La ucraniana Olga Kurylenko se ha convertido en la última chica Bond. Aunque eso sí, no tiene tiempo para enamorarse de 007 por sus deseos de venganza. Hablamos de ella y su afición a los papeles de acción, ya que se la ha visto en Hitman y Max Payne.
Cuando Debbie Williams [directora de casting] la escogió para el papel, ¿pensó que fue por ser una mujer guapa y sexy, o por haber hecho una buena interpretación?
Creo que esta pregunta debería hacérsela al director y a los productores, pero creo que para este papel el aspecto físico no era lo más importante, no es un papel tan superficial, requiere una fuerza física y mucho entrenamiento.
¿Qué pautas le dio Marc Foster para su personaje?
Él quería que este personaje fuera fuerte y yo también. Estoy muy contenta con que mi personaje tenga una historia fuerte detrás. No quería ser la muñeca, la sombra de James Bond. Mi personaje tiene una lucha interna, es una mujer que ha sido herida y busca venganza. Por eso es como un reflejo de Bond, los dos queremos vengar a los que nos han hecho daño en el pasado.
De niña hizo ballet, tocó el piano, me pregunto cómo alguien con formación tan artística como usted, se plantea un papel de acción así.
En primer lugar porque el personaje es físicamente fuerte, una de las cosas más importantes era transformarse físicamente; yo no podía fallar en el hecho de que tenía que ser fuerte ,y estuve trabajando continuamente con el equipo de entrenamiento durante seis meses, hasta que se aseguraron de que estaba en forma. Yo hice mis propias escenas de acción. Nunca pensé que aprendería las cosas que aprendí allí. En cuanto a la diferencia entre mi vida real y el personaje, ahí está precisamente lo interesante. Buscamos papeles que sean diferentes a lo que somos en la vida real. Si fuera igual que yo, probablemente perdería el interés.
¿Cómo ha llevado el hecho de que tu personaje sea boliviano? ¿Le ha preocupado en algún momento?
No me preocupaba, estaba muy feliz y muy nerviosa porque significaba una transformación aún mayor, alguien que no es quien soy yo, yo no soy boliviana. Significaba que debía poner un acento diferente, y trabajé muy duro para conseguirlo. Me ayudaron a entrenarme y grabé las voces de mis amigos bolivianos y españoles en mi iPod para tratar de imitar su voz. Fue muy interesante. Además también tuve que conseguir una apariencia latina, tuve que broncear mi piel, etc.
¿Es cierto que ha recibido críticas del Partido Comunista de San Petersburgo?
No sé lo que han dicho. ¿Es un chiste? Es ridículo. No sé qué decir.
La fuerza de su personaje se combina con cierta vulnerabilidad, por el pasado que vivió cuando era niña. ¿Cómo ha combinado esas dos caras del personaje? ¿Hay algo en su background ucraniano, que le haya ayudado a interpretar a Camille.
Este es el trabajo de una actriz, tienes que convertirte en el personaje que interpretas. Por supuesto algunas de las cosas que utilizamos provienen de la experiencia o de lo que has visto. No puedes definirlo realmente, es muy complicado. El hecho de que en este momento Camille esté muy centrada y muy concienciada en lo que hace se parece bastante a mi forma de ser. Yo también estoy muy centrada y soy muy responsable con lo que hago. Intento hacerlo lo mejor posible.
Las chicas Bond no repiten en ninguna entrega. ¿Le gustaría repetir con Bond?
No creo que Camille vuelva, porque hasta ahora no ha pasado con ninguna chica y no creo que pase tampoco esta vez.
Uno de los ejes de la película es la venganza por haber sufrido violencia doméstica. Me gustaría saber si a la hora de abordar al personaje sentiste un peso sobre tus hombros de cara a tratar un tema que está tan de actualidad.
Hay mucha violencia en el mundo ahora y muchas películas lo reflejan, pero aún queda mucho por hacer al respecto. Hay mucha corrupción. El bien sólo existe porque existe el mal. Es horrible lo que está ocurriendo.
Si James Bond existiera ¿se enamoraría de él?
Este personaje no existe, es una película, una fantasía. Todo depende de la conexión personal que tuviera con él.
