Ganó el Oscar a la mejor película en 1980 por "Kramer vs. Kramer". El productor Stanley R. Jaffe murió el lunes a los 84 años, en su casa en Rancho Mirage, según anunció su hija Betsy Jaffe.
Stanley Richard Jaffe nació el 31 de julio de 1940 en New Rochelle, Nueva York, en el seno de una familia vinculada al mundo del cine, ya que su padre, Leo Jaffe, fue un reconocido ejecutivo de la industria. Desde pequeño, Stanley tuvo contacto con el ambiente cinematográfico, lo que marcaría su futuro profesional. Se licenció en Economía en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania en 1962, iniciando así el camino que le llevaría a ser una figura influyente en Hollywood.
En sus primeros años, Stanley R. Jaffe trabajó en Seven Arts Associates, para luego incorporarse a CBS tras la adquisición de la compañía por Warner Bros. Su talento y capacidad de liderazgo le abrieron las puertas de Paramount Pictures, donde, a los 29 años, fue nombrado vicepresidente ejecutivo y director de operaciones. En octubre de 1969 se convirtió en el presidente más joven de un gran estudio en la historia de Hollywood. En aquella etapa, según declaró en una entrevista publicada por The New York Times, "tuve un ego lo suficientemente grande como para aceptar un puesto de esa envergadura, aunque no supiera todavía lo que debía decir". En agosto de 1971 abandonó el estudio para volver a la producción independiente.
Durante la década de los 70, Jaffe produjo películas que marcaron época. En 1969 participó en Adiós, Columbus, seguido de Mala compañía en 1972 y Los Bad News Bears en 1976. Sin embargo, su obra cumbre llegó en 1979 con Kramer contra Kramer, película que le valió el Oscar a la Mejor Película en 1980. Tras el triunfo, en su discurso de aceptación señaló que "Kramer contra Kramer es una película hecha con amor y sobre el amor", dejando claro el valor personal que atribuía a la excelencia.
En 1981 produjo Taps (Más allá del honor) y en 1983 dio su debut como director con Sin rastro. Durante esta etapa, Jaffe manifestó en una entrevista que se sentía atraído por películas que "abordan la familia y lo que significa formar parte de ella, tanto cuando están unidos como separados, ante las presiones del mundo exterior". Posteriormente, en 1987 produjo Atracción fatal junto a Sherry Lansing, y en 1988 participó en Aacusados.
A principios de los 90, regresó a los altos cargos ejecutivos en Paramount Communications, asumiendo la presidencia en 1992, aunque su etapa terminó en 1994 tras la adquisición del estudio por parte de Viacom. En años posteriores, continuó su carrera como productor con Madeline (1998), Soñé con África (2000) y Las cuatro plumas (2002).
