Luke Wilson conducía su vehículo el martes a las seis de la tarde, por el barrio de Pacific Palisades, en Los Ángeles, cuando fue arrollado por un Ferrari, que también sacó de la carretera a un BMW.
El actor de títulos como Una rubia muy legal no perdió la calma, así que corrió a ayudar a una mujer de 50 años atrapada en el BMW. "Se comportó como un héroe", comenta un testigo. "Su pierna estaba atascada, pero él consiguió sacarla por el maletero, y llevarla a la acera".
El conductor del Ferrari, Mark William Gibello, murió en el acto. En este coche también viajaba un cercano amigo de éste, el golfista Bill Haas, que ha tenido que ser hospitalizado, y suspender su participación en el Genesis Open, un torneo de la zona. La mujer sufre heridas graves, mientras que Luke Wilson ha salido completamente indemne.
