Gérard Depardieu hace la guerra por su cuenta, al asomarse ebrio a un acto que debía ser emotivo, acerca de los 100 años de la Gran Guerra.
Desde que anunciara que no estaba dispuesto a pagar los altos impuestos que le exigen en su país natal, Francia, Gérard Depardieu está viviendo en la vecina Bélgica, con frecuentes estancias también en Rusia, donde le nombraron ciudadano honorario.
Y precisamente en Bruselas, en el centro cultural Flagey, le invitaron el pasado domingo 30 de noviembre a un acto conmemorativo del centenario de la Primera Guerra Mundial, en el que debía recitar hasta ocho textos. Sólo completó tres, pues su visible estado de embriaguez y unos comentarios de tipo político poco respetuosos y que no encajaban en el acto, llevaron a los organizadores a obviar el resto de sus intervenciones, según recoge el diario Le Soir.
Un espectador filmó la bochornosa escena y la colgó en YouTube, aunque el vídeo ha sido retirado de la red.
