Saborear la popularidad puede volver lelo a cualquiera, y si eres niño, todavía mas. Saoirse Ronan explica cómo su madre Monica la supo llevar por el buen camino.
Saoirse Ronan acaba de ser nominada al Oscar por segunda vez, gracias a Brooklyn. Pero la primera vez que ocurrió fue en 2007, cuando era una adolescente, por Expiación. Ahora agradece públicamente haber conservado la cordura todos estos años –cuenta ahora 21– a su madre, que le acompañó en los platós desde el principio, cuando era una niña, y corría el riesgo de echarse a perder.
En declaraciones a la revista New York, Ronan explica que la guía de su madre Monica fue decisiva, y que sabe que también lo fue para otra famosa actriz, Jodie Foster. “Lo hablaba anoche con alguien –Jodie– que empezó como actriz infantil, y siguió haciendo cosas increibles, y comentábamos la enorme, enorme influencia de nuestras madres cuando éramos jóvenes, madres que ejercían como tales de un punto de vista ético más que de empresarias”, explica Ronan a la publicación, para añadir que “tener a alguien en el set entre los 10 y los 19 años, que tiene perspectiva y sólo se preocupa por ti, te da una forma más realista de mirar al mundo entero”.
