Decine21

Entrevistas

Connie Nielsen, mujer sufriente en "Hermanos"

Es la danesa más popular desde Karen Blixen, la sirenita de Andersen y la cerveza Carlsberg. Delgada y altísima, Connie Nielsen es aquella atractiva mujer de cuarenta años que deslumbró al respetable con su interpretación de Lucilla, la hermana de Joaquin Phoenix en "Gladiator". Además, la actriz suele hacer gala de su inteligencia, escogiendo producciones tan interesantes como "Retratos de una obsesión" y "Basic". Obtuvo la Concha de Plata a la mejor actriz en San Sebastián, por su papel protagonista en "Hermanos", en la que interpreta a Sarah, una madre de familia que espera el regreso de la guerra de su marido, cual moderna Penélope.

Connie Nielsen, mujer sufriente en "Hermanos"

¿Qué le llamó la atención de este film para aceptar el papel?

Justo antes de leer el guión se produjo un brote de asesinatos cometidos por veteranos de guerra que no habían sabido adaptarse de nuevo a la vida civil. En una semana hubo cuatro casos así. Cuando el texto llegó a mis manos, resultó que reflejaba el dolor que yo sentí cuando me enteré de esos trágicos sucesos. Y no sólo desde el punto de vista de los hombres que se habían ido a la guerra, sino que también describe el dolor de sus esposas.

¿Qué opina del conflicto armado que se ve en la película?

Ir a la guerra es una decisión complicada. Cualquier país que decida en la actualidad mandar sus tropas a la guerra tiene que analizar antes cuál es la realidad de la guerra, y las consecuencias que va a tener. Debemos saber encajar qué pasa cuando los soldados regresan, los problemas que pueden tener y qué se puede hacer con ellos. El problema en Dinamarca es que hasta hace dos años nos parecía inconcebible mandar soldados a algún sitio, porque creíamos que la guerra era algo propio de nuestros abuelos. Todo parecía como de los años 60, pues la gente abogaba por el amor y la paz. Yo lo prefiero así, pero de repente resulta que enviamos tropas a Afganistán, lo que resultó difícil de aceptar por la población.

¿Cree que estaba justificado mandar las tropas?

Eso es un debate político en el que prefiero no entrar. Mi gobierno me representa, aunque el problema es ser lo suficientemente valiente para afrontar el envío de tropas. La película tampoco valora hasta qué punto la guerra estaba o no justificada. Simplemente parte de la premisa de que ha ocurrido, y reproduce una realidad que fue tal y como se cuenta.

Hace poco leí un libro titulado The Proud Tower (La torre del orgullo), de Barbara W. Tuchman, sobre las distintas políticas de Gran Bretaña, Rusia y EE.UU. a finales del XIX y hasta la I Guerra Mundial. Describía todas las maquinaciones maquiavélicas que se practicaban por aquel entonces. Me llamó la atención el hecho de que la política exterior se convierte en una excusa para apoyar diversos intereses nacionales. Para mí es profundadamente triste. En los últimos años se han reforzado las alianzas para evitar las guerras, se ha seguido adelante con la Unión Europea y se han desarrollado las reglas del derecho internacional. No entiendo cómo el resultado de todo esto ha sido mandar tropas  a Afganistán. Es un poco triste. Algo ha fracasado.

¿Cómo preparó a su personaje?

Sarah es la típica mujer danesa, por lo que interpretarla me supuso impregnarme de la cultura de mi propio país. Ella es como muchas de mis amigas danesas, aquellas chicas con las que crecí, que se han casado y tienen hijos, por lo que me fijé mucho en ellas. Por otro lado, comparto con ella su humildad, su modestia, y la forma que tiene de enfrentarse a diario a los problemas. Lo más curioso de la preparación del personaje fue que tuve que contratar a un profesor de danés, a pesar de que soy danesa. Pero fue porque mi personaje vivía en un suburbio de Copenhague, donde se habla un danés coloquial, sucio, muy alejado del danés formal, y chapado a la antigua que se habla en la zona donde yo nací.

Uno de los rasgos más sobresalientes de Sarah, es que se trata de una mujer que ama a su familia, y que sabe mantener a todos los miembros de la misma unidos.

Es cierto. Ella es como el centro.y soporte emocional de la familia. Y poder interpretarla fue fantástico. Para mí fue maravilloso experimentar todas las etapas que atraviesa Sarah. En primer lugar, ella siente amor por su marido y tiene que afrontar la tristeza que le produce que se tenga que marchar. Después tiene que enfrentarse a un período mucho más gris, en el que supone que él ha muerto, pero esto le ayuda a desarrollarse como persona. Por último, el tercer período no debería desvelarlo, para no estropear la película, pero digamos que es otra fase de dolor. Para mí, como madre, ha sido muy edificante interpretar este papel, porque me ha permitido trasladar toda mi experiencia personal a la pantalla.

Una de las subtramas más interesantes es la relación platónica de Sarah con su cuñado, por el que siente una evidente atracción, pero aún así se frenan. Es una relación muy bonita de amistad.

Si ella no estuviera casada, claramente tendría una relación con él. Pero en estas circunstancias nunca lo harían, porque ella quiere a su marido y él a su hermano. Es una barrera que ambos respetan. Eso no quiere decir que no puedan compenetrarse y ayudarse mutuamente. En la vida real se dan muchas relaciones así, aunque el cine igual tiende a lo truculento para vender más.

El film también trata el tema de los malos tratos, que desgraciadamente sigue de actualidad.

Hablé mucho con la directora de esa escena, porque pensaba que teníamos que filmarlo de forma realista. No quería que se tratase el tema a la ligera. Si me hubiera pasado a mí algo parecido, me habría marchado, y después le habría pedido a mi marido que acudiera a las ayudas sociales. Un hombre como el que aparece en la película necesita ayuda, por el bien de toda su familia.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot