El sudafricano Neill Blomkamp sorprendió a propios y extraños su curiosa película de alienígenas Distrito 9. De nuevo con Elysium entrega una película de ciencia ficción protagonizada por Matt Damon que tiene más enjundia de lo que podría pensarse a primera vista. Nos lo cuenta él con sus palabras.
Sobre la construcción de la elitista estación espacial Elysium
“En cierto sentido la idea es disparatada. La idea de llevarte piedra, argamasa, hormigón, y piscinas – y todo lo que necesitas para construir estas mansiones en una estación espacial – es una sátira. Subraya la idea central de la película – los habitantes de Elysium poseen riqueza inimaginable, y usan sus recursos para construir un entorno aislado, sintético, casi hermético para ellos solitos. En cierto sentido, Elysium es lo opuesto a una invasión alienígena – trata de seres humanos que intentan proteger un estilo de vida en lugar de proteger el planeta Tierra, por lo que deciden partir al espacio.”
Inspirado por la realidad
“Por allá en los años 70, la gente de hecho discutió la idea de dejar la tierra y construir estaciones espaciales en las cuales vivir en un futuro. Una de las respuestas más contundentes a ese reto la planteó el Stanford Torus. Me gusta la idea de partir de un concepto conocido y adornarlo con dinero, diamantes, y mansiones a lo Bel Air –la idea, la imagen, de construir mansiones exorbitantes y ridículas en una estación espacial en forma de donut, me resulta hilarante, tanto como para querer hacer una película en torno a ese tema.”
Algo más que cine de palomitas
“Me encantan las explosiones tanto como hacer películas que traten temas serios. Soy más un artista visual que otra cosa. No quiero hacer películas demasiado serias –me gustan la acción y la imagen visual, y para mí todo empieza ahí. Pero también me interesa la política, así que una vez monto el mundo y empiezo a indagar en los personajes y en la historia, las ideas políticas que me intrigan se van abriendo paso. Los temas que más me interesan tienden a ser conceptos amplios, sociológicos, y me gusta la idea de hacer películas que tratan esos conceptos pero que no sean ni espesas ni predicadoras. Mi esperanza es que al plasmar estos temas en esta película los espectadores tendrán la oportunidad de verlos desde una perspectiva diferente. Lo más importante es que la película sea entretenida, pero me gusta introducir una historia subyacente que merezca la pena; es algo más que palomitas.”
Una alegoría de nuestro mundo hoy
“Toda la película en sí es una alegoría. Tiendo mucho a pensar en la disparidad en la riqueza y cómo esta afecta a la inmigración, y creo que cuanto más avancemos por ese sendero en el que estamos actualmente, más se parecerá nuestro mundo al representado en Elysium. En ese sentido, creo que las preguntas subyacentes de la película se ajustan a la realidad.
Cuando vean la riqueza de Elysium frente a la pobreza de la tierra, algunos espectadores pensarán que es mucho más extremo que la realidad –y no lo es. Ambas existen en la tierra actualmente. En la ciudad de México, en Johannesburgo, en Río, observas núcleos de ostentosa riqueza en barrios con seguridad propia, entre un mar de pobreza. Y creo que las ciudades estadounidenses van en esa dirección. Por eso ambientamos la película en Los Ángeles. Pero esa disparidad no puede durar. Y no sé lo que será de nosotros – si vamos a arrastrarnos hacia el futuro o estallar. Elysium es el cruce donde se bifurcan ambos caminos.”
