El presidente de Disney Robert Iger y su jefe financiero, Jay Rasulo, lo tienen claro. La compra de Lucasfilm es la compra de los derechos de
El presidente de Disney Robert Iger y su jefe financiero, Jay Rasulo, lo tienen claro. La compra de Lucasfilm es la compra de los derechos de explotación de la franquicia “Star Wars”, a la que pretenden insuflar nueva vida. Y vistos sus anunciados planes de volver a apostar por nuevas películas de la saga, hasta George Lucas puede quedarse en aficionado a la hora de dar vueltas a la manivela de la máquina galáctica de fabricar dólares.
Iger y Rasulo mantuvieron una conferencia telefónica con inversores para explicar los motivos que han conducido a la adquisición de Lucasfilm por 3.110 millones de euros. El segundo explicó el concienzudo estudio realizado sobre potenciales beneficios a proporcionar por la marca galáctica y la de Indiana Jones, más la compañía de videojuegos, y las divisiones de efectos especiales y servicios varios de postproducción de películas.
Para financiar la operación The Walt Disney Company tiene previsto emitir acciones por valor de 40 millones de dólares, aproximadamente el 2% del valor de la acciones en el mercado, para la adquisición de Lucasfilm, aunque con idea de recomprarlas en 2014.
La operación urdida por Iger se enmarca claramente en una estrategia de apostar por el entretenimiento de calidad que llega al gran público, y que llevó anteriormente a las compras de Pixar y Marvel.
No deja de ser curioso el hecho de que Lucas vendió Pixar a Steve Jobs, y luego Apple llegó a un acuerdo de venta de Pixar con Disney a cambio de acciones que le convertían en el mayor accionista de la compañía del ratón. De modo que ahora vuelven a cruzarse los caminos de Lucas y Pixar con la venta de Lucasfilm en Disney.
