A falta de detalles más jugosos sobre los preparativos de la próxima boda de George Clooney, aportamos uno legal, de gran importancia.
Tan proverbial era la soltería de oro de George Clooney, que su anunciada boda con la abogada Amal Alamuddin se está convirtiendo en una especie de larga película proyectada a cámara lenta. La última noticia sobre su publicitado enlace es que la pareja ya tiene licencia matrimonial, obtenida en Londres. Siendo la novia de Clooney una picapleitos de postín, no es de extrañar que haya extremado los aspectos legales de su compromiso matrimonial.
De modo que en el tablón de anuncios del ayuntamiento de Chelsea puede verse –se trata de una exigencia legal– que la feliz pareja piensa contraer matrimonio en Italia, junto al lago Como, junto al nombre de otros próximos contrayentes.
