Después de levantar pasiones en la Gran Vía de Madrid, por su asistencia con una embarazada Marion Cotillard al preestreno en España de “Aliados”, Brad Pitt se ha enterado de una buena noticia, que maquillará un poco el fatídico año de su divorcio.
El FBI ha cerrado las investigaciones de supuesto maltrato a su hijo Maddox, de 15 años, en un vuelo privado que se dirigía a Los Ángeles en septiembre. La Agencia Federal de Investigación y los Servicios Sociales han determinado que la estrella no tuvo ningún comportamiento fuera de lo habitual con su retoño. “Se han revisado las circunstancias y no se realizarán más investigaciones. No se presentarán cargos”, explica el comunicado oficial de los Federales.
La visita a España de Brad Pitt ha estado ‘blindada’, todo hace suponer que a instancias del propio actor, para que los medios de la prensa rosa no pudieran insistir en preguntarle sobre su ruptura con Angelina Jolie. DYP, responsable de prensa, sólo ha concedido pequeñas entrevistas para televisiones muy escogidas, de corta duración, y con preguntas sobre la película. A la alfombra roja del cine Callao, donde tuvo lugar la Premiere, sólo podían acceder fotógrafos, es decir ni redactores ni cámaras (la distribuidora ha enviado sus propias imágenes para la pequeña pantalla).
Ya en su visita a España en 1997 para promocionar Siete años en el Tibet, el actor vetó cualquier pregunta sobre el pasado nazi de su personaje, tema que había causado cierta polémica en Estados Unidos. Hace tres años realizó una visita sorpresa para arropar el estreno de Guerra Mundial Z, pero evitó el contacto directo con medios.

