Invertir o no invertir, he ahí el dilema para la estrella hollywoodiense. Aunque entretanto pudo darse el pasado jueves un garbeo encantador por la bellísima costa del Adriático.
Brad Pitt ha formado parte de un selecto grupo de diez personas, potenciales inversores en un proyecto inmobiliario de lujo en la costa del mar Adriático en Croacia. El actor aterrizó en el aeropuerto de Zadar, e hizo noche en Sibenik, donde tuvo tiempo de visitar la catedral de Santiago antes de embarcarse con sus compañeros de barco en un yate y visitar la zona donde se planea construir.
Entre los compañeros de navegación se encontraba el arquitecto Nikola Basic, que está detrás de creaciones como el Órgano del Mar, una escultura que produce sonidos gracias al agua que pasa por sus tubos, y que también ha participado en los diseños del nuevo proyecto. Como es bien sabido, Pitt es un apasionado de la arquietectura, así que mientras desoja la margarita de su posible involucramiento, habrá disfrutado con la presentación de los ambiciosos planes arquitectónicos, que además tratan de ser ecológicamente responsables, y donde habrá tiendas, casas, una clínica, escuelas y un lujoso hotel.
El coste del proyecto se estima en torno a los 1.350 millones de euros, y un fondo suizo ya ha aportado más de 60 millones para comprometer el terreno necesario.
