Con 28 años, y a falta de otras distinciones que celebren su capacidad interpretativa, Emilia Clarke vive un momento de gloria con el reconocimiento a su "sex appeal".
“Esquire” justifica el título que acaba de conceder a Emilia Clarke como la mujer viva más sexy del mundo en 2015 porque “se las arregla para aunar extremos opuestos y presentarlos con naturalidad: dulzura y dureza, emotividad con una especie de fría determinacion”. Y añade “hay algo en estos contrastes que explica también su atractivo sexual. Puede interpretar una hermana, dominante y compañera, reina y niña”.
La actriz, popularísima por su personaje de Daenerys Targaryen en Juego de tronos, toma el relevo de otras bellas mujeres distinguidas por la publicación, como Scarlett Johansson y Penélope Cruz.
Utilizando un símil regio, Clarke, “Madre de Dragones y Rompedora de Cadenas”, dice que está encantada de envolverse con “este manto”.
