Steve Buscemi en carne y hueso se parece bastante al personaje que estamos acostumbrados a ver en la pantalla, al menos en lo que a languidez se refiere. Pero es bastante menos locuaz que al secuestrador que encarnó en "Fargo". Presentamos a continuación sus lacónicas respuestas en torno a "Delirious", film que protagoniza.
Su personaje se pone muy nervioso cuando está cerca de un famoso. ¿Usted ha sentido algo similar?
Eso le pasa a cualquiera, no tiene que ser necesariamente con una persona famosa. Te puedes poner nervioso delante de una persona a la que admiras.
¿Con quién es más difícil la relación, con los actores, el público o la prensa?
Definitivamente, con los medios de comunicación.
¿En qué se basó para interpretar a su personaje?
Mi idea es interpretar bien al personaje, y no necesariamente como alguien que sube de repente a la fama. Él lleva mucho tiempo haciendo fotografía.
La película tiene una clara mención a Los Soprano, serie en la que ha intervenido. ¿Fue idea suya?
No, estaba en el guión.
¿Cómo ha sido su participación en Los Soprano, donde ha actuado y dirigido?
Tienes menos presión cuando actúas, casi todo recae en el director. Pero a mí me gusta hacer las dos cosas.
Hay un momento de la película donde antepone el trabajo a la amistad. ¿Qué opina de este comportamiento?
En la vida real no me ha ocurrido nada similar. Sin embargo el personaje sólo se sentía cómodo detrás de la cámara, porque era lo que estaba acostumbrado a hacer.
Con motivo del 11-S, fue usted de voluntario con el cuerpo de bomberos donde había servido antaño.
Volví con la compañía con la que trabajaba para ofrecer mi ayuda, porque había perdido a algunos de mis compañeros, de mis amigos en el atentado. Sentí más bien que me ayudaron a mí, más que la ayuda que yo pude prestar.
¿Cómo ha cambiado su relación con Tom DeCillo, con el que trabajó en Vivir rodando?
Los cambios son normales, te vas haciendo mayor, aunque por lo demás, todo sigue igual. Él es muy comprometido, sabe lo que quiere hacer y sabe por dónde ir. Espero que esta película sea un éxito financiero para poder seguir trabajando con él.
¿No tiene miedo de que se le encasille en personajes de perdedores?
No es que sean perdedores, es que es gente que tiene problemas, como tenemos todos.
¿Qué le ha parecido el Festival de San Sebastián, donde su película va a concurso?
Me gusta mucho San Sebastián, es una ciudad preciosa. Tengo muchas ganas de que se proyecte la película en la sala, para poder verla junto al público.
Tiene un ritmo de trabajo frenético. ¿Qué hace cuando tiene algo de tiempo libre?
No me lleva tanto tiempo todo el trabajo que hago. Así que en realidad tengo mucho tiempo libre.
¿Qué opina del cine independiente?
Para mí la gente que hace cine independiente tiene un punto de vista muy definido y son muy fieles a eso. De eso se trata una película independiente.
¿Se entrega por igual con los hermanos Coen que en una superproducción de Jerry Bruckheimer, por ejemplo?
No tiene sentido hacer una cosa a medias. Te tienes que entregar en todo lo que hagas. Tengo preferencia por trabajar con unas personas antes que con otras, pero eso no quiere decir que luego no ponga interés en todo lo que hago.
¿Cree que el trabajo de actor está sobrevalorado?
Realmente hay muy pocas estrellas en relación a la cantidad de actores que trabajan.
Ha pasado por varias películas de animación como Monster House. ¿Le gusta el género?
No me apetecería hacer eso todo el tiempo, pero es una experiencia interesante. Te ponen unos sensores en el traje, te filman con infrarrojos, y luego hacen una animación con lo que han grabado. Es muy interesante, aunque no me gustaría dedicarme exclusivamente.
