El tiempo es oro. O mejor, rublos, los que ha debido cobrar Gérard Depardieu promocionando una lujosa línea de relojes.
Mientras Occidente se tira de los pelos porque Rusia se haya anexionado Crimea, Gérard Depardieu se ha aliado con el fabricante de relojes suizos Cvstos para lanzar una línea de relojes con el lema “Orgulloso de ser ruso”. Saber la hora con este reloj no será barato, pues el medidor de tiempo cuesta nada menos que 30.000 dólares.
Como es sabido, Gérard Depardieu abandonó Francia fiscalmente cuando François Hollande anunció una drástica subida de impuestos para las rentas más altas. Curiosamente las medidas draconianas luego fueron declaradas inconstitucionales. Pero entretanto el mismísimo presidente ruso Vladimir Putin entregó que a Depardieu el pasaporte que le convierte en ciudadano ruso, y de hecho el actor se compró un piso en Mordovia. En lo que se refiere a sus trabajos actorales, hace películas rusas y francesa, y recientemente asumió el papel de Rasputín en la película homónima.
