En unos tiempos más mediáticos que nunca, en que se retransmiten premios de cualquier tipo, en televisión y/o en las redes sociales, cualquier paso en falso puede convertirte en motivo de chanza. Acaba de comprobarlo Johnny Depp.
Y la cosa no era para menos, pues a su habitual aspecto bohemio y desastrado, calculadamente estudiado piensan algunos, Johnny Depp sumó un comportamiento balbuceante y extraño, que fue interpretado masivamente como producto de haber ingerido alguna copa de más. Otros más benélovos aseguran que se trató de una brillante actuación.
De un modo difícilmente inteligible, rascándose la cabeza y tambaleándose, empezó su discurso de presentación del premio al documental Supermensch: The Legend of Shep Gordon afirmando “Éste es el micrófono más raro que he visto mi vida”, y luego siguió musitando que “no se me da muy bien esto”.
Las redes sociales cargaron con bromas acerca de la intervención de Depp, con algunos internautas asegurando que había estado más divertido que en su fiasco de El llanero solitario.
