Kevin Bacon ha experimentado por un día la vida como una persona no famosa, usando un elaborado disfraz para ver cómo sería su día a día si no fuera reconocible para el público.
Pero la experiencia no ha sido satisfactoria. En una entrevista publicada estos días por Vanity Fair, el actor de Superdetective en Hollywood: Axel F asegura que ha llegado a la siguiente conclusión: “Esto apesta”.
Kevin Bacon, que también protagoniza actualmente la película de terror de Ti West, MaXXXine, ha explicado en qué consistió el experimento: “No me estoy quejando, pero tengo una cara bastante reconocible. Ponerme sombrero y gafas sólo va a funcionar hasta cierto punto”.
Así que Kevin Bacon recurrió a un maquillador de efectos especiales. "Estuve hablando con él y le pedí que me hiciera un disfraz prostético”.
Al parecer, le pusieron dientes falsos, una nariz ligeramente diferente y gafas. Probó el look en el centro comercial al aire libre The Grove en Los Ángeles. “Nadie me reconoció”, comenta Kevin Bacon. Pero la situación evidentemente pronto cambió. “La gente pasaba junto a mí empujándome, sin ser amables. Nadie dijo, ‘Te amo’. Tuve que hacer fila para, no sé, comprar un maldito café o lo que sea. Yo pensaba, esto apesta. Quiero volver a ser famoso”, explica.
El actor, que ha estado trabajando constantemente desde finales de los 70 y se convirtió en una megaestrella con Footloose de 1984, está contento por ser famoso. “Honestamente me siento muy agradecido por el lugar donde estoy. Que pueda tener dos películas completamente diferentes estrenándose con pocos días de diferencia, y roles completamente distintos. El hecho de que ambos papeles lleguen a mí es lo que más agradezco. He luchado mucho y arduamente por esto”.
