Gene Wilder falleció en 2016.
El protagonista de El jovencito Frankenstein tenía una estravagante mansión en Bel Air, con una particular decoración. La adquirió el millonario, ingeniero y filántropo Elon Musk, que ahora anuncia que la venderá a principios de mes, junto con otras de sus posesiones, como ha confirmado en "The Joe Rogan Experience", un popular podcast de Estados Unidos. "Estoy algo triste por haber tomado esta decisión", confesó.
El CEO de la compañía SpaceX pone una condición al futuro comprador. "No puede derribar el inmueble o que se pierda su alma", explica Elon Musk. "Es una casa realmente peculiar. Toda la decoración de las habitaciones está hecha a mano, y tienen formas extrañas. Y hay puertas a ninguna parte, y extraños pasillos y túneles, y pinturas extrañas en la pared". Musk le dijo a Rogan, el presentador, que vivió en la casa de Wilder por un breve tiempo y señaló que la casa probablemente se vendería por menos de lo que estaba pidiendo, aunque eso no le preocupa. Musk explicó que compró la casa Wilder porque estaba al otro lado de la calle de su residencia "principal" y estaba destinada a ser vendida y demolida para dar paso a una mansión más grande y moderna. "Pensé que la compraría y preservaría el espíritu de Gene Wilder", dijo.
