Qué gran foto ha perdido el mundo. O tal vez no, que para eso vivimos en un mundo hipersaturado de imágenes, tomadas con ocasión y sin ella.
Vanidad de vanidades, todo es vanidad. Parece mentira que a estas alturas alguien que debería estar acostumbrado a que le tomen fotos todo el tiempo, exija al fotógrafo oficial de un evento que elimine una de las fotos que le ha tomado. Pero eso precisamente le ha ocurrido a Leonardo DiCaprio en una velada neoyorquina, según informa The Hollywood Reporter citando una fuente a la que no identifica.
Esta publicación explica que Leo pidió al fotógrafo contratado Patrick McMullan que borrara la foto que le había hecho, y ambos se sentaron para proceder a la tarea, sin duda el actor quería asegurarse de que la imagen había desaparecido para siempre.
