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Biografía

Claude Chabrol

Claude Chabrol

80 años ()

Claude Chabrol

Nació el 24 de Junio de 1930 en París, Francia
Falleció el 12 de Septiembre de 2010 en París, Francia

Premios: 2 Festival de San Sebastián (más 1 premios)

Maestro de la Nouvelle Vague

17 Marzo 2006

Claude Chabrol fue una de las figuras clave de la Nouvelle Vague, y posteriormente ha seguido siendo todos estos años uno de los más prestigiosos creadores del cine francés. El autor de El bello Sergio falleció el 12 de septiembre de 2010, a los 80 años de edad en la capital francesa. Hasta el último momento había estado muy activo, con películas brillantes.

Claude Chabrol nació el 24 de junio de 1930 en la farmacia que regentaba su padre en París. A los seis años acude por primera vez al cine, y desde entonces se convierte en asiduo de la sala que pertenecía a su tío. Apasionado de la literatura desde pequeño -lo que se notará después en las múltiples referencias literarias de sus películas-, pasó la II Guerra Mundial en el pueblo donde vivía su abuela. Allí llega a fundar un cine en un garage.

Claude Chabrol se casó con una mujer de buena posición social, Agnés Marie-Madeleine Goute, con la que tuvo dos hijos, Jean-Yves y Matthieu, que con el tiempo se convertiría en el compositor de la música de sus películas. La fortuna de su esposa le permite vivir holgadamente, y sin necesidades económicas, decide dedicarse a escribir sobre cine. Empieza a publicar en la mítica revista "Cahiers Du Cinema", por vez primera con la crítica de Cantando bajo la lluvia. Con otro de los grandes colaboradores de la publicación, Eric Rohmer, publica "Hitchcock devant le mal", un libro que fue definitivo para reivindicar el valor del cine del maestro del suspense.

Tras fundar su propia productora AJYM Films, Chabrol debuta en el cine con El bello Sergio, una de las cintas clave de la Nouvelle Vague. En su segundo trabajo, Los primos, donde ya había un "Charles" víctima y un "Paul" verdugo. Estos personajes se repetirán en sus películas, y desde El tercer amante, de 1961, también solía haber una Hélène, siempre encarnada por Stéphane Audran, en la que se mezclan la bondad de Charles y la maldad de Paul. Aún en películas donde no se llaman igual, el esquema se mantiene.

Aunque sus películas suelen ser bastante similares, lo cierto es que Chabrol fue un director prolífico, que rodaba a ritmo de al menos una película al año, cuando no rodaba dos. Algunos de sus títulos tuvieron una gran repercusión como El tigre se perfuma con dinamita, El carnicero, Un asunto de mujeres, Madame Bovary, La ceremonia, etc. Casi siempre suele criticar a las familias de clase alta del ámbito provincial.

Tuvo también una intensa actividad como director teatral, escribió alguna novela y era conocido por su gusto por la buena mesa. De hecho, prohibía los sandwiches en los rodajes y solía ofrecer memorables banquetes. Con la citada Stéphane Audran mantiene un idilio que provoca que su esposa, Agnés, pida el divorcio.

Cuando parecía que Chabrol entraba en una etapa de decadencia dirigió la excelente No va más, de 1997, Concha de Oro en San Sebastián y premio al mejor director. Desde entonces entró en una nueva juventud, dirigiendo películas de gran interés, como En el corazón de la mentira, Gracias por el chocolate, La flor del mal (2003), o Borrachera de poder, su última obra redonda. Sus últimos trabajos fueron el largometraje policiaco Bellamy y dos episodios de la serie Au Siêcle de Maupassant.

Ganador de 2 premios

Ganador de 1 premio

Filmografía
Una chica cortada en dos

2008 | La fille coupée en deux

La razón de que la chica a la que alude el título esté ‘cortada en dos’ es que se divide entre dos amores. Gabrielle Deneige (cuyo apellido ‘de nieve’ parece una metáfora relativa a que se trata de una joven inocente y pura) trabaja como mujer del tiempo en una cadena televisiva de Lyon. Se ha enamorado de ella locamente Paul Gaudens, joven caprichoso y desequilibrado, heredero de una importante industria farmacéutica, pero sin ocupación aparente, pues no se encarga personalmente de dirigir sus propios negocios. Gaudens no puede aceptar que Gabrielle le rechace, por lo que su actitud es agresiva, próxima al acoso sexual. Por su parte, Gabrielle en principio sólo piensa en Charles Saint-Denis, un famoso escritor que le deslumbra con su brillantez, y que se convertirá en su amante ocasional, a pesar de que se trata de un hombre casado. Claude Chabrol, uno de los decanos del cine francés, dirige a buen ritmo. Recogió merecidos elogios por Borrachera de Poder, sobre una juez que investigaba un asunto de corrupción. En su siguiente trabajo, regresa a la especialidad de la casa, pues se trata de una disección de la decadencia moral de la sociedad occidental, en forma de thriller dramático, que se desarrolla en un entorno de provincias, como ocurre en otras de sus películas –En el corazón de la mentira, Gracias por el chocolate, La flor del mal–. Como en aquellas, también tiene en esta ocasión una importante presencia una familia burguesa que oculta algún secreto escabroso del pasado y que le sirve al director para criticar a esta clase social que en realidad es la suya propia, obsesionada por mantener las apariencias. Esta vez también describe otras dos familias muy diferentes, la del escritor, que vive sólo con su esposa en una felicidad superficial, pero que en realidad es infiel, y la de la chica del tiempo, hija de madre soltera. Curiosamente, éstas últimas, la madre y la hija, parecen las más alegres.  Esta vez, el cineasta parisino confiere un carácter alegórico a esta historia que parece un microcosmos sobre la moderna sociedad, con una joven cándida arrastrada a la inmoralidad por su relación con dos personajes muy representativos de la Europa actual, el maduro hecho a sí mismo elegante, que esconde todo tipo de depravaciones, y el joven más pasional y directo, que ha nacido con la vida resuelta, pero enajenado y sin muchos horizontes vitales. Aprovecha la ocasión Chabrol a un nivel más secundario para elogiar la vida en un sitio apartado, lejos del bullicio de la gran ciudad, y para arremeter contra los artistas, el mundo de la cultura y los medios de comunicación, que conoce muy bien. La secuencia del entrevistador televisivo que tras una mediocre entrevista le pregunta al escritor si aspira a ganar un premio que en realidad ya le dieron, parece inspirada en la propia vida de Chabrol. Sin ser tan brillante como las obras mayores del autor de La ceremonia, ni como su anterior film, Chabrol imprime un enorme nivel a su trabajo. Con una gran economía de medios, describe a sus personajes con tantos matices que son únicos –el escritor que recurre constantemente a la cita de frases célebres para desconcertar a sus conocidos, el joven envidioso a pesar de que lo tiene todo, la chica bienintencionada y responsable, capaz de caer en lo más bajo por amor, etc.–. Parte de un guión sólido, que dosifica de forma modélica los detalles de la historia, coescrito por él mismo con Cécile Maistre, que hasta ahora solía trabajar con él como primera ayudante. Al parecer, el relato se inspira en un suceso acontecido en el siglo XIX, y que recogió Richard Fleischer en el film El trapecio rojo, de 1955. Su puesta en escena es deslumbrante, con hallazgos de maestro, como la confesión de la madre de Paul, encuadrada de tal forma que parece estar escondiéndose de la cámara, como si le avergonzara lo que está contando. Como siempre, Chabrol saca lo mejor de unos actores selectos, aunque esta vez no está presente como es habitual en su cine Isabelle Huppert (que hubiera  sido la perfecta madre de Paul, pero probablemente no le ofreció el papel porque es muy secundario). Sí que aparece otro de sus habituales, Benoît Magimel (Paul) que sale airoso del papel más difícil y François Berléand, un peso pesado, que en Borrachera de poder era el empresario encarcelado. También le saca partido a Ludivine Sagnier, que está haciendo carrera desde que llamó la atención de la crítica  en Swimming Pool.

6/10
Borrachera de poder

2006 | L' ivresse du pouvoir

Jeanne Charmant Killman es la juez instructora de un importante caso de escándalo financiero, por el que ha ordenado el ingreso en prisión de Humeau, el presidente de un potente grupo industrial. Ella, casada y sin hijos, es una profesional rigurosa, implacable, y como un témpano de hielo. Está deseando que su investigación permita la condena de un buen puñado de delincuentes de guante blanco, pero las ramificaciones del caso, que salpican a empresarios y políticos de altísimo nivel, pueden hacerle la tarea muy complicada. Por otro lado su marido Philippe se siente ninguneado, ella sólo parece prestar atención a su caso, y a un suave humor irónico, que siempre le acompaña, y que entiende muy bien su sobrino Felix, un 'bon vivant' que vive temporalmente con el matrimonio. Estamos ante un film típicamente chabroliano, con ese aire gris tan suyo, que le sirve para fustigar a la pequeña burguesía y a los poderosos. A estas alturas el veterano Claude Chabrol parece capaz de hacer cine con los ojos cerrados. Aquí maneja a la perfección los mecanismos narrativos, el pasar de los interrogatorios a los escenarios íntimos como el domicilio de la juez. Igual te planta un perfecto plano secuencia al inicio para mostrar la detención de Huneau, que juega con el campo y contracampo en los interrogatorios, o muestra a los personajes en el mismo plano en las escenas del hogar. Acierta al abordar el tema de la corrupción política y empresarial, y sabe dosificar algunos elementos de suspense, el atentado (¿o no lo ha sido?) contra Jeanne, o las zancadillas que ella encuentra en su camino, como la asignación de una juez ayudante, que esperan le saque de sus casillas. Isabelle Huppert trabaja por séptima vez para Chabrol, y le entrega a éste lo que espera, el personaje de alguien implacable, dura, muy dura, pero que en algún momento es capaz de mostrar, levemente, compasión. Los demás personajes, secundarios, están muy bien, y destaca sobre todo François Berleand, como el hombre en prisión que se va desfondando. La escena de su salida de la cárcel es una perfecta conjunción de la maestría de un gran director y un estupendo actor.

7/10
La dama de honor

2004 | La demoiselle d'honneur

Disección de la pequeña burguesía, thriller de influencias hitchcockianas, ritmo narrativo moroso, son algunos de los lugares comunes que adornan cualquier comentario de una película de Claude Chabrol. La que nos ocupa no es una excepción. Describe la pasión amorosa de Philippe, cuando conoce a la bella Senta, que va a ser dama de honor en la boda de su hermana. Aquello parece amor a primera vista, pero cuando se sumergen de lleno en una relación que mantienen en secreto, ella, bastante rarita, propone como demostración del afecto que se profesan, que cada uno cometa el asesinato que le gustaría realizar al otro. Suena a juego perverso de la imaginación y nada más, pero… El cineasta galo adapta en esta ocasión una novela de Ruth Rendell, que se diría pariente más o menos próxima de Extraños en un tren, de Patricia Highsmith. Nuevamente exhibe su dominio de la narración cinematográfica y de la construcción de personajes, con su típico grado de morbo, que hace que el espectador se considere testigo no invitado de lo que se cuenta.

4/10
La flor del mal (2003)

2003 | La fleur du mal

Un matrimonio. Él tiene una hija, y ella un hijo, de matrimonios previos. Ella se presenta a alcaldesa de su pueblo. Pertenecen a una familia de rancio abolengo, pero con un suceso escabroso del pasado que aún pesa. E ironías del destino, parece que la historia está condenada a repetirse en el presente. Claude Chabrol ofrece uno de sus típicos filmes, de relaciones peligrosas con gotas de suspense, que le sirve para hacer el ácido retrato de una burguesía escasa de principios. Hasta cuatro miembros de la familia del cineasta aparecen en los títulos de crédito.

4/10
Gracias por el chocolate

2000 | Merci pour le chocolat

Un matrimonio. Ella, es ejecutiva de una fábrica de chocolate. Él, un prestigioso pianista. Tienen un hijo. Un día se presenta en su casa una joven, estudiante de piano. Ella ha averiguado que, recién nacida, estuvo a punto de ser intercambiada por el hijo. Y, visto su talento musical, surge la duda. ¿Hubo tal intercambio? El suspense está servido. Atmósfera inquietante. Claude Chabrol la crea con pasmosa sencillez, para hablar de “la perversidad considerada como mal absoluto”. En el grupo de actores destaca Isabelle Huppert, que comenta: “Sobre el papel las escenas parecen anodinas y carentes de acción. Pero a medida que las interpretas, como por arte de magia, van tomando cuerpo.”

6/10
No va más

1997 | Rien ne va plus

Betty y Víctor forman una curiosa pareja de timadores. Ambos recorren Francia y los países contiguos buscando gente insensata a quien dar el golpe. Su plan es bien sencillo y no suele darles ningún problema: acuden a ciudades donde se organiza alguna convención o congreso, allí se fijan en algún asistente adinerado y tienden su trampa. Betty aprovecha sus encantos para seducirle, y el astuto Víctor hace valer su astucia para desplumarle. Todo les funciona a las mil maravillas hasta que cometen una terrible equivocación. No caen en la cuenta de que el último personaje timado tiene que ver con un grupo de criminales sin escrúpulos. De esta forma se involucran en una peligrosa trama mafiosa, y tendrán que echar toda la carne en el asador para salir ilesos. Un planteamiento atractivo ideado y escrito por el propio director, el prestigioso Claude Chabrol. Premio a la mejor película y al mejor director en el Festival de San Sebastián en 1997. La película despierta el interés desde el principio hasta el final, y tiene algunas escenas brillantes. Recomendable.

6/10
La ceremonia

1995 | La Cérémonie

Sophie es una joven contratada como asistenta por una acomodada familia rural con dos hijos adolescentes. La que en principio parece una eficiente e inofensiva criada, pronto empieza a revelar un extraño carácter, así como un turbio pasado. Su amistad con una empleada de correos del pueblo, con la que comparte sus secretos, se convertirá en complicidad a la hora de cometer un terrible y sádico crimen. El veterano Claude Chabrol adapta la novela de intriga La mujer de Piedra, de Ruth Rendell y vuelve a mostrar su peculiar visión de cierto sector de la burguesía, lo cual le lleva a elaborar una serie de retratos humanos negativos. El film cuenta con un guión bien estructurado, que logra plantear la trama con gran naturalidad. Los actores están excelentes, destacando una elegante Jacqueline Bisset. Claude Chabrol consiguió con este relato, que se puede encuadrar dentro de la serie negra, diversos galardones. En el festival de Venecia de 1996, el de mejor interpretación femenina, y el Premio Cesar 1995 en la misma categoría.

6/10
El infierno (1994)

1994 | L'enfer

En un hotel situado en un bello entorno natural muy tranquilo, vive el feliz matrimonio que atiende al público, formado por Nelly (Emmanuelle Béart), una mujer extremadamente presumida, y Paul (François Cluzet), un hombre estresado y locamente enamorado de su mujer. Pero un día la armonía se rompe cuando Paul pierde la cabeza. Los celos se han apoderado de su cerebro y de su personalidad. Los fantasmas no le dejan ver la realidad y cree firmemente que su mujer le está engañando. Se producirá una gran tensión en el matrimonio que les irá llevando a los dos hacia su autodestrucción. Cada vez que ella se acerca a un hombre, él se pone tan furioso que no puede controlarse. Su matrimonio se convierte en un auténtico infierno. Otra disección de esa pequeña burguesía siempre insatisfecha a la que tan aficionado es Claude Chabrol. Se basa para ello en el film homónimo inacabado que Henri-Georges Clouzot acometió en 1964, y que no pudo terminar por un ataque al corazón. El cineasta galo sabe atrapar ese estilo de vida anodino, escaso en alicientes, y lo subraya con una partitura musical algo irritante de piano y violín. Pero el tira y afloja entre la pareja resulta algo reiterativo. Está mejor Emmanuelle Béart como mujer frívola e ingenua, desconcertada ante la actitud del marido, que François Cluzet, algo envarado en el papel antipático de Paul, que arde por su ceguera en el particular infierno de una pasión inútil. El film concluyen con un "sin fin", señalando la sempiternidad de los celos de Paul. El veterano realizador Claude Chabrol (La mujer infiel, Nada, No va más) es uno de los más reputados realizadores franceses, pues formó parte del movimiento llamado Nouvelle Vague (Nueva ola) junto con Jean-Luc Godard, François Truffaut y Eric Rohmer entre otros. A pesar de su avanzada edad, aún continuaba en plena forma en 1993, cuando rodó este profundo drama de personajes sobre la obsesión descontrolada que provocan los celos. Béart gozaba de su etapa de mayor popularidad en el país galo tras el éxito de Nelly y el Señor Annaud. En este filme realizó una de sus mejores interpretaciones.

5/10
Betty (1992)

1992 | Betty

Nueva y dura disección de la burguesía a cargo del francés Claude Chabrol, que en esta ocasión parta de una novela de Georges Simenon. Betty, repudiada por su marido debido a la infidelidad de ella, se refugia en el alcohol. Acogida por una mujer, Laure, que le brinda su amistad, Betty acaba seduciendo a su esposo. Lo que trae consigo nuevos quebraderos de cabeza.

5/10
Madame Bovary (1991)

1991 | Madame Bovary

Adaptación de la novela decimonónica de Gustave Flaubert, donde la mujer del título es infeliz junto a su aburrido marido. Motivo por el cual mantiene una aventura extraconyugal con un joven aristócrata.

6/10
Días tranquilos en Clichy

1990 | Jours tranquilles à Clichy

París, años 30. Henry es un joven escritor estadounidense que comienza a conocer la noche parisina. Casualmente conoce a Alfred, un vividor que le introduce en círculos de dudosa moralidad. Drama muy subido de tono dirigido por el prestigioso realizador Claude Chabrol. Adapta la novela homónima de Henry Miller.

5/10
Asunto de mujeres

1988 | Une affaire de femmes

Sórdida historia real, sobre una madre de familia que se corrompe y acepta ejecutar abortos en la Francia ocupada por los nazis. Isabelle Huppert encarna a la última mujer guillotinada en Francia.

5/10
Inspector Lavardin

1986 | Inspecteur Lavardin

El asesinato de un escritor católico, de ideas muy estrictas, y la investigación consiguiente que dirige el inspector Lavardin, sirven a Claude Chabrol para hacer un dibujo nada complaciente de una clase media que, bajo la capa de la honorabilidad, esconde sucios secretos. Cuando al policía le encomiendan el caso, descubre que la viuda y su hermano son viejos conocidos de su vida pasada. Lo que le lleva a encargarse de caso con más ahínco si cabe. El director francés abunda en su idea habitual de la hipocresía y las metas estrechas de las personas aparentemente normales e intachables, que ocultan tras su mediocridad vicios inconfesables. Ante la miseria humana, viene a decir el nihilista Chabrol, sólo cabe la postura del cinismo.

5/10
Pollo al vinagre

1985 | Poulet au vinaigre

Retrato demoledor de Claude Chabrol de una burguesía bienpensante con muchos sucios secretos. La excusa es un caso que implica varias muertes, investigado por un cínico inspector de policía, encarnado por Jean Poiret. Su personaje, creado por el novelista Dominique Roulet, cobraría protagonismo absoluto en el siguiente trabajo del cineasta francés. La trama implica a un grupo de ciudadanos carentes de escrúpulos y asociados en una inmobiliaria, que presiona a la familia Cuno, madre e hijo, para que desalojen su casa, y así poder ejecutar un lucrativo plan urbanístico. Ella está paralítica, y responde al rol de madre castradora, que provoca una auténtica parálisis vital en su apocado hijo, empleado de correos. Una lectura superficial haría pensar en un film puramente policíaco, que depara varias sorpresas, pero Chabrol se aplica sobre todo a la descripción de unos personajes que no son trigo limpio. Destacan, además del carismático inspector Lavardin, la madre y el hijo. La primera, al cortar las alas al hijo, recuerda a la madre de Anthony Perkins en Psicosis, pero en vivo.

6/10
Lazos de sangre asesinos

1978 | Les liens de sang

Patricia es una adolescente que se convierte en testigo del asesinato de su prima. El inspector Carella está convencido de que la chica no dice la verdad. Claude Chabrol adapta una novela de intriga de Evan Hunter.

5/10
Prostituta de día, señorita de noche

1978 | Violette Nozière

Truculento film que encaja a la perfección en la filmografía de Claude Chabrol. Se basa en un caso real, el de una joven que asesinó a sus padres con un veneno, y que se defendió asegurando que su progenitor abusaba de ella. Las estupendas Stéphane Audran e Isabelle Huppert son madre e hija en una película en que Chabrol sabe evitar caminos trillados.

6/10
Laberinto mortal

1978 | Les liens de sang

Una joven denuncia ante la policía la violación y asesinato de su prima, en el portal de su casa, cuando ambas regresaban de una fiesta. Pero cambiará su declaración inicial implicando a su hermano en el crimen, lo que complica la investigación del detective encargado del caso. Cinta de crímenes sexuales morbosos rodada en Canadá con Donald Sutherland de protagonista, dirige con profesionalidad pero no de modo memorable Claude Chabrol.

5/10
Locuras de un matrimonio burgués

1976 | Folies bourgeoises

Comedia ácida pero no muy inspirada acerca de aburridas parejas burguesas que entretienen su hastío con intercambios entre sus componentes. Temática habitual de Claude Chabrol, pero que apenas logra arrancar alguna sonrisa.

4/10
Una fiesta de placer

1975 | Une partie de plaisir

Retrato de un matrimonio con algún que otro problema. Y para solucionarlos, el marido tiene la pintoresca idea de incitar a su esposa a que tenga aventuras con otros hombres. Cree que incitándole a tal sentido la tendrá bajo control, pero en realidad ocurre todo lo contrario. Paul Gégauff protagoniza y escribe el guión de este film malsano, que sirve para que Claude Chabrol ejerza su habitual disección de la burguesía sin compasión.

4/10
Inocentes con manos sucias

1975 | Les Innocents aux mains sales

Una pareja de amantes decide asesinar al marido de ella para estar juntos, disfrutando de las riquezas del futuro difunto. Pero las cosas no salen del todo bien, y las sospechas hacia la pareja permiten un juego del ratón y el gato, donde el gato es un irónico policía. Claude Chabrol aprovecha una trama más o menos convencional, para llevarla a su terreno, y lanzar sus invectivas a una clase burguesa incapaz de ver más allá de sus narices.

5/10
Relaciones sangrientas

1973 | Les noces rouges

Lucienne Delamare y Pierre Maury mantienen una relación adúltera en una pequeña población, están cansados de sus respectivos cónyuges, el de ella es un político que no le hace caso, mientras que el otro tiene una esposa de salud quebradiza. La muerte de ésta desatará todo tipo de rumores malévolos entre los lugareños. Una trama paradigmática del cine que aborda Claude Chabrol, donde a la intriga se suma la crítica sin cortapisas a la burguesía.

6/10
Doctor Casanova

1972 | Docteur Popaul

Adaptación de la novela 'Meutre à loisir', de Hubert Monteilhet. Una comedia negra sobre la figura del doctor Simay, un seductor impenitente que es en realidad un cínico en potencia, ya que suele decir que en una mujer sólo ve 'la belleza interior' aunque todas sus conquistas parecen indicar lo contrario. Todo cambiará cuando, por una apuesta, acaba en brazos de Christine, una parapléjica más bien fea. Sin embargo, el padre de la chica es un reputado médico y Simay cree que casarse con ella sería un buen espaldarazo para su carrera. Un gran éxito de taquilla que unía a una estrella americana como Mia Farrow con otra francesa tipo Belmondo y, en medio, a la italiana Laura Antonelli. Tan divertida como ocurrente, y cerca de la crítica social que siempre anda presente en el cine de Chabrol.

7/10
La década prodigiosa

1971 | La décade prodigieuse

Adaptación de una novela de Ellery Queen (pseudónimo de Frederic Dannay y Manfred Lee) a cargo de Claude Chabrol, el reparto incluye de modo inesperado a dos nombres representativos del cine estadounidense: Orson Welles y Anthony Perkins. El film describe un peculiar triángulo entre un millonario, su joven esposa a la que previamente adoptó de un horfanato, y su nuevo hijo adoptivo. Relaciones incestuosa y chantaje completan el sórdido cuadro, que le viene a Chabrol como anillo al dedo.

4/10
Al anochecer

1971 | Juste avant la nuit

Una de esa películas inquietantes y un tanto morbosas de las que hacía gala el maestro del cine francés Claude Chabrol (El carnicero), con personajes psicológicamente complicados y muy atractivos. Aquí adapta una novela de Edouard Atiyah en torno a los vicios sexuales de la alta burguesía. Charles es un ejecutivo de éxito en parís. está casado con Hélène, pero tiene una intensa relación con su amante Laura, mujer de su mejor amigo. Su relación con Laura roza los límites de la patología, pues el sadomasoquismo es su principal motor. Un día a Charles se le va la mano...

4/10
La ruptura

1970 | La rupture

Hélène deja a su marido Paul, un hombre algo perturbado, después de que hiciera daño a su hijo Michel. Se avecina un complejo proceso de ruptura, donde los padres del esposo juegan sucio contratando a un hombre que debe remover en la mierda de Hélène para encontrar argumentos para que el juez conceda la custodia del chico al padre. Claude Chabrol disecciona sin piedad a la burguesía de su país, mostrando los extremos de vileza a que puede llegar el ser humano. Fue el segundo film que Stéphane Audran hizo para el cineasta ese año, tras El carnicero.

6/10
El carnicero

1970 | Le boucher

Una de las más logradas combinaciones entre drama y crítica a la clase burguesa con thriller, del Hitchcock francés Claude Chabrol. La intriga la producen las sospechas de una maestra que ha hecho buenas migas con un carnicero, pero del que empieza a sospechar su condición criminal.

6/10
El tigre se perfuma con dinamita

1969 | Le tigre se parfume à la dynamite

El comandante Damnerec y su tripulación intentan sacar del fondo del mar un tesoro. Pero son atacados por un grupo revolucionario de La Guayana. Claude Chabrol dirige este thriller de espías, secuela de El tigre.

4/10
La mujer infiel

1969 | La femme infidèle

Charles y Hélène Desvallées forman un matrimonio aparentemente feliz, con un hijo en común de diez años. Viven en una gran casa de campo en Versalles, y él ha de desplazarse cada día a trabajar a París, a donde lleva a su mujer también regularmente. Charles sospecha que su mujer le engaña con otro hombre mientras él está en la oficina, y contratará a un detective para que le siga los pasos. Como es habitual en su cine, Claude Chabrol pone el punto de mira en las miserias de la burguesía acomodada para pergeñar un drama con su punto de thriller psicológico. Con uno mínimos mimbres en la trama –que resulta de lo más simple– seguimos las andanzas del matrimonio, sus dudas, sus reacciones, sus temores y sus miedos. Todo con una puesta en escena realista, casi gris, en donde lo mejor es sin duda el trabajo actoral, sobre todo de la gran Stéphane Audran (El carnicero), su actriz fetiche.

5/10
Las ciervas

1968 | Les biches

Una mujer rica y escéntrica se encapricha con una chica de la calle. Ambas terminan en una casa donde vive una pareja gay, y coinciden en encapricharse de los favores de uno de ellos. Claude Chabrol maneja una trama de esas que rizan el rizo, y que le sirven para cuestionar las pasiones del ser humano, comunes a todas las clases sociales.

5/10
La ruta de Corinto

1967 | La route de Corinthe

Un agente de la OTAN es asesinado. Su novia se convierte en la principal sospechosa. El prestigioso realizador francés Claude Chabrol firma una curiosa cinta de intriga, con un buen trabajo de Jean Seberg.

5/10
Champaña por un asesino

1967 | Le scandale

Una pareja intenta que un potentado magnate del champán les venda su negocio. Un asesinato y un conato de chantaje complican las cosas, en una trama donde Claude Chabrol intenta emular a su amado Alfred Hitchcock, no en balde tuvo a sus órdenes al protagonista de Psicosis, Anthony Perkins. Sin embargo, no es de sus filmes más logrados.

5/10
París visto por...

1965 | Paris vu par...

Seis distinguidos directores franceses dan su particular visión de París en seis zonas distintas de la ciudad. Historias de amores, desamores, alegrías y penas.

7/10
María Chantal contra Dr. Kha

1965 | Marie Chantal contre Dr. Kha

Un agente secreto francés mata a un hombre en un tren para quitarle una joya que lleva al cuello. En el vagón restaurante conocerá más tarde a una bella mujer, llamada María Chantal. Al saberse observado por otro hombre, el agente decide entregar la joya a la mujer, con quien queda para una cita posterior. Sin embargo, el agente es asesinado y, lógicamente, no podrá acudir a la cita con María Chantal... ¿Pero qué valor tiene esa joya, ahora en poder la esa mujer? Intriga pergeñada y dirigida por Claude Chabrol, uno de los grandes del cine francés y miembro destacado de la "Nouvelle vague". Destaca la presencia del español Francisco Rabal y de la actriz Stéphane Audran, musa cinematográfica del director.

4/10
Les plus belles escroqueries du monde (Las más famosas estafas del mundo)

1964 | Les plus belles escroqueries du monde

Insólito film por episodios que reune a directores muy distintos: los franceses Claude Chabrol y Jean-Luc Godard, el italiano Ugo Gregoretti, el japonés Hiromichi Horikaway y el franco-polaco Roman Polanski. Cada una de ellas relata una estafa supuestamente célebre y real. Destaca el segmento de Claude Chabrol, en la que un timador consigue venderle a un pobre ingenuo la mismísima torre Eiffel, alegando que es de su propiedad. También tiene su interés el fragmento de Godard, en la que plantea como estafa el mismísimo cine, o más concretamente, el cinéma-vérité, que pretende pasar como real.

5/10
Landru

1963 | Landru

Henri Landru es un hombre de mediana edad, aparentemente respetable, que durante la Primera Guerra Mundial idea un plan para enriquecerse y poder alimentar a sus cuatro hijos. A pesar de que se comporta bien con sus allegados, Landru guarda un secreto y es que se hace pasar por distintas personas. Asimismo, seduce a una viuda ricachona para quedarse con el dinero y luego deshacerse de ella. Claude Chabrol (Gracias por el chocolate) dirige esta interesante intriga dramática, con guión de la escritora Françoise Sagan, basada en la vida real de Henri-Desiré Landru.

4/10
Los siete pecados capitales

1962 | Les sept péchés capitaux

Película episódica con segmentos de varios directores, donde articulan tramas en tono de comedia alrededor de los siete pecados capitales. Jacques Demy contribuye en la parte dedicada a la lujuria, donde los protagonistas se cuentan recuerdos infantiles, cuando uno de ellos, ignorante, cría que la lujuria es lo mismo que el lujo; hay hábiles trucajes para mostrar cómo los protagonistas acomodan los cuadros de desnudos de un libro con imágenes de la vida real de las que son testigos.

6/10
El ojo maligno

1962 | L'oeil du malin

Triángulo amoroso a cuento de un periodista, escritor fracasado, que envidia el éxito de un colega, casado además con una hermosa mujer. Aprovechando se ausencia intenta seducirla, pero con resultados inesperados. Claude Chabrol sabe crear la adecuada atmósfera para este estudio de pesonajes, donde nada es lo que parece. En el reparto destaca Stéphane Audran.

6/10
Las buenas chicas

1960 | Les bonnes femmes

Cuatro jóvenes trabajan en una tienda de aparatos eléctricos. Una de ellas está prometida. Otra canta en un conjunto sin haberles dicho nada a sus compañeras, pero un día, éstas la reconocen bajo su peluca morena.  Uno de los títulos clave del realizador Claude Chabrol, uno de los más destacados nombres de la 'nouvelle vague' francesa que utiliza en este filme todas sus señas de identidad. Los diálogos son brillantes y, a través de ellos, analiza la personalidad de varias jóvenes características de la época.

6/10
Los primos

1959 | Les cousins

Uno de los filmes emblemáticos del arranque de la nouvelle vague francesa, Oso de Oro en el Festival de Berlín. Sigue a un joven provinciano e ingenuo, Charles, que se muda a casa de su primo Paul en París con idea de concluir la carrera de derecho. Paul lleva una vida decadente y epicúrea, sólo se busca a sí mismo, satisfacer todos su placeres sin dar ni golpe. De modo que no tiene escrúpulo alguno en seducir a Florence, la mujer de la que está enamorado Charles.

6/10
Una doble vida

1959 | À double tour

El señor Marcoux, un respetable hombre de negocios que tiene una ordenada vida con su mujer e hijos, se ve involucrado sentimentalmente con una mujer más joven. Cuando la señora Marcoux se entera de dicha infidelidad hará todo lo posible para evitar el escándalo de cara al exterior. Un día, la amante aparece asesinada. Basada en la novela de Stanley Hellín, se trata de una nueva reflexión policiaca-familiar donde se critica la hipocresía de la burguesía, una constante en la carrera de su director Claude Chabrol que aquí rueda su primera película en color. Film repleto de comportamientos cínicos y malsanos, mantiene un buen nivel dentro de cierta repetición del mensaje.

5/10
Una chica cortada en dos

2008 | La fille coupée en deux

La razón de que la chica a la que alude el título esté ‘cortada en dos’ es que se divide entre dos amores. Gabrielle Deneige (cuyo apellido ‘de nieve’ parece una metáfora relativa a que se trata de una joven inocente y pura) trabaja como mujer del tiempo en una cadena televisiva de Lyon. Se ha enamorado de ella locamente Paul Gaudens, joven caprichoso y desequilibrado, heredero de una importante industria farmacéutica, pero sin ocupación aparente, pues no se encarga personalmente de dirigir sus propios negocios. Gaudens no puede aceptar que Gabrielle le rechace, por lo que su actitud es agresiva, próxima al acoso sexual. Por su parte, Gabrielle en principio sólo piensa en Charles Saint-Denis, un famoso escritor que le deslumbra con su brillantez, y que se convertirá en su amante ocasional, a pesar de que se trata de un hombre casado. Claude Chabrol, uno de los decanos del cine francés, dirige a buen ritmo. Recogió merecidos elogios por Borrachera de Poder, sobre una juez que investigaba un asunto de corrupción. En su siguiente trabajo, regresa a la especialidad de la casa, pues se trata de una disección de la decadencia moral de la sociedad occidental, en forma de thriller dramático, que se desarrolla en un entorno de provincias, como ocurre en otras de sus películas –En el corazón de la mentira, Gracias por el chocolate, La flor del mal–. Como en aquellas, también tiene en esta ocasión una importante presencia una familia burguesa que oculta algún secreto escabroso del pasado y que le sirve al director para criticar a esta clase social que en realidad es la suya propia, obsesionada por mantener las apariencias. Esta vez también describe otras dos familias muy diferentes, la del escritor, que vive sólo con su esposa en una felicidad superficial, pero que en realidad es infiel, y la de la chica del tiempo, hija de madre soltera. Curiosamente, éstas últimas, la madre y la hija, parecen las más alegres.  Esta vez, el cineasta parisino confiere un carácter alegórico a esta historia que parece un microcosmos sobre la moderna sociedad, con una joven cándida arrastrada a la inmoralidad por su relación con dos personajes muy representativos de la Europa actual, el maduro hecho a sí mismo elegante, que esconde todo tipo de depravaciones, y el joven más pasional y directo, que ha nacido con la vida resuelta, pero enajenado y sin muchos horizontes vitales. Aprovecha la ocasión Chabrol a un nivel más secundario para elogiar la vida en un sitio apartado, lejos del bullicio de la gran ciudad, y para arremeter contra los artistas, el mundo de la cultura y los medios de comunicación, que conoce muy bien. La secuencia del entrevistador televisivo que tras una mediocre entrevista le pregunta al escritor si aspira a ganar un premio que en realidad ya le dieron, parece inspirada en la propia vida de Chabrol. Sin ser tan brillante como las obras mayores del autor de La ceremonia, ni como su anterior film, Chabrol imprime un enorme nivel a su trabajo. Con una gran economía de medios, describe a sus personajes con tantos matices que son únicos –el escritor que recurre constantemente a la cita de frases célebres para desconcertar a sus conocidos, el joven envidioso a pesar de que lo tiene todo, la chica bienintencionada y responsable, capaz de caer en lo más bajo por amor, etc.–. Parte de un guión sólido, que dosifica de forma modélica los detalles de la historia, coescrito por él mismo con Cécile Maistre, que hasta ahora solía trabajar con él como primera ayudante. Al parecer, el relato se inspira en un suceso acontecido en el siglo XIX, y que recogió Richard Fleischer en el film El trapecio rojo, de 1955. Su puesta en escena es deslumbrante, con hallazgos de maestro, como la confesión de la madre de Paul, encuadrada de tal forma que parece estar escondiéndose de la cámara, como si le avergonzara lo que está contando. Como siempre, Chabrol saca lo mejor de unos actores selectos, aunque esta vez no está presente como es habitual en su cine Isabelle Huppert (que hubiera  sido la perfecta madre de Paul, pero probablemente no le ofreció el papel porque es muy secundario). Sí que aparece otro de sus habituales, Benoît Magimel (Paul) que sale airoso del papel más difícil y François Berléand, un peso pesado, que en Borrachera de poder era el empresario encarcelado. También le saca partido a Ludivine Sagnier, que está haciendo carrera desde que llamó la atención de la crítica  en Swimming Pool.

6/10
Borrachera de poder

2006 | L' ivresse du pouvoir

Jeanne Charmant Killman es la juez instructora de un importante caso de escándalo financiero, por el que ha ordenado el ingreso en prisión de Humeau, el presidente de un potente grupo industrial. Ella, casada y sin hijos, es una profesional rigurosa, implacable, y como un témpano de hielo. Está deseando que su investigación permita la condena de un buen puñado de delincuentes de guante blanco, pero las ramificaciones del caso, que salpican a empresarios y políticos de altísimo nivel, pueden hacerle la tarea muy complicada. Por otro lado su marido Philippe se siente ninguneado, ella sólo parece prestar atención a su caso, y a un suave humor irónico, que siempre le acompaña, y que entiende muy bien su sobrino Felix, un 'bon vivant' que vive temporalmente con el matrimonio. Estamos ante un film típicamente chabroliano, con ese aire gris tan suyo, que le sirve para fustigar a la pequeña burguesía y a los poderosos. A estas alturas el veterano Claude Chabrol parece capaz de hacer cine con los ojos cerrados. Aquí maneja a la perfección los mecanismos narrativos, el pasar de los interrogatorios a los escenarios íntimos como el domicilio de la juez. Igual te planta un perfecto plano secuencia al inicio para mostrar la detención de Huneau, que juega con el campo y contracampo en los interrogatorios, o muestra a los personajes en el mismo plano en las escenas del hogar. Acierta al abordar el tema de la corrupción política y empresarial, y sabe dosificar algunos elementos de suspense, el atentado (¿o no lo ha sido?) contra Jeanne, o las zancadillas que ella encuentra en su camino, como la asignación de una juez ayudante, que esperan le saque de sus casillas. Isabelle Huppert trabaja por séptima vez para Chabrol, y le entrega a éste lo que espera, el personaje de alguien implacable, dura, muy dura, pero que en algún momento es capaz de mostrar, levemente, compasión. Los demás personajes, secundarios, están muy bien, y destaca sobre todo François Berleand, como el hombre en prisión que se va desfondando. La escena de su salida de la cárcel es una perfecta conjunción de la maestría de un gran director y un estupendo actor.

7/10
La dama de honor

2004 | La demoiselle d'honneur

Disección de la pequeña burguesía, thriller de influencias hitchcockianas, ritmo narrativo moroso, son algunos de los lugares comunes que adornan cualquier comentario de una película de Claude Chabrol. La que nos ocupa no es una excepción. Describe la pasión amorosa de Philippe, cuando conoce a la bella Senta, que va a ser dama de honor en la boda de su hermana. Aquello parece amor a primera vista, pero cuando se sumergen de lleno en una relación que mantienen en secreto, ella, bastante rarita, propone como demostración del afecto que se profesan, que cada uno cometa el asesinato que le gustaría realizar al otro. Suena a juego perverso de la imaginación y nada más, pero… El cineasta galo adapta en esta ocasión una novela de Ruth Rendell, que se diría pariente más o menos próxima de Extraños en un tren, de Patricia Highsmith. Nuevamente exhibe su dominio de la narración cinematográfica y de la construcción de personajes, con su típico grado de morbo, que hace que el espectador se considere testigo no invitado de lo que se cuenta.

4/10
La flor del mal (2003)

2003 | La fleur du mal

Un matrimonio. Él tiene una hija, y ella un hijo, de matrimonios previos. Ella se presenta a alcaldesa de su pueblo. Pertenecen a una familia de rancio abolengo, pero con un suceso escabroso del pasado que aún pesa. E ironías del destino, parece que la historia está condenada a repetirse en el presente. Claude Chabrol ofrece uno de sus típicos filmes, de relaciones peligrosas con gotas de suspense, que le sirve para hacer el ácido retrato de una burguesía escasa de principios. Hasta cuatro miembros de la familia del cineasta aparecen en los títulos de crédito.

4/10
Gracias por el chocolate

2000 | Merci pour le chocolat

Un matrimonio. Ella, es ejecutiva de una fábrica de chocolate. Él, un prestigioso pianista. Tienen un hijo. Un día se presenta en su casa una joven, estudiante de piano. Ella ha averiguado que, recién nacida, estuvo a punto de ser intercambiada por el hijo. Y, visto su talento musical, surge la duda. ¿Hubo tal intercambio? El suspense está servido. Atmósfera inquietante. Claude Chabrol la crea con pasmosa sencillez, para hablar de “la perversidad considerada como mal absoluto”. En el grupo de actores destaca Isabelle Huppert, que comenta: “Sobre el papel las escenas parecen anodinas y carentes de acción. Pero a medida que las interpretas, como por arte de magia, van tomando cuerpo.”

6/10
La ceremonia

1995 | La Cérémonie

Sophie es una joven contratada como asistenta por una acomodada familia rural con dos hijos adolescentes. La que en principio parece una eficiente e inofensiva criada, pronto empieza a revelar un extraño carácter, así como un turbio pasado. Su amistad con una empleada de correos del pueblo, con la que comparte sus secretos, se convertirá en complicidad a la hora de cometer un terrible y sádico crimen. El veterano Claude Chabrol adapta la novela de intriga La mujer de Piedra, de Ruth Rendell y vuelve a mostrar su peculiar visión de cierto sector de la burguesía, lo cual le lleva a elaborar una serie de retratos humanos negativos. El film cuenta con un guión bien estructurado, que logra plantear la trama con gran naturalidad. Los actores están excelentes, destacando una elegante Jacqueline Bisset. Claude Chabrol consiguió con este relato, que se puede encuadrar dentro de la serie negra, diversos galardones. En el festival de Venecia de 1996, el de mejor interpretación femenina, y el Premio Cesar 1995 en la misma categoría.

6/10
El infierno (1994)

1994 | L'enfer

En un hotel situado en un bello entorno natural muy tranquilo, vive el feliz matrimonio que atiende al público, formado por Nelly (Emmanuelle Béart), una mujer extremadamente presumida, y Paul (François Cluzet), un hombre estresado y locamente enamorado de su mujer. Pero un día la armonía se rompe cuando Paul pierde la cabeza. Los celos se han apoderado de su cerebro y de su personalidad. Los fantasmas no le dejan ver la realidad y cree firmemente que su mujer le está engañando. Se producirá una gran tensión en el matrimonio que les irá llevando a los dos hacia su autodestrucción. Cada vez que ella se acerca a un hombre, él se pone tan furioso que no puede controlarse. Su matrimonio se convierte en un auténtico infierno. Otra disección de esa pequeña burguesía siempre insatisfecha a la que tan aficionado es Claude Chabrol. Se basa para ello en el film homónimo inacabado que Henri-Georges Clouzot acometió en 1964, y que no pudo terminar por un ataque al corazón. El cineasta galo sabe atrapar ese estilo de vida anodino, escaso en alicientes, y lo subraya con una partitura musical algo irritante de piano y violín. Pero el tira y afloja entre la pareja resulta algo reiterativo. Está mejor Emmanuelle Béart como mujer frívola e ingenua, desconcertada ante la actitud del marido, que François Cluzet, algo envarado en el papel antipático de Paul, que arde por su ceguera en el particular infierno de una pasión inútil. El film concluyen con un "sin fin", señalando la sempiternidad de los celos de Paul. El veterano realizador Claude Chabrol (La mujer infiel, Nada, No va más) es uno de los más reputados realizadores franceses, pues formó parte del movimiento llamado Nouvelle Vague (Nueva ola) junto con Jean-Luc Godard, François Truffaut y Eric Rohmer entre otros. A pesar de su avanzada edad, aún continuaba en plena forma en 1993, cuando rodó este profundo drama de personajes sobre la obsesión descontrolada que provocan los celos. Béart gozaba de su etapa de mayor popularidad en el país galo tras el éxito de Nelly y el Señor Annaud. En este filme realizó una de sus mejores interpretaciones.

5/10
Betty (1992)

1992 | Betty

Nueva y dura disección de la burguesía a cargo del francés Claude Chabrol, que en esta ocasión parta de una novela de Georges Simenon. Betty, repudiada por su marido debido a la infidelidad de ella, se refugia en el alcohol. Acogida por una mujer, Laure, que le brinda su amistad, Betty acaba seduciendo a su esposo. Lo que trae consigo nuevos quebraderos de cabeza.

5/10
Madame Bovary (1991)

1991 | Madame Bovary

Adaptación de la novela decimonónica de Gustave Flaubert, donde la mujer del título es infeliz junto a su aburrido marido. Motivo por el cual mantiene una aventura extraconyugal con un joven aristócrata.

6/10
Días tranquilos en Clichy

1990 | Jours tranquilles à Clichy

París, años 30. Henry es un joven escritor estadounidense que comienza a conocer la noche parisina. Casualmente conoce a Alfred, un vividor que le introduce en círculos de dudosa moralidad. Drama muy subido de tono dirigido por el prestigioso realizador Claude Chabrol. Adapta la novela homónima de Henry Miller.

5/10
Asunto de mujeres

1988 | Une affaire de femmes

Sórdida historia real, sobre una madre de familia que se corrompe y acepta ejecutar abortos en la Francia ocupada por los nazis. Isabelle Huppert encarna a la última mujer guillotinada en Francia.

5/10
Inspector Lavardin

1986 | Inspecteur Lavardin

El asesinato de un escritor católico, de ideas muy estrictas, y la investigación consiguiente que dirige el inspector Lavardin, sirven a Claude Chabrol para hacer un dibujo nada complaciente de una clase media que, bajo la capa de la honorabilidad, esconde sucios secretos. Cuando al policía le encomiendan el caso, descubre que la viuda y su hermano son viejos conocidos de su vida pasada. Lo que le lleva a encargarse de caso con más ahínco si cabe. El director francés abunda en su idea habitual de la hipocresía y las metas estrechas de las personas aparentemente normales e intachables, que ocultan tras su mediocridad vicios inconfesables. Ante la miseria humana, viene a decir el nihilista Chabrol, sólo cabe la postura del cinismo.

5/10
Pollo al vinagre

1985 | Poulet au vinaigre

Retrato demoledor de Claude Chabrol de una burguesía bienpensante con muchos sucios secretos. La excusa es un caso que implica varias muertes, investigado por un cínico inspector de policía, encarnado por Jean Poiret. Su personaje, creado por el novelista Dominique Roulet, cobraría protagonismo absoluto en el siguiente trabajo del cineasta francés. La trama implica a un grupo de ciudadanos carentes de escrúpulos y asociados en una inmobiliaria, que presiona a la familia Cuno, madre e hijo, para que desalojen su casa, y así poder ejecutar un lucrativo plan urbanístico. Ella está paralítica, y responde al rol de madre castradora, que provoca una auténtica parálisis vital en su apocado hijo, empleado de correos. Una lectura superficial haría pensar en un film puramente policíaco, que depara varias sorpresas, pero Chabrol se aplica sobre todo a la descripción de unos personajes que no son trigo limpio. Destacan, además del carismático inspector Lavardin, la madre y el hijo. La primera, al cortar las alas al hijo, recuerda a la madre de Anthony Perkins en Psicosis, pero en vivo.

6/10
Lazos de sangre asesinos

1978 | Les liens de sang

Patricia es una adolescente que se convierte en testigo del asesinato de su prima. El inspector Carella está convencido de que la chica no dice la verdad. Claude Chabrol adapta una novela de intriga de Evan Hunter.

5/10
Prostituta de día, señorita de noche

1978 | Violette Nozière

Truculento film que encaja a la perfección en la filmografía de Claude Chabrol. Se basa en un caso real, el de una joven que asesinó a sus padres con un veneno, y que se defendió asegurando que su progenitor abusaba de ella. Las estupendas Stéphane Audran e Isabelle Huppert son madre e hija en una película en que Chabrol sabe evitar caminos trillados.

6/10
Laberinto mortal

1978 | Les liens de sang

Una joven denuncia ante la policía la violación y asesinato de su prima, en el portal de su casa, cuando ambas regresaban de una fiesta. Pero cambiará su declaración inicial implicando a su hermano en el crimen, lo que complica la investigación del detective encargado del caso. Cinta de crímenes sexuales morbosos rodada en Canadá con Donald Sutherland de protagonista, dirige con profesionalidad pero no de modo memorable Claude Chabrol.

5/10
Locuras de un matrimonio burgués

1976 | Folies bourgeoises

Comedia ácida pero no muy inspirada acerca de aburridas parejas burguesas que entretienen su hastío con intercambios entre sus componentes. Temática habitual de Claude Chabrol, pero que apenas logra arrancar alguna sonrisa.

4/10
Inocentes con manos sucias

1975 | Les Innocents aux mains sales

Una pareja de amantes decide asesinar al marido de ella para estar juntos, disfrutando de las riquezas del futuro difunto. Pero las cosas no salen del todo bien, y las sospechas hacia la pareja permiten un juego del ratón y el gato, donde el gato es un irónico policía. Claude Chabrol aprovecha una trama más o menos convencional, para llevarla a su terreno, y lanzar sus invectivas a una clase burguesa incapaz de ver más allá de sus narices.

5/10
Relaciones sangrientas

1973 | Les noces rouges

Lucienne Delamare y Pierre Maury mantienen una relación adúltera en una pequeña población, están cansados de sus respectivos cónyuges, el de ella es un político que no le hace caso, mientras que el otro tiene una esposa de salud quebradiza. La muerte de ésta desatará todo tipo de rumores malévolos entre los lugareños. Una trama paradigmática del cine que aborda Claude Chabrol, donde a la intriga se suma la crítica sin cortapisas a la burguesía.

6/10
Al anochecer

1971 | Juste avant la nuit

Una de esa películas inquietantes y un tanto morbosas de las que hacía gala el maestro del cine francés Claude Chabrol (El carnicero), con personajes psicológicamente complicados y muy atractivos. Aquí adapta una novela de Edouard Atiyah en torno a los vicios sexuales de la alta burguesía. Charles es un ejecutivo de éxito en parís. está casado con Hélène, pero tiene una intensa relación con su amante Laura, mujer de su mejor amigo. Su relación con Laura roza los límites de la patología, pues el sadomasoquismo es su principal motor. Un día a Charles se le va la mano...

4/10
El carnicero

1970 | Le boucher

Una de las más logradas combinaciones entre drama y crítica a la clase burguesa con thriller, del Hitchcock francés Claude Chabrol. La intriga la producen las sospechas de una maestra que ha hecho buenas migas con un carnicero, pero del que empieza a sospechar su condición criminal.

6/10
La ruptura

1970 | La rupture

Hélène deja a su marido Paul, un hombre algo perturbado, después de que hiciera daño a su hijo Michel. Se avecina un complejo proceso de ruptura, donde los padres del esposo juegan sucio contratando a un hombre que debe remover en la mierda de Hélène para encontrar argumentos para que el juez conceda la custodia del chico al padre. Claude Chabrol disecciona sin piedad a la burguesía de su país, mostrando los extremos de vileza a que puede llegar el ser humano. Fue el segundo film que Stéphane Audran hizo para el cineasta ese año, tras El carnicero.

6/10
La mujer infiel

1969 | La femme infidèle

Charles y Hélène Desvallées forman un matrimonio aparentemente feliz, con un hijo en común de diez años. Viven en una gran casa de campo en Versalles, y él ha de desplazarse cada día a trabajar a París, a donde lleva a su mujer también regularmente. Charles sospecha que su mujer le engaña con otro hombre mientras él está en la oficina, y contratará a un detective para que le siga los pasos. Como es habitual en su cine, Claude Chabrol pone el punto de mira en las miserias de la burguesía acomodada para pergeñar un drama con su punto de thriller psicológico. Con uno mínimos mimbres en la trama –que resulta de lo más simple– seguimos las andanzas del matrimonio, sus dudas, sus reacciones, sus temores y sus miedos. Todo con una puesta en escena realista, casi gris, en donde lo mejor es sin duda el trabajo actoral, sobre todo de la gran Stéphane Audran (El carnicero), su actriz fetiche.

5/10
Las ciervas

1968 | Les biches

Una mujer rica y escéntrica se encapricha con una chica de la calle. Ambas terminan en una casa donde vive una pareja gay, y coinciden en encapricharse de los favores de uno de ellos. Claude Chabrol maneja una trama de esas que rizan el rizo, y que le sirven para cuestionar las pasiones del ser humano, comunes a todas las clases sociales.

5/10
París visto por...

1965 | Paris vu par...

Seis distinguidos directores franceses dan su particular visión de París en seis zonas distintas de la ciudad. Historias de amores, desamores, alegrías y penas.

7/10
María Chantal contra Dr. Kha

1965 | Marie Chantal contre Dr. Kha

Un agente secreto francés mata a un hombre en un tren para quitarle una joya que lleva al cuello. En el vagón restaurante conocerá más tarde a una bella mujer, llamada María Chantal. Al saberse observado por otro hombre, el agente decide entregar la joya a la mujer, con quien queda para una cita posterior. Sin embargo, el agente es asesinado y, lógicamente, no podrá acudir a la cita con María Chantal... ¿Pero qué valor tiene esa joya, ahora en poder la esa mujer? Intriga pergeñada y dirigida por Claude Chabrol, uno de los grandes del cine francés y miembro destacado de la "Nouvelle vague". Destaca la presencia del español Francisco Rabal y de la actriz Stéphane Audran, musa cinematográfica del director.

4/10
Les plus belles escroqueries du monde (Las más famosas estafas del mundo)

1964 | Les plus belles escroqueries du monde

Insólito film por episodios que reune a directores muy distintos: los franceses Claude Chabrol y Jean-Luc Godard, el italiano Ugo Gregoretti, el japonés Hiromichi Horikaway y el franco-polaco Roman Polanski. Cada una de ellas relata una estafa supuestamente célebre y real. Destaca el segmento de Claude Chabrol, en la que un timador consigue venderle a un pobre ingenuo la mismísima torre Eiffel, alegando que es de su propiedad. También tiene su interés el fragmento de Godard, en la que plantea como estafa el mismísimo cine, o más concretamente, el cinéma-vérité, que pretende pasar como real.

5/10
Los siete pecados capitales

1962 | Les sept péchés capitaux

Película episódica con segmentos de varios directores, donde articulan tramas en tono de comedia alrededor de los siete pecados capitales. Jacques Demy contribuye en la parte dedicada a la lujuria, donde los protagonistas se cuentan recuerdos infantiles, cuando uno de ellos, ignorante, cría que la lujuria es lo mismo que el lujo; hay hábiles trucajes para mostrar cómo los protagonistas acomodan los cuadros de desnudos de un libro con imágenes de la vida real de las que son testigos.

6/10
El ojo maligno

1962 | L'oeil du malin

Triángulo amoroso a cuento de un periodista, escritor fracasado, que envidia el éxito de un colega, casado además con una hermosa mujer. Aprovechando se ausencia intenta seducirla, pero con resultados inesperados. Claude Chabrol sabe crear la adecuada atmósfera para este estudio de pesonajes, donde nada es lo que parece. En el reparto destaca Stéphane Audran.

6/10
Las buenas chicas

1960 | Les bonnes femmes

Cuatro jóvenes trabajan en una tienda de aparatos eléctricos. Una de ellas está prometida. Otra canta en un conjunto sin haberles dicho nada a sus compañeras, pero un día, éstas la reconocen bajo su peluca morena.  Uno de los títulos clave del realizador Claude Chabrol, uno de los más destacados nombres de la 'nouvelle vague' francesa que utiliza en este filme todas sus señas de identidad. Los diálogos son brillantes y, a través de ellos, analiza la personalidad de varias jóvenes características de la época.

6/10
Los primos

1959 | Les cousins

Uno de los filmes emblemáticos del arranque de la nouvelle vague francesa, Oso de Oro en el Festival de Berlín. Sigue a un joven provinciano e ingenuo, Charles, que se muda a casa de su primo Paul en París con idea de concluir la carrera de derecho. Paul lleva una vida decadente y epicúrea, sólo se busca a sí mismo, satisfacer todos su placeres sin dar ni golpe. De modo que no tiene escrúpulo alguno en seducir a Florence, la mujer de la que está enamorado Charles.

6/10
Una doble vida

1959 | À double tour

El señor Marcoux, un respetable hombre de negocios que tiene una ordenada vida con su mujer e hijos, se ve involucrado sentimentalmente con una mujer más joven. Cuando la señora Marcoux se entera de dicha infidelidad hará todo lo posible para evitar el escándalo de cara al exterior. Un día, la amante aparece asesinada. Basada en la novela de Stanley Hellín, se trata de una nueva reflexión policiaca-familiar donde se critica la hipocresía de la burguesía, una constante en la carrera de su director Claude Chabrol que aquí rueda su primera película en color. Film repleto de comportamientos cínicos y malsanos, mantiene un buen nivel dentro de cierta repetición del mensaje.

5/10
Gainsbourg (Vida de un héroe)

2010 | Gainsbourg (Vie héroïque)

Biopic inclasificable del célebre cantante francés Serge Gainsbourg. Joann Sfar dirige su propio guión, basado en su novela gráfica, de extraños tintes surrealistas que tal vez hagan las delicias de los admiradores entregados de antemano, pero que para un público corriente resulta sencillamente cargante. No ayuda además el metraje excesivo, que supera ampliamente las dos horas. El film sigue a Lucien Ginsburg –el auténtico nombre del artista– desde su niñez, en los años de la Francia ocupada por los nazis, a su éxito como cantautor, mostrando entre medias su intentona fallida de ser pintor, sus múltiples relaciones sentimentales, la estrecha relación con su familia judía... Así dicho, suena a drama biográfico convencional, pero la aportación de Sfarr es mostrar casi todo el tiempo al protagonista acompañado por su otro yo, “la gueule” o “la jeta”, que vendría a ser su subconsciente, que le invita a la desinhibición y el desenfreno. Este otro yo es una especie de monstruo repulsivo, que parece recién sacado de El laberinto del fauno, y que la verdad, aparte de dar pie a extrañas escenas oníricas, poco aporta argumentalmente, o como simple subtexto. Hay que reconocer a Sfarr el mérito de abarcar gran parte de la trayectoria de Gainsbourg, sin que haya una irritante sensación de detallismo y acumulación de datos. Y el actor que lo encarna de adulto, Eric Elmosnino, aguanta el tipo. Pero el precio es un ritmo premioso, una mirada superficial a las aventuras amorosas –imposible saber si en Gainsbourg, Brigitte Bardot, Juliette Gréco y Jane Birkin, hay amor, o puro entretenimiento, y poca hondura vemos en el tratamiento de la paternidad del protagonista...–, la cosa sabe a poco. Hay poco espacio para la emoción genuina, aunque la trama esté salpicada con inteligencia por los temas musicales del artista.

4/10
Avida

2006 | Avida

4/10
Fritz Lang. El círculo del destino

2000 | Fritz Lang, le cercle du destin. Les films allemands

Elaborado documental sobre la etapa alemana de Fritz Lang. Reconstruye sus inicios en el cine, su matrimonio con la guionista Thea Von Harbou, y el rodaje de obras maestras como Metrópolis (1927).

6/10
Ladrones en la noche

1984 | Les voleurs de la nuit

Las tribulaciones de una joven pareja, que ante las penurias económicas, deciden cometer atracos. En uno hay una víctima mortal, y la caza policial se intensifica. Samuel Fuller dirige con gran profesionalidad en Francia, e incluso contó con Claude Chabrol para un papel menor. La partitura musical es de Ennio Morricone, que había trabajado ya con él en Perro blanco.

6/10
El animal

1977 | L' Animal

Tras ser estrella de la 'nouvelle vague' y mezclar comedia con cine negro, a Jean-Paul Belmondo solo le faltaba convertirse en el actor más taquillero del cine francés. Algo que comenzó a fraguar en esta comedia de aventuras, todo un acontecimiento en taquilla y el inicio del 'boom Belmondo', que se mantendría al menos durante una década. El especialista de cine Mike Gaucher es bueno en su trabajo, pero siempre acaba provocando algún accidente en sus intervenciones. De ahí que, al quedarse sin empleo, no tenga más remedio que disfrazarse de gorila para promocionar los productos de un supermercado. Su vida cambiará cuando se ve obligado a ocupar el puesto de un famoso actor de cine. A lo largo de la película aparecen un montón de rostros conocidos como los de Claude Chabrol, Johnny Hallyday y Jane Birkin. Pegadizo, moderno y algo pachanguero tema principal a cargo del maestro Vladimir Cosma.

6/10
París visto por...

1965 | Paris vu par...

Seis distinguidos directores franceses dan su particular visión de París en seis zonas distintas de la ciudad. Historias de amores, desamores, alegrías y penas.

7/10
París nos pertenece

1961 | Paris nous appartient

Anne Goupil es estudiante de literatura en París. Su hermano Pierre le pone en contacto en unas sesiones “intelectuales” con Philip Kaufman, un estadounidense que ha recalado en la capital francesa huyendo del mccarthysmo, y con Gerard Lenz, que prepara una representación teatral del “Pericles” de Shakespeare, y que le propone actuar en la obra, aunque su experiencia interpretativa es nula. También conocerá a Terry, fascinante mujer que era novia de Juan, un español exiliado que iba a poner música al “Pericles”, y que aparentemente se quitó la vida. Lánguida película muy representativa de la “nouvelle vague”, se trata del primer largometraje de Jacques Rivette, coguionista con Jean Gruault, que hace un dibujo de la juventud artística e intelectual en París donde subraya un confuso y ambiguo estado anímico, en que se desea dar alas a la creatividad y al amor, pero donde existen también comportamientos paralizantes y fuerzas externas indetectables que los fomentan. A veces da la impresión de que no ocurre nada, el recurso al antiargumento del que es representativo Michelangelo Antonioni, que el año anterior a este film había dirigido La aventura. Hay un uso inteligente de la música, a veces de percusión, otras con aire oriental, y resulta muy hermosa la de Juan, al fin descubierta en una cinta magnetofónica perdida. El cuarteto principal de actores, Betty Schneider, Giani Esposito, Françoise Prévost y Daniel Crohem, componen bien a sus personajes.

6/10
Infiel (2002)

2002 | Unfaithful

El director inglés Adrian Lyne prosigue con su personal periplo acerca de las relaciones entre hombre y mujer, sin abandonar el enfoque sexual que ha caracterizado toda su producción cinematográfica. En la línea de Una proposición indecente (1993) y con algunas referencias a Atracción fatal (1987), Lyne narra cómo la infidelidad conyugal destruye por completo al matrimonio y a la persona. El director reconoce su deuda con La mujer infiel (1968), película de Claude Chabrol de idéntica temática: “Fue una de mis películas favoritas, una especie de obra de Hitchcock en la que un marido se da cuenta poco a poco de que su mujer está teniendo una relación amorosa. Siempre me ha encantado y la tomé como referencia para esta película, eso sí, muy libremente”. Definida por el mismo Lyne como un thriller erótico, Infiel cuenta el encontronazo callejero de Connie Sumner –ama de casa felizmente casada– con un desconocido que se dedica a la compra venta de libros. Ella consiente en entrar en su casa y a partir de ahí se enreda compulsivamente en una espiral de encuentros sexuales sin demasiadas explicaciones. Gran parte del atractivo del film está en su reparto, cuyo mejor exponente es Richard Gere, que interpreta con eficacia y credibilidad al marido engañado. Contrasta con un Olivier Martinez demasiado desastrado, extraño, lejano, y cuyo acento –también francés en el personaje– parece por sí solo capaz de ejercer una atracción irresistible sobre las mujeres. Tan simple como un libro de recetas.

3/10

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