Ya lo dice el dicho, "nadie es profeta en su tierra", en este caso en tu familia, aunque la cosa tiene truco.
Según ha declarado la actriz al semanario Us Weekly, su pequeña hija Lincoln no ha visto la película que sin duda más alegrías le ha dado, la cinta animada de Disney Frozen, donde pone voz a la princesa Anna. Bromea la mamá Kristen Bell diciendo que “no es mi mayor fan. ¡No sabe lo que hago para ganarme la vida! No podría importarle menos. Resulta extremadamente humillante llegar a casa y que a alguien no le importe lo que hago.”
En realidad la explicación de tal pasotismo es bastante sencilla. Lincoln nació en marzo de 2013, o sea, aún no ha cumplido dos años, con lo cual se entiende que no haya visto la película o que viva en una feliz ignorancia acerca del trabajo de su mamá. Lo que está claro es que menos habrá visto sus películas la más pequeña Delta, nacida en diciembre de 2014. Aunque su hermana Lincoln puede presumir de haber aparecido en los títulos de crédito de Frozen, como “bebé de producción”, no sabemos si los sindicatos aceptarán esta divertida denominación.
