In memoriam
A la avanzada edad de 95 años
Muere Mario Adorf, que destacó en "El tambor de hojalata"
El actor germano-italiano Mario Adorf, uno de los rostros más reconocibles del cine europeo durante décadas, ha fallecido a los 95 años en su domicilio de París tras una breve enfermedad, según confirmó su agente. Especializado en personajes de villano con carisma —su territorio natural—, su figura quedó asociada a títulos clave del cine europeo de posguerra, desde el thriller hasta el wéstern y el drama de autor.
Nacido en Suiza, hijo ilegítimo de un médico italiano y una asistente alemana, se crio en Alemania, donde inicialmente estudió criminología antes de abandonarla por la interpretación. Empezó a llamar la atención con El diablo ataca de noche (1957), de Robert Siodmak, donde encarnaba a un asesino en serie en la Alemania nazi, un papel que marcaría su inclinación hacia personajes oscuros.
Durante los años 60 se convirtió en un habitual del wéstern europeo, alcanzando gran popularidad con Winnetou (1963), donde daba vida al villano que asesina a la familia del héroe apache. Este papel le otorgó un estatus de culto en Alemania. Paralelamente, trabajó en producciones italianas, especialmente en relatos de mafia, consolidando su imagen de antagonista sofisticado.
Su consagración internacional llegó con El tambor de hojalata (1979), dirigida por Volker Schlöndorff, donde interpretó al padre del protagonista. La película obtuvo la Palma de Oro en Cannes (ex aequo con Apocalypse Now) y el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, consolidando a Mario Adorf como intérprete de referencia. También participó en El honor perdido de Katharina Blum (1975), codirigida por Volker Schlöndorff y Margarethe von Trotta, y en Lola (1981), de Rainer Werner Fassbinder.
A lo largo de su carrera colaboró con cineastas de primer nivel como Claude Chabrol, Damiano Damiani y Billy Wilder, con quien finalmente trabajó en Fedora (1978), tras haber rechazado anteriormente proyectos como Uno, dos, tres, Grupo salvaje y El padrino, decisiones que él mismo reconocería como errores.
Su presencia en producciones internacionales incluyó participaciones en Guerra y paz televisiva o El topo (adaptación de John le Carré), así como en Smilla (1997), de Bille August. Sin embargo, en Alemania alcanzó enorme popularidad televisiva en los años noventa y dos mil con series dirigidas por Dieter Wedel, además de su celebrada intervención en la sátira Kir Royal (1985).
Reconocido con múltiples premios —entre ellos cinco galardones del cine alemán y un premio honorífico en el Festival de Locarno en 2016—, Mario Adorf continuó trabajando hasta avanzada edad. Su última aparición en pantalla fue en Real Fight (2023), cerrando una trayectoria de más de seis décadas marcada por una convicción clara: los villanos, decía, son siempre los personajes más interesantes.
Tom Cruise quiere ver otra vez "La Odisea" de Nolan
Si alguien sabe vender la experiencia de ir al cine, ése es Tom Cruise. Y ahora ha utilizado su enorme altavoz en redes sociales para recomendar la nueva película de Christopher Nolan, “La Odisea”, incluso antes de su estreno oficial.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.