No creemos que lo de llevar bolsas de papel en la cocorota acabe marcando tendencias de moda, pero cualquiera sabe en este mundo convulso en el que nos ha tocado vivir...
Hacer cine –o al menos, determinadas películas– puede ser perjudicial para tu equilibrio mental. Es una posible lectura a realizar de la decisión de Shia Labeouf de pasear por la alfombra roja de Berlín antes de la proyección de Nymphomaniac con perfecto smoking y el peculiar complemento de una bolsa de papel marrón en la cabeza donde se leía “Ya no soy famoso”. Por supuesto, también se puede interpretar como una forma de llamar la atención, jugada de marketing para que hablen de ti y tu película. Aunque algunas reacciones exageradas ante sus fans, hacen pensar que el actor se encuentra un poco alterado en los últimos tiempos.
La frase de marras “Ya no soy famoso” la viene repitiendo en su cuenta de Twitter el acto en las últimas semanas a modo de mantra. Desde luego, y en cualquier caso, con esta actitud Labeouf se alinea con su director, Lars von Trier, que se dejó ver con una camiseta con el logo del Festival de Cannes y la frase “Persona non grata”, en alusión a la polémica de hace un par de años en ese certamen, en que expresó cierta comprensión hacia Adolf Hitler, lo que no sentó nada bien a la organización.
