la máquina folladora, para tener un placer sexual que no está permitido obtener directamente interactuando con otros viajeros. Llama la atención como se filma con mirada condenatoria una violación, un hombre agrede a una mujer, pero el caso opuesto, el abuso que comete una mujer mientras duerme quien ha decidido vivir castamente, se describe en términos bastante diferentes. Película pretenciosa, con aires de estar expresando algo importante acerca de la condición humana, véase su final interestelar, se trata en realidad de una cinta bastante hueca y prescindible. Aunque Robert Pattinson ocupa la mayor parte del metraje, y el chico se esfuerza, su personaje no da para mucho, la verdad, las comparaciones son odiosas, pero le da mil vueltas el astronauta Ryan Gosling en la coetánea El primer hombre. Mientras que Juliette Binoche tiene que lidiar con una doctora poco creíble.

3/10
Good Time

2017 | Good Time

Un atraco que se tuerce... Connie logra huir pero su hermano Nick es detenido. Mientras Connie intenta reunir la fianza para liberar a su hermano, aparece otra opción: organizar su huida. Comienza entonces una larga noche en los bajos fondos neoyorquinos bajo el impulso de la adrenalina.

Z, la ciudad perdida

2017 | The Lost City of Z

Percy Fawcett, joven militar británico, vive su destino en Irlanda como si fuera un exilio. Casado y con un niño en camino, Fawcett se siente desaprovechado, él es principalmente un hombre de acción y sueña con hacer algo grande en el ejército. Sin embargo, una lacra familiar parece poner obstáculos insalvables a su carrera, por lo que se verá forzado a aceptar una singular misión con la que jamás habría soñado: encabezar una expedición a tierras inexploradas del Amazonas para hacer un estudio geográfico del lugar. Recreación de la vida y hazañas del explorador británico Percy Fawcett (1867-1925), un hombre que se obsesionó con la búsqueda de El Dorado, la mítica ciudad perdida que supuestamente estaba hecha de oro y que él denominó Z. En sus viajes Percy encontró hallazgos de antiguas civilizaciones, lo que le hizo sospechar que estaba muy cerca de su objetivo. El film, inspirado en el libro escrito por David Grann, que obtuvo un notable éxito editorial, es interesante, qué duda cabe, pero también deja una sensación algo decepcionante. El desarrollo del argumento prometía mayor aventura, algo que demandaba la historia, pero sorprendentemente ésta es superficial, sin la mínima emoción requerida y el metraje acaba haciéndose largo. La sensación es que el guión de Z, la ciudad perdida, obra del propio director James Gray, responsable de títulos como La noche es nuestra o El sueño de Ellis, queda simplemente cojo. Hay un esfuerzo de producción, con las excelentes y exóticas localizaciones y la sobresaliente factura fotográfica de Darius Khondji, pero falta vibración, aliento épico, y Gray entrega en su lugar una especie de somera crónica histórica en la que sólo parece desear hacer justicia a Fawcett. En este sentido, al menos ha sabido centrarse en los personajes –Fawcett, su esposa Nina, su socio Costin– y la película coge fuerza en este aspecto, con un protagonista bien dibujado, algo atormentado, en donde se otorga capital importancia a su obsesión exploradora. La lástima es que esa faceta es interior (buen trabajo de Charlie Hunnam), no se traduce suficientemente en imágenes, se habla de ella, sí, se comenta, pero al margen de algunos trayectos por el río y un leve encuentro con indígenas, apenas se ve. Sí está en cambio notablemente descrita la relación con su esposa, hijos, colegas, con personajes sólidos, interpretados con oficio por Sienna Miller, Tom Holland o Robert Pattinson.

6/10
Life

2015 | Life

Tras los filmes de ficción El americano y El hombre más buscado, Anton Corbijn recupera la esencia de su ópera prima,Control, biopic del cantante Ian Curtis, fundador de Joy Division. Life tiene como personaje central a otra figura legendaria, James Dean, pues documenta su encuentro con Dennis Stock, fotógrafo de la revista Life que fue el responsable de algunas de las imágenes más conocidas del malogrado actor, en Washington Square, o en su pueblo natal, tras conocerle cuando acababa de rodar Rebelde sin causa y aún no se había convertido en una gran estrella. Bien realizada a través de planos muy cuidados, Life se sigue con interés y apasionará a los cinéfilos, por su retrato del Hollywood clásico, donde Nicholas Ray está acompañado de la estrella de su nueva película, Natalie Wood, o el protagonista acude a un estreno acompañado de su conquista, Pier Angeli. Se aprecia el esfuerzo de Robert Pattinson, un poco mejor que en otras ocasiones como el fotógrafo Stock, y funciona el Jack Warner que encarna Ben Kingsley, personaje que el realizador aprovecha para lanzar una sutil crítica contra las manipulaciones de las grandes productoras del Hollywood clásico. Por contra, el habitualmente brillante Dane Dehaan (Chronicle) no acaba de funcionar, pues su James Dean acusa demasiado el intento de imitación, quizás demasiado artificiosa. Pero el verdadero problema de Life es precisamente su falta de vida, pues al rehuir los tópicos sensibleros de una historia de amistad resulta demasiado fría. Se salva un poco el tramo final, con los protagonistas visitando el pueblo natal del actor, pero las relaciones con su familia, emocionada de que su hijo esté triunfando, o la visita a un baile juvenil, tenían más posibilidades, saben a poco.

5/10
La infancia de un líder

2015 | The Childhood of a Leader

Europa 1919, una Guerra acaba y la otra empieza su gestación. Basada en un relato de Jean Paul Satre, cuenta la infancia de un futuro líder fascista, trasunto de Hitler, durante la I Guerra Mundial. Un film fascinante que rastrea las raíces de la crueldad a gran escala que azotó Europa durante el siglo XX.

The Rover

2014 | The Rover

La reina del desierto

2014 | Queen of the Desert

El veterano Werner Herzog lleva a la pantalla la vida de la arqueóloga, escritora y agente británica Gertrude Bell. Tras un inicio prometedor, y a pesar de la correcta elección del reparto, el guión acaba resultando un tanto monótono, que no aprovecha bien el potencial del personaje central. Uno de los títulos menos estimulantes del autor. 

5/10
Maps to the Stars

2014 | Maps to the Stars

Ácida y estrambótica mirada al mundo del cine servida por un experto en películas de atmósfera malsana, el canadiense David Cronenberg, que maneja un guión de Bruce Wagner, personaje de irregular carrera como guionista, director, productor e incluso ocasional actor. El título, más o menos irónico y de doble sentido, alude a los mapas para turistas que permiten teóricamente saber donde viven o vivieron en Hollywood las grandes estrellas de cine. Por un lado seguimos a la popular y rarita actriz Havana Segrand, sobre la que siempre ha pesado la sombra de su madre actriz, que murió en un incendio; y que acoge como ayudante a la recién llegada a Hollywood Agatha, recomendada por Carrie Fisher, que la conoció en Twitter. Por otro lado tenemos a una familia de cine, los Weiss, con el insoportable actor adolescente Benjie, y sus padres Stafford, escritor, y Christina, algo parecido a una agente de Benjie. A medida que los conocemos sabremos que Agatha es la hermana de Benjie, y que ambos son hijos del incesto, Stafford y Christina son hermanos. Verdaderamente lo que se nos cuenta en Maps to the Stars no logra interesar demasiado, se reduce a una broma hueca. En otras ocasiones el retorcido Cronenberg nos ha sumergido en los demonios ocultos del ser humano, y al menos lograba perturbarnos, nos recordaba que todos albergamos dentro un lado oscuro, egoísta y desagradable, al que a veces concedemos desacertadamente el control, con imprevisibles consecuencias. Su intención de hacer lo mismo en ese subgénero de cine dentro del cine no logra dar con el tono, sus personajes no despiertan empatía, a pesar del lustroso reparto donde las mejores composiciones son para Julianne Moore y Mia Wasikowska. La humorada negra no tiene maldita la gracia, ocurrencias como la de un niño que "ve muertos" –¿un chiste, que justifica la presencia de Olivia Williams, que actuaba en El sexto sentido?– no se entienden, tampoco la ocurrencia incestuosa. Y cuando llega la violencia desagradable –que llega, son cosas del carácter de Cronenberg, no puede evitarlo, como el escorpión–, el asesinato a Oscarazo –u otro premio contundente y pesado– limpio, deja al espectador absolutamente atónito.

4/10
Cosmópolis

2012 | Cosmopolis

Nueva York, época convulsa. El capitalismo no vive sus mejores momentos, y la vida de los que se han enriquecido con el sistema corre serio peligro. Es el caso del preboste Eric Packer, joven que se mueve en la cúspide del poder, y que decide recorrer la ciudad de punta a punta en su larga limusina blanca, con intención de procurarse un corte de pelo. En el lento trayecto -una visita presidencial, un entierro y otros múltiples eventos- departe con unos y otros, y hace diversos altos en el camino. Adaptación de la novela homónima de Tom DeLillo, el propio David Cronenberg ha escrito en solitario el guión de Cosmópolis, además de dirigir. Aunque hay ideas que visualmente dan juego -la limusina como una especie de burbuja insonorizada, donde el protagonista se aísla de lo que ocurre afuera, en el mundo-, lo cierto es que Cronenberg se equivoca manteniendo los largos y afectados intercambios verbales entre los personajes, prácticamente calcados de la obra de DeLillo, que agotan a pesar de su aparente brillantez, la sensación de que son pronunciados como si se estuvieran definiendo grandes verdades universales sobre las que se sostiene el mundo acaba resultando ridícula. Parece claro que la elección de un correctito Robert Pattinson en el papel principal tiene subtexto, Cronenberg nos estaría describiendo en Cosmópolis a un arrogante "vampiro" capitalista que chupa la sangre al mundo, que está entregado a las pompas del poder y el dinero, y se mueve por pulsiones sexuales recurriendo a una violencia fría y brutal cuando lo estima necesario. El resto de personajes son absolutamente episódicos, da pena ver a Juliette Binoche en un papelito sin interés, por citar un ejemplo. El cineasta canadiense imprime a Cosmópolis una atmósfera malsana y una frialdad gélida tan típicas en su filmografía, aunque aquí la limusina no llega a jugar el papel perverso de los autómoviles de Crash (1996). A la hora de describir a un Packer banal y decadente, Cronenberg no puede evitar incluir alguna de esas escenas repulsivas que tanto le gustan, como el momento en que le da por dispararse en la propia mano.

4/10
Amanecer (Parte 2)

2012 | Breaking Dawn - Part 2

El matrimonio formado por Bella (Kristen Stewart) y Edward Cullen (Robert Pattinson) es feliz con su hija Renesmee, a la que todos los vampiros Cullen adoran y que cuenta además con la protección lobuna de Jacob (Taylor Lutner). Pero el peligro de la destrucción se acerca cuando Alice Cullen advierte que los Vulturis se disponen a eliminarlos a todos. La causa es que piensan que Renesmee es una niña inmortal, algo que está completamente prohibido para ellos y que lleva consigo el aquelarre de los responsables. Se acabó... ¿O no? Quién sabe, porque aunque con Amanecer (Parte 2) se cierra la saga iniciada con Crepúsculo allá por 2008, basada en la tetralogía escrita por Stephenie Meyer, lo cierto es que el desenlace ofrece un final totalmente abierto. Es fácil por eso que alguien se lance a proseguir esta historia de vampiros y hombres lobo, de buenos y malos, de amor y romanticismo exacerbados. Que nadie espere grandes novedades en este colofón. Al hilo del film anterior, también dirigido por Bill Condon, todo el argumento es unívoco, lineal y muy simple, aunque el desarrollo narrativo contenga alguna sorpresa lograda. La familia Cullen está muy preocupada por lo que pueda acontecerles debido a la amenaza de los Vulturis, y planean el encuentro final. El film es así como una larga espera, dimes y diretes, opiniones contrapuestas, silencios y temores, que desembocará en un enfrentamiento en el campo nevado. Para dar un poquito de contenido se introduce un nuevo elemento en la historia, que es el de los diversos poderes que tienen los vampiros. Este hecho ya estaba apuntado en películas anteriores, con las premoniciones de Alice (Ashley Greene), la fuerza mental de Jane (Dakota Fanning), etc., pero aquí se convierte en un aspecto principal que dirimirá el curso de los acontecimientos. Junto a ello se introducen nuevos personajes, aunque más bien sirven para distraer puesto que no aportan absolutamente nada al conjunto. Por lo demás, están presentes todos los elementos por los que han suspirado tantísimos espectadores adolescentes durante años, especialmente el apasionado amor entre Bella y Edward, que ahora cuenta con personificación de ese amor en su hija Renesmee. Tan acaramelado aspecto de la saga ya es conocido en el mundo entero, pero eso no quita que los más adultos suelten la mejor de sus carcajadas en algún momento de extrema ridiculez, como cuando el exhibicionista Taylor Lautner decide enseñarle sus “poderes” al padre de Bella. La preciosa música de Carter Burwell se encarga de rellenar los evocadores huecos entre miradas y desvelos, en los frecuentes encuentros amatorios entre los dos protagonistas o en las tertulias vampíricas de sala de estar, mientras que también se ofrece una vibrante batalla en el que los efectos especiales, todo hay que decirlo, están a la altura. Los actores cumplen, sin que se exija de ellos gran cosa. Si acaso destaca Michael Sheen en su papel de Aro, el rey de los Vulturis.

4/10
Bel Ami, historia de un seductor

2011 | Bel Ami

Georges Duroy, veterano soldado de la guerra de Argelia, sin un céntimo en París, arriba a París en busca de fortuna. Se encuentra con un antiguo compañero de armas, Charles Forestier, periodista, que le introduce en su círculo de amistades. Ello le permite debuta como articulista, a pesar de que escribe fatal, gracias a la ayuda de Madeleine, la esposa de Charles. Su atractivo físico e innegable ambición, le permiten saltar de alcoba en alcoba, ya sea en el nidito de amor que comparte con Clotilde, a la cama todavía caliente de una viuda, o al lecho compartido con une mujer casada. Tosca adaptación de la novela “Bel Ami”, de Guy de Maupassant, perpetrada por dos hombres de teatro, Declan Donnellan y Nick Ormerod. Lo que en el autor francés era un retrato despiadado y cínico de la ambición contado de modo fascinante, en Bel ami, historia de un seductor se transmuta en pálido reflejo del original, falta espacio para la evolución de los personajes, y a Robert Pattinson el “Bel ami” George Duroy le viene grande, muy grande. De entre los actores se puede destacar a Uma Thurman, pero el personaje de Christina Ricci es muy plano, mientras que el Kristin Scott Thomas, el más difícil, requería una sutileza de la que el guión carece. Uno de los grandes problemas de Bel ami, historia de un seductor es que Duroy presenta un rostro canallesco y depravado desde el principio hasta el final de la historia; por supuesto que así es el alma de nuestro “Bel ami”, pero lo que la interpretación de Pattinson demandaba es que desplegara un verdadero encanto y atractivo, que explique que las mujeres caigan rendidas a sus pies, o sus triunfos sociales. Por otro lado, la solución facilona de desplegar aquí y allá varias escenas de sexo muy poco sutiles, no logra enmascarar los problemas de guion y de definición de caracteres. De modo que al final tenemos en Bel ami, historia de un seductor una película de salón, que se puede ver si uno no es demasiado exigente y desconoce por completo la astuta novela de Maupassant. La torpeza del film de Donnellan y Ormerod recuerda a otras adaptaciones literarias recientes fallidas, El retrato de Dorian Gray (Oliver Parker, 2009) y Retorno a Brideshead (Julian Jarrold, 2008), se diría que algunos cineastas contemporáneos son incapaces de abarcar la grandeza de ciertas novelas que tienen ya vitola de clásicos, quizá porque están en otra onda que los autores a los que tratan de versionar.

4/10
Amanecer (Parte 1)

2011 | Breaking Dawn - Part 1

Bella y Edward se van a casar. Jacob acepta el hecho a duras penas. Bella está muy emocionada por la boda, pero también tiene el susto metido en el cuerpo. Mientras que Edward siente temor por las consecuencias de ese amor prohibido que siente por una humana. Las respectivas familias reciben el hecho con gran alegría... Pero lo más delicado llegará durante la luna de miel, ya que un embarazo de Bella podría tener consecuencias muy peligrosas y totalmente irreparables. Primera parte del colofón final de la saga comenzada con Crepúsculo, y continuada con Luna nueva y Eclipse. En este caso la adaptación del cuarto y último libro de la serie literaria creada por Stephenie Meyer ha sido desdoblado en dos películas –artimaña que ya ocurrió con la serie de Harry Potter–, sin duda para sacarle un mayor partido comercial. Toma el mando tras la cámara el prestigioso director Bill Condon (Dioses y monstruos), pero que a decir verdad tampoco aporta su identidad personal al resultado, ni a la puesta en escena ni al tono de la historia. Si acaso se nota su mano en la insistencia de los encuentros sexuales entre Edward y Bella (aunque manteniendo el aire de los demás filmes, Condon se esfuerza en no mostrar desnudeces explícitas). De todas formas, no lo ha debido tener fácil el director ya que toda la trama de la guionista habitual, Melissa Rosenberg, es en este caso absolutamente lineal, también con diálogos poco inspirados. Apenas hay espacio para nada que no sea el amor y las dudas entre Edward y Bella, y para las miradas que ambos entrecruzan con Jacob. Es la historia más plana de las que se han rodado hasta ahora, pues prácticamente todo sucede entre cuatro paredes y, salvo unas pocas imágenes, apenas hay secuencias de acción dignas de ese nombre. En general, poca, muy poca evolución aporta el film tras haber presenciado los primeros minutos y tras haber dejado claro cuál es la clave que vertebra la historia: las consecuencias de un embarazo vampírico en Bella. A este respecto, y siguiendo con el singular enfoque de la serie, se podría traer a colación el planteamiento ético del respeto absoluto por la vida engendrada por las madres, cuando todo les empuja a deshacerse de sus bebés (en el film se desecha explícitamente el término de “feto”, mucho más ambiguo), ya sea por la presión social, la oposición de los seres queridos o el riesgo de perder la propia vida. Por otra parte, es posible que los amantes del libro queden decepcionados, debido al leve peso de muchos personajes secundarios. Tan sólo hay uno que toma cierta relevancia con respecto a otros filmes, el de Rosalie (Nikki Reed), pero todos los demás se diluyen dentro del meollo principal y apenas si tienen una frase de diálogo.

4/10
Agua para elefantes

2011 | Water for Elephants

El joven Jacob, estudiante de veterinaria en los años de la Gran Depresión en EE.UU., abandona su carrera tras la trágica muerte de sus padres. Deprimido y sin amigos, la providencia quiere que se suba por la noche en un tren en marcha, que resulta ser un circo que recorre el país ofreciendo sus funciones. Dirige con mano férrea la empresa con más de un centenar de personas August, un tipo alcohólico de carácter mercurial, tiránico con sus empleados y con su esposa Marlena. August acepta que Jacob se sume a la gran familia circense, aunque no puede prever que se va a enamorar de su mujer. Adaptación de la novela superventas de Sara Gruen, sigue la estela romanticona y melodramática de autores como Nicholas Spark. Básicamente la película está planteada como un largo flash-back en que el anciano Jacob recuerda su aventura en el espectáculo más grande del mundo; y el eje primordial de tales recuerdos es el triángulo amoroso que componen Marlena, Jacob y August, aunque no falten momentos que pintan la camaradería y las diferencias entre la gente del circo, la crueldad del líder, o las acrobacias de la elefanta Rossie, que podría salvar una empresa que está en declive. Aunque a veces se diría que el modelo que inspira a Richard LaGravenese (guionista, entre cuyos trabajos se encuentra el de otro amor adúltero, Los puentes de Madison) y Francis Lawrence (director, que cambia de registro después de Soy leyenda) es Titanic, el resultado dista bastante del film de referencia. No logran ambos disimular un poco el carácter folletinesco de la trama, y el clímax de la última función no consigue el objetivo de ser memorable. Se agradece el esfuerzo de Robert Pattinson por acometer un papel dramático que demuestre que es capaz de algo más que Crepúsculo, pero le pesa la responsabilidad de llevar el peso de la historia. Y resulta demasiado obvio que Christoph Walz ha sido escogido para encarna a August por su anterior trabajo en Malditos bastardos, el actor corre el riesgo de quedar encasillado, al menos en el paisaje hollywoodiense. La más entonada es sin duda Reese Witherspoon, que no sólo se ha preparado para trabajar con el elefante, sino que imprime credibilidad a un personaje cercano al estereotipo.

5/10
Recuérdame

2010 | Remember Me

Consagrado como estrella juvenil, llega el momento de que Robert Pattinson explote su tirón en producciones que vayan a apasionar especialmente a sus numerosas seguidoras. Es el caso de esta historia de amor adolescente, con la que el “vampiro” de Crepúsculo demuestra que sabe escoger muy bien los proyectos en los que se involucra. Tiene como director a Allen Coulter, uno de los directores habituales de la serie Los Soprano, que sorprendió con Hollywoodland. Además, le acompañan secundarios de lujo. Coulter sabe dar bastante interés a un argumento trilladísimo en el subgénero adolescente. Tyler, joven rebelde neoyorquino, acepta el reto que le propone su compañero de piso, ligarse a una atractiva, joven, Ally, que es la hija del policía con el que tuvieron un encontronazo. El plan es conseguir que ella se enamore de él, para después abandonarla como venganza hacia su progenitor. Como es de suponer, el chico descubre que conecta muchísimo con ella, sobre todo porque tienen en común que ambos arrastran el trauma de la pérdida de un ser querido. El realizador Allen Coulter logra transmitir bastante bien el dolor que han sufrido en el pasado los protagonistas, y además, le saca tajada a la parte más interesante del guión, en torno a la necesidad de afecto, y las relaciones familiares como apoyo para superar el sufrimiento. Pattinson demuestra que no es sólo una cara bonita, sino que es un actor convincente, y está bien secundado por Emilie de Ravin (Claire de Perdidos), y un elenco de buenos actores. Destaca el todoterreno Chris Cooper, que resuelve el papel más difícil, el padre violento de Ally. Lena Olin está tan bien como de costumbre, aunque su papel tiene esta vez poco peso, y Pierce Brosnan sorprende muchísimo, en un registro difícil, como padre más preocupado por sus negocios que por sus hijos. Todas estas virtudes permiten pasar por alto que el guión es bastante rutinario, y que el giro final resulta demasiado efectista e innecesario. 

5/10
Eclipse

2010 | Eclipse

Adaptación de la novela homónima de Stephenie Meyer, tercera entrega de la saga vampírico-romántico iniciada con Crepúsculo, convertida por los adolescentes en uno de los mayores fenómenos de masas del siglo XXI. Summit Entertainment, productora de las películas, parece seguir la premisa de reclutar directores de prestigio para cada entrega, por lo que la primera la dirigió Catherine Hardwicke (Thirteen), la segunda Chris Weitz (Un niño grande) y en espera de que cierre la serie Bill Condon (Dreamgirls), en esta ocasión han recurrido a David Slade, responsable de la impactante Hard Candy, también protagonizada por una adolescente. En esta ocasión, Edward detecta gracias a su olfato que un vampiro desconocido ha estado en casa de Bella. Detrás de todo adivina a la vampiresa Victoria, cuyo amado murió a manos de Edward, y que ha organizado para vengarse a un ejército de neófitos, vampiros recién convertidos y por ello más salvajes que el resto. Jacob y el resto de lobos se ofrecen para aliarse con sus enemigos vampiros, con tal de proteger a Bella y frenar a Victoria y sus aliados, a punto de llegar. El principal problema de Eclipse es que no aporta nada a sus predecesoras. Los personajes no evolucionan lo más mínimo, ni ocurre nada decisivo, por lo que un espectador que pasara del film anterior al próximo no notaría nada. Slade aporta un poco de violencia –marca de la casa–, pues aunque está todo controlado, hay descabezamientos que sorprenden teniendo en cuenta que las predecesoras eran más comedidas. Y ha desaparecido la sutilidad con la que se transmitía el mensaje proautocontrol en las relaciones amorosas, a través de una lograda metáfora del vampirismo como representación de la sexualidad. En esta ocasión se explica claramente, por si alguien no lo había entendido. Fichar a actrices con posibilidades como Bryce Dallas Howard y Dakota Fanning resulta bastante absurdo, pues apenas aparecen en pantalla. Por lo demás, resulta un tanto repetitivo que Bella siga debatiéndose entre el vampiro y el hombre lobo, y que Taylor Lautner continúe descamisándose. Hasta parece que este tema se lo toman a broma, pues Edward Cullen llega a decir: “¿Este tío no tiene camisa?”. A veces se excede en diálogos edulcorados, y algún momento roza peligrosamente el ridículo, como la irrupción del hombre lobo en la tienda de campaña de Bella y Edward para ofrecerse a abrazarla a ella y darle calor en el lecho en esa gélida noche, ya que el vampiro está frío. Pero adapta con la suficiente fidelidad el libro, por lo que gustará a los fans, y además repite como director de fotografía el español Javier Aguirresarobe, que logra imágenes sugerentes, sobre todo de los bosques. Lo fundamental es que su reivindicación del romanticismo a la antigua aporta algo de fondo, y no viene mal que se transmita a la joven audiencia, dados los tiempos que corren. Aboga por el compromiso y el matrimonio con tanta frescura, que dará que pensar a la audiencia ‘teen’.

4/10
Luna nueva

2009 | The Twilight Saga: New Moon

El fenómeno "Crepúsculo" es sólo ya equiparable al de las grandes sagas como las iniciadas por Harry Potter y la piedra filosofal, El señor de los anillos: La comunidad del anillo o Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario. El mundo creado por escritora Stephenie Meyer ha llegado hasta el último lugar del planeta y el amor de la humana Bella Swan por el vampiro Edward Cullen ha llegado muy hondo tanto a lectores como espectadores. Esta segunda entrega retoma la historia justo en donde la dejó Crepúsculo. Edward Cullen y Bella Swan están profundamente enamorados. Saben que su situación es muy difícil, pues pertencen a mundos distintos. Bella sigue queriendo convertirse en vampiro y pide una y otra vez que la conviertan en chupasangres; Edward no lo quiere y se resiste a cumplir esa voluntad de su amada. Sin embargo, hay también serios inconvenientes para conservarla ‘pura’, los cuales quedan al descubierto cuando un simple corte provoca que un vampiro amigo esté a punto de devorarla. Edward se da cuenta de que no puede proteger a Bella ni de su propia familia, y decide desaparecer, abandonar a su amada por su propio bien. La joven quedará entonces desolada, enterrada en vida, y tardará un tiempo en recobrarse mínimamante, todo gracias a la ayuda de su amigo de la infancia Jacob Black. Las cosas se complicarán cuando la relación entre ambos vaya tomando carices más profundos y Jacob muestre que no sólo hay vampiros ocultos entre los humanos. No se nota nada que esta segunda parte esté dirigida por Chris Weitz (Un niño grande, La brújula dorada) en lugar de Catherine Hardwicke (Thirteen, Los amos de Dogtown). Se diría que el director ha decidido emular completamente a su colega, pues tanto el trabajo de los actores, como la puesta en escena y la fotografía del español Javier Aguirresarobe son herederas de la película inicial, lo cual es seguramente un acierto. Hay quizá un mayor empeño en el tratamiento de la imagen, con muchas tomas ralentizadas bajo la notable y etérea partitura de Alexandre Desplat, de modo que el conjunto adquiere un cierto aire fantasmal. Otra diferencia es que en este film el terror y la acción tienen muy poca presencia: el romanticismo lo invade todo. Por otra parte, la historia juega con los mismos parámetros del amor juvenil y apasionado, y con ese singular enfoque de la autora de los libros, Stephenie Meyer, de salvaguardar la pureza de Bella de la mordedura vampírica, estableciendo un claro paralelismo vampirismo-sexualidad. Pero también hay en este film otros temas interesantes, como la referencia explícita a la inmortal tragedia ‘Romeo y Julieta’ de William Shakespeare. La trama coge elementos del bardo inglés que funcionan en pantalla y que hacen referencia a la imposibilidad de que uno de los enamorados viva sin el otro. De todas formas, la línea central del guión gira claramente alrededor de la rivalidad entre Edward y Jacob, pues ambos reclaman el corazón de Bella y se convierten en enemigos. Un tema, pues, tan viejo como el hombre. Los actores cumplen como corresponde, aunque destaca sin duda Kristen Stewart.

5/10
Sin límites (2008)

2008 | Little Ashes

A comienzos de los años 20 coincidieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid tres jóvenes españoles que llegarían a convertirse en referencias indiscutibles del arte del siglo XX, tanto en España como en el mundo entero. Los artistas en cuestión eran el pintor catalán Salvador Dalí, el poeta granadino Federico García Lorca y el cineasta aragonés Luis Buñuel. Esta película retrata el comienzo de sus andanzas y primeras escaramuzas artísticas, tomando como punto de partida la llegada a la residencia del tímido y excéntrico Dalí, el comienzo de sus amistades en la capital, la temprana ojeriza de Buñuel, los aires de idealismo y de rebeldía artística y social de aquellos jóvenes, y, por último, creando un tenue hilo argumental, la íntima y atormentada relación homosexual mantenida entre el pintor y Federico García Lorca. Con un tema de tales características, la de una coincidencia estudiantil tan cacareada desde tiempos inmemoriales, la película corría el serio peligro de caer en la simplificación y de aburrir solemnemente. Quizá haya influido en el resultado que la dirección y el guión hayan estado en manos de cineastas no españoles, obligados a trazar sólo retratos con brocha gorda de los protagonistas, con miras al público internacional; pero, sea como fuere, y lamentablemente, la película de Paul Morrison es en su mayor parte una colección de tópicos vulgares y cansinos del costumbrismo de la España de la época y de las supuestas vidas de aquellos tres artistas. Las situaciones que viven, los diálogos que pronuncian, incluso el arte que crean, emergen en la película como material impostado, si no claramente ficticio, además de muy poco elaborado e incluso inverosímil. Y la ambientación de un Madrid de cartón piedra, irreconocible del todo, causa verdadera lástima. En general, la puesta en escena es mohosa, nada viva, nada artística, de un triste anquilosamiento. Y todavía podían salvarse las interpretaciones. Pero no. El problema es que el retrato que se hace de estos tres genios españoles es demasiado patético, muy infantiloide y desde luego carente de cualquier atractivo. Con lo que es posible que ni los mismos actores se creyeran los personajes que interpretaban (con escenas como la del baño en el mar a la luz de la luna, no es de extrañar). Quizá haya que mencionar únicamente a un esforzado Javier Beltrán al encarnar al poeta granadino, el único personaje medianamente trabajado. Por salvar algo.

2/10
Crepúsculo

2008 | Twilight

La directora Catherine Hardwicke continúa indagando en la vida y los sentimientos de la juventud, tras sus dos logradas películas Thirteen (1999) y Los amos de Dogtown (2001). Ahora lleva a la gran pantalla la novela "Crepúsculo", la primera de una saga literaria escrita por la americana Stephenie Meyer, que en poco tiempo se ha convertido en un fenómeno editorial tanto en Estados Unidos como en otros países. Podemos estar ante el nacimiento de un mundo cinematográfico no pequeño, del estilo de los iniciados con Harry Potter y la piedra filosofal o Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario. Pero si entonces eran magos y diferentes criaturas fantásticas las que poblaban la pantalla, ahora la cosa va de vampiros. Bella Swan es una joven de diecisiete años que se ve obligada a mudarse de la casa de su madre en la cálida y seca Arizona hasta la de su padre, en el húmedo y lluvioso estado de Washington. Los comienzos en el pueblo de Forks no son fáciles, apenas conoce a nadie y su padre, a la sazón jefe de policía de la pequeña localidad, no es que sea muy comunicativo. Pero pronto el mundo de Bella cambia. Entre los alumnos hay uno que se ha fijado en ella, y también la joven ha quedado atrapada por la misteriosa y reconcentrada personalidad del compañero. Se trata del pálido Edward Cullen, cuyo atractivo también es la parte visible de un secreto bien guardado. Edward es un vampiro y tanto él como su familia poseen diversas características y habilidades en mayor o menor medida: inmortalidad, fuerza, rapidez, visión futura, telepatía, etc. Entre Bella y Edward se abre un inmenso abismo. Sin embargo, el intenso amor nacido entre ellos ya es imparable. No pueden vivir el uno sin el otro y eso les deparará numerosos peligros. Como se ve, no estamos ante una película de vampiros al uso. La razón es que se trata principalmente de una historia de amor, y no sólo eso, sino de la narración de un enamoramiento ferviente, juvenil. No hay aquí escenas sangrientas, colmillos goteantes y doncellas asesinadas. Nada de eso. Es cierto que los elementos de terror o de acción están presentes en una subtrama que introduce a unos vampiros malvados, pero también lo es que a la postre son sólo escenas que completan el verdadero núcleo de la trama: el amor imposible surgido entre Bella y Edward. Y en este aspecto cabe hacer una lectura más antropológica, pues en cómo viven su propia relación estriba la idea esencial de la película: el autodominio por amor. La directora logra magistralmente dar forma a esa difícil cuestión al establecer un bello paralelismo entre vampirismo y sexualidad. Si ya desde siempre estos dos temas han sido amplia y morbosamente relacionados, ahora se trata de darle otra vuelta de tuerca: mantener intacto (sano-puro) al ser amado. Hay que tener en cuenta, por otra parte, que el film va dirigido a un público joven, y eso se nota. En algunos momentos, se excede demasiado en los planos románticos, las imágenes idílicas y en el juego de miradas, a veces con ralentizaciones chirriantes e incluso cursis. De ese modo el amor de los protagonistas corre el riesgo de devaluarse en simple flechazo. También se nota demasiada simpleza en la definición de los personajes secundarios (los amigos del instituto, la familia Cullen, etc.) y otros están algo desaprovechados, como el padre de Bella. Está lograda en cambio la atmósfera del film, con una hermosa y sombría fotografía de los boscosos parajes de Oregón, donde se rodó la película. También es muy elogiable la interpretación de Kristen Stewart, tan joven como grandísima actriz, que encarna con mucha intensidad a la protagonista. Le secunda con corrección el menos conocido Robert Pattinson, quien sin embargo asombra con su talento musical al interpretar al piano la pieza "Bella's Lullaby", evocador tema de amor de la película compuesto por el maestro Carter Burwell.

5/10
Harry Potter y la Orden del Fénix

2007 | Harry Potter and the Order of the Phoenix

Han pasado cinco años desde que Harry Potter ingresó en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, al que se accede desde el andén 9 y 3/4. Ya no es un niño, ni tampoco sus fieles amigos Hermione y Ron, y las aventuras y peligros con los que se tienen que enfrentar están más acorde con su mayor madurez. Después de la terrible aventura del pasado año, en la que Harry tuvo que enfrentarse al malvado Voldemort, la sorpresa del chico de la cicatriz es que a su vuelta nadie cree que “el que no debe ser nombrado” haya regresado al mundo de los magos para establecer su tiranía de terror. Por otra parte, el Ministro de Magia, temeroso de que el director de Hogwarts, Albus Dumbledore, le birle el puesto, nombra a una nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, que apenas enseña a defenderse a los alumnos. Al sentirse desvalido ante la inminente lucha, Harry comprende que tendrá que prepararse por su cuenta y decide fundar el llamado “Ejército de Dumbledore”. Tras la cuatro primeras entregas, un nuevo director –el inglés David Yates– toma el mando en la adaptación a la pantalla de esta quinta novela de J.K. Rowling. Además se despide el guionista Steve Kloves y debuta en la serie Michael Goldenberg, responsable de los libretos de Contact o Peter Pan. Yates ha seguido la estela de sus predecesores Mike Newell y Alfonso Cuarón, al imprimir un gran ritmo al film y dotarlo de una atmósfera muy oscura y tenebrosa. Destaca en este aspecto el espléndido y sobrecogedor comienzo en el parque despoblado y el posterior ataque de los dementores. Quizá pueden achacarse al guión algunos descuidos al dejar o sugerir cabos sueltos, y también que en torno al desenlace reine un poco la confusión respecto a la profecía y al papel que juegan algunos personajes. Por lo demás, es interesante comprobar las evoluciones en la vida de Harry: a la vez que nota que los años no pasan en balde y que se siente cada vez más atraído por la bella jovencita Cho Chang, descubrirá que en el amor no es oro todo lo que reluce. Y también se llevará una enorme sorpresa al descubrir ciertos aspectos desconocidos de la vida de su padre, en una original escena que arroja luz a la hora de comprender los modales del profesor Snape. Por otro lado, aunque Hermione y Ron tienen menos protagonismo en la aventura, su profunda amistad se revelará esencial para el mago de cicatriz. Y hay que elogiar a la actriz Imelda Staunton, que ofrece una fantástica, divertida y repelente composición de la profesora Umbridge.

6/10
Harry Potter y el cáliz de fuego

2005 | Harry Potter And The Goblet Of Fire

Harry Potter asiste con sus amigos al Campeonato Mundial de Quidditch, donde aparecen los mortífagos, crueles seguidores de Lord Voldemort, que proyectan en el cielo la marca de su señor. Poco después, los chicos vuelven a Hogwarts, donde empieza el curso académico. Y el profesor Dumbledore anuncia una novedad: este año Hogwarts es el escenario elegido para el Torneo de los Tres Magos, una competición tradicional entre hechiceros. Con ayuda de un oficial del ministerio de Magia, Dumbledore pone en marcha un curioso objeto, el cáliz de fuego, que elige tres estudiantes (uno de Hogwarts y los restantes de otras escuelas de magia) para participar en una sucesión de pruebas. Curiosamente, escoge a Harry Potter, a pesar de que tiene sólo catorce años y se supone que los participantes deben tener diecisiete. Las pruebas consisten en eludir a un dragón que escupe fuego, sumergirse en un lago para rescatar a un ser querido y entrar en un misterioso laberinto. Pero Harry se enfrenta a una prueba que para él será aún más difícil: pedir a Cho Chang, una encantadora estudiante que le hace ‘tilín’, que sea su pareja en el baile de Navidad. La cuarta entrega del mago más famoso del mundo, con permiso de Tamariz, suponía un reto sin precedentes. Por un lado, el listón estaba muy alto, y aunque Mike Newell, director de Cuatro bodas y un  funeral, ha demostrado ser un correcto artesano, parecía menos indicado para este proyecto que sus predecesores, el director de Solo en casa y el de La princesita. La novela de J.K. Rowling no sólo está considerada de los mejores, sino que es una de los más cruciales. Y su argumento es tan complejo, que se suponía una enorme dificultad condensarlo en un film de unas dos horas y media. De hecho, Newell barajó dividir la historia en dos películas distintas, aunque esta idea se desechó, porque chocaba con la intención inicial de los productores de rodar una película por libro. Tan oscura como la entrega anterior, trata sobre el fin de la inocencia de los personajes, su iniciación amorosa y las inseguridades propias de esta etapa. También gira en torno a la superación personal y el mantenimiento de la amistad por encima de las adversidades. El desarrollo de la trama sorprenderá a quienes no hayan leído el libro, pero el punto fuerte son las espectaculares recreaciones de escenarios y criaturas, y sobre todo, las vistosas secuencias de acción, como el impagable partido de quidditch.

6/10
El reino del anillo

2004 | Ring of the Nibelungs

Recreación de la épica historia de la mitología germana recogida en "El cantar de los Nibelungos". El joven herrero Sigfrido (Benno Fürmann), sin saber que es el heredero de un reino invadido, se hace popular entre su gente al acabar con su mayor enemigo, el dragón Fafnir. Sigfrido ignora la maldición que pesa sobre la recompensa, un enorme tesoro, que ahora pone en peligro su amor por la hermosa reina guerrera escandinava Brunilda (Kristanna Loken).

6/10

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