Antaño las grandes estrellas de cine soñaban con ser dirigidas por Cecil B. DeMille, y también alguna vieja gloria, como Norma Desmond, en “El crepúsculo de los dioses”.
Pero Angelina Jolie llega tarde, ya que el director de Los diez mandamientos falleció en 1959. Así que se ha tenido que contentar con adquirir la mansión en la que éste vivió durante 40 años. Su familia la conservó hasta 1988, cuando fue vendida. Desde marzo, volvía a estar en el mercado.
Construida en 1913, y posteriormente restaurada, la residencia consta de 3350 metros cuadrados. Tiene seis dormitorios, diez baños y cuatro chimeneas. Además, está rodeada por un terreno de dos hectáreas, donde se erige una casa de huéspedes y una piscina con cascada. Sus privilegiadas vistas al mar, y a la ciudad de los Ángeles, sin duda ayudarán a la actriz a superar su reciente divorcio de Brad Pitt.
