Algún listillo podría preguntarse por qué calló Ashley Judd hasta ahora acerca de este acoso sexual sufrido en la meca del cine. La respuesta parece obvia: no malograr su carrera de actriz con escándalos y habladurías. En cualquier caso, queda de manifiesto que aún queda mucho camino que recorrer en Hollywood para que la mujer tenga las mismas oportunidades que el varón, y para que se le guarde el debido respeto.
En una entrevista exclusiva concedida a Variety, Ashley Judd da detalles sobre una desagradable experiencia de acoso sexual, padecida en Hollywood hace casi dos décadas, cuando estaba rodando El coleccionista de amantes. Eso sí, prefiere no dar el nombre de su acosador, señalando simplemente que se trata de “uno de los jefazos más famosos de nuestra industria, que despierta admiración y rivalidad”.
Asegura Judd que el alto ejecutivo le citó en varias ocasiones en su hotel tras una jornada de rodaje agotadora, con excusas más bien tontas de tomar algo, y que le hacía subir a su habitación. Y que le pedía consejo acerca de qué ropa vestir. Sin embargo la escena más desagradable para la actriz llegó cuando le pidió que se asomara un momento a la ducha, donde puede imaginarse que el hombre no debía llevar demasiada ropa. Al parecer comentó los hechos con otras compañeras de profesión, y resultó que no era el único caso de invitación a la ducha.
Judd se zafó del incómodo requerimiento diciendo que sólo se asomaría cuando ganara un Oscar en una película producida por él, a lo que él otro replicó que fuera cuando la nominaran al premio.
Dando más pistas sin nombrar a su acosador, la actriz afirma que nunca trabajó para el estudio de este personaje.
