El desgraciado caso de Nia Wilson, asesinada el domingo por la noche en Oakland tras recibir cuchilladas en el cuello, a manos de John Lee Cowell, un tipo que ha sido detenido, ha conmocionado, como es lógico, a Estados Unidos.
Puesto que se da la circunstancia de que el asesino es blanco y la víctima negra, las redes sociales y medios de comunicación se han llenado de condenas al racismo del primero. Cabría preguntarse si los prejuicios han jugado realmente un papel decisivo en este asunto. En realidad las investigaciones policiales todavía no han avanzado demasiado.
Pero Anne Hathaway lo tiene muy claro, pues considera que son los ‘privilegios blancos’ los causantes de la tragedia. “La gente blanca, incluyéndote a ti, debe aprender que todos los negros temen por sus vidas a diario en América, y ha sido así durante generaciones”, ha escrito la actriz en su cuenta de Instagram. “Los blancos no tenemos temores similares”.
“Con estos datos debemos preguntarnos si somos realmente decentes. No en cuanto a nuestros pensamientos e intenciones, sino más bien en nuestras acciones, u omisiones”, comenta.
