Si te nominan a un Globo de Oro dejas todo lo que estás haciendo... Lo que puede acabar provocando un pequeño incendio.
Era una mañana cualquiera en la que Mary-Louise Parker (Tomates verdes fritos) preparaba el desayuno para sus hijos. Nada fuera de lo normal, unos gofres, de ésos que tanto gustan a los niños. Pero aquella no era una mañana típica, pues en mitad de los preparativos culinarios, Mary-Louise recibió una llamada que le cambió la vida. Al otro lado de la línea alguien le decía que estaba nominada al Globo de Oro como mejor actriz en una serie de comedia o musical, lo que ni que decir tiene, “volvió loca” a Parker. Se entusiasmó tanto al oír la noticia que quiso comentarla con su interlocutor, pues algo así no pasa todos los días y es de suponer que te arranca de la realidad para llevarte hacia un estado de felicidad infinita. Pues en ésas estaba Mary-Louise cuando la realidad le golpeó la nariz en forma de olor a quemado. ¡Sus gofres! Habían empezado a arder, lo que provocó que se disparara la alarma de incendios. La familia acudió al rescate y fueron sus propios hijos los que actuaron de bomberos para apagar el incipiente incendio. Después de todo, la actriz confiesa que fue “divertido” y es que a nadie le amarga un dulce como el Globo de Oro, ni aunque venga acompañado de un conato de incendio.
