Conocida por películas como “Bienvenidos al fin del mundo” o “Jack Reacher”, Rosamund Pike es una actriz en alza. En “Perdida” interpreta a Amy, la esposa desaparecida.
¿Qué le atrajo de este proyecto?
Me intrigaba francamente la idea del matrimonio como estafa: la idea de que todos estamos vendiendo una versión de nosotros mismos”, reflexiona. “Y Amy es una creación notabilísima. Me fascinó que se pasara la vida actuando, quizá, en parte, porque apunta a la vida de un actor. El reto de ser Amy consiste en que nada de lo que sucede con ella es lo que parece superficialmente.
¿Suponía un reto interpretar a Amy?
Dando vida a Amy, consigo examinar un gran número de aspectos diferentes del cerebro femenino. Hay escenas en las que Amy interpreta dos cosas diferentes ante dos personas distintas en la misma habitación, y el público tiene que ver las dos.
¿Fue complicado interpretar a un personaje tan contradictorio?
Puede ser de trato sencillo, libre, atractiva y relajada, pero luego está toda esa corriente que le circula por dentro. Todo eso es muy cierto en nuestras vidas actualmente, ¿verdad que sí? A menudo parece que todos estamos editando una versión de nosotros mismos. Amy es un tipo de chica que precisamente no es la ‘mujer ideal’ de Nick. Ella siempre intentaba ser la ‘mujer ideal’ de cualquier hombre con el que estaba; se meterá en su cabeza y será esa mujer, interpretará ese papel con todas sus fuerzas.
Aquellos primeros y gloriosos días fueron un auténtico regocijo para ella, pero era imposible que se mantuvieran en el tiempo. Cuando las cosas comenzaron a ir mal –cuando la madre de Nick contrajo cáncer, cuando los padres de Amy comenzaron a tener problemas económicos–, su matrimonio cambió. Creo que Amy tuvo la sensación de haberse mostrado cómo era realmente y que eso a Nick no le había gustado.
El reto era ir pelando una capa tras otra de la cebolla que es este matrimonio.
¿Cómo fue el trabajo con Fincher?
David es extraordinariamente minucioso y estricto en lo que se refiere al aspecto psicológico…., y como quiere explorarlo todo, te lleva a pensar que no debes escatimar ningún esfuerzo.
