Era de esperar. Dylan Farrow no acepta las explicaciones que da Woody Allen a las acusaciones de abuso sexual, y niega que fuera aleccionada por su madre siendo niña sobre lo debía decir.
Dylan Farrow escribe por segunda vez acerca de los abusos que habría sufrido siendo niña, después de que Woody Allen se explicara en las páginas del New York Times afirmando que no volverá a hablar del tema. También su hija dice que no insistirá en la cuestión, y que espera que Woody cumpla por su parte, pero que tenía la necesidad una vez más de señalar las distorsiones de lo ocurrido por parte de él.
La joven tacha las líneas de Allen de “refrito” de lo que dijo tiempo atrás, y le acusa de “atacar a mi familia en un esfuerzo por desacreditarme y silenciarme, pero nada de lo que diga o escriba puede cambiar la verdad. Durante 20 años nunca he flaqueado a la hora de describir lo que me hizo. Y llevaré conmigo el recuerdo de sobrevivir a estas experiencias el resto de mi vida.”
En su escrito, Farrow explica que el detector de mentiras que Allen dice haber pasado no fue el de la policía, sino uno contratado por él mismo, lo que no es considerado ante los tribunales como prueba. Y recuerda que cuando un tribunal de Nueva York negó a Allen cualquier acceso futuro a su hija, se dictaminó que “no hay evidencias creíbles para apoyar la acusación del señor Allen de que la señora Farrow [Mia Farrow] aleccionó a Dylan o de que actuara por venganza”. Además explica que la denuncia de abusos partió del pediatra y no de su madre, y que Allen estaba recibiedo terapia por comportamiento inapropiado hacia ella al menos desde 1991.
