Richard Gere y su esposa abandonan España cuando no ha transcurrido ni un año desde que anunciaran a los cuatro vientos que se trasladaban a Madrid. Los motivos no están claros.
En la última emisión de Espejo Público, popular programa de Antena 3TV, se descartaban los impuestos para explicar que Richard Gere abandone España.
Algunos tertulianos murmuraban que el galán de Hollywood estaba echando el ojo al impuesto de patrimonio, como quien revisa el menú antes de pedir postre. Pero el experto fiscal Juan Carlos Galindo entró en escena para poner los puntos sobre las íes… y las céntimas. “Eso no es del todo correcto”, aclaró Galindo, con más precisión que un bisturí de cirujano de impuestos.
“Richard Gere sigue siendo residente en EE. UU. y se acoge al tratado de doble imposición. Tributa allí por todas sus rentas globales… salvo por las que genera aquí, que solo pueden gravarle un 10 o 15 %, dependiendo del caso. Vamos, que no ha cambiado su residencia fiscal y no está huyendo de Hacienda, sino que simplemente no quiere ver su patrimonio español como ingrediente principal del menú tributario”.
Sobre su regreso a Nueva York, el experto deslizó que no hay que buscar conspiraciones fiscales: el actor podría estar siguiendo los intereses profesionales de su pareja, experta en derechos de imagen, y no un aumento repentino de la presión de Hacienda. Además, recordó la famosa regla de los 183 días, según la cual si uno pasa más de la mitad del año en España, empieza a pagar la cuenta completa; Richard Gere se queda lejos de ese umbral.
Para rematar, Galindo comparó los sistemas tributarios: “En Estados Unidos, la tributación media es un 35 % más cara que en España”, concluyó. Así que, pese a lo que digan los rumores, Richard Gere no está huyendo de impuestos… solo hace una escapada antes de que la factura suba más que sus películas de acción.
